Seis obras vinculadas a la Navidad que corren peligro

'Concert of Angels and Nativity', de Matthias Grünewald (1515)./
'Concert of Angels and Nativity', de Matthias Grünewald (1515).

Si se profundiza en lo políticamente correcto estas piezas estarían amenazadas

César Coca
CÉSAR COCA

La letra de los villancicos también está sometida a revisión. Lo ha publicado ELCORREO: en una escuela pública vasca, han decidido sustituir «el niño Jesús» por «el niño Peru» para no ofender la sensibilidad religiosa de los alumnos que no sean cristianos. Una decisión tomada sin detenerse demasiado en la tradición de la que venimos ni el bagaje cultural que llevamos con nosotros. Y en el pequeño detalle de que la cultura occidental está impregnada de la herencia cristiana, guste más o menos.

Para comprobarlo, nada hay más gráfico que entrar en un museo. Pongamos el Bellas Artes de Bilbao o el Prado de Madrid. La cantidad de obras maestras de los grandes artistas de todos los tiempos vinculada a temas religiosos es enorme. Y lo mismo sucede con la música. Dado que la Iglesia fue el principal ‘contratante’ de los compositores durante siglos, estos escribieron muchas obras relacionadas con el tiempo litúrgico y las fiestas cristianas. Obras en las que se reza, se adora a Dios, se cuenta su nacimiento o su muerte... Obras que se disfrutan de manera especial si se conoce el contexto en el que fueron creadas y el sentido de su mensaje –se comparta o no, ese es otro asunto–.

¿Deben interpretarse esas obras en recintos de titularidad pública o emitirse en medios de comunicación dependientes en su titularidad de las administraciones? ¿Puede considerarse que hieren la sensibilidad de quienes profesan una religión diferente de la cristiana, o no profesan religión alguna? En aplicación del mismo criterio que ha llevado a los responsables de la referida escuela pública a sustituir al «niño Jesús» de los villancicos, esas obras deberían ir desapareciendo del repertorio porque pueden ofender.

Estos son algunos ejemplos de obras que, si se profundiza en lo políticamente correcto, estarían amenazadas:

Concierto de Navidad, de Corelli

Fue escrito por el violinista y compositor italiano en una fecha incierta, quizá hacia 1690. Se trata de una obra estrictamente instrumental, que lleva la indicación «Escrito para la noche de Navidad». Eso podría salvarlo de la quema. Bastaría con suprimirla y desaparecería así esa vinculación musical que su autor buscó.

Misa de medianoche para Navidad, de Charpentier

El compositor francés la creó, muy probablemente en 1694, para la principal iglesia de los jesuitas en París, cuya dirección musical ocupaba.

Oratorio de Navidad, de Bach

Compuesto para la Navidad de 1734, es una de las piezas más célebres jamás escritas para la liturgia del tiempo del nacimiento de Jesús. Si algún día se prohibiera la música religiosa, la mitad de la producción de Bach, si no más, desaparecería.

‘El Mesías’, de Haendel

Escrito en 1741, trata numerosos episodios de la vida de Jesús, pero tiene su punto culminante en el nacimiento. El ‘Aleluya’ se ha convertido en algo parecido a un himno pero su letra cita a Dios no menos de media docena de veces.

Oratorio de Navidad, de Saint-Saëns

Un siglo más tarde, en un tiempo en el que ya la Iglesia encargaba muchas menos obras, Saint-Saëns escribió en un tiempo récord este oratorio. Corría el año 1858 y su autor era entonces organista de la iglesia de la Madeleine, en París. Allí se estrenó, en la Navidad de ese año.

Ceremony of Carols, de Britten

Otro siglo después, en 1942, Britten escribió esta pieza para coro y arpa. Lo hizo mientras regresaba en barco, cruzando el Atlántico, hasta Inglaterra. El compositor británico echa mano de la tradición para esta partitura, que se escucha mucho en su país en torno a la Navidad.

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