The Romanticos: «En tres años sólo hemos ensayado una vez»

The Romanticos./
The Romanticos.
ROCK VASCO

«Amplifica mi felicidad, apacigua mi melancolía, sosiega mis impulsos…», afirma el guitarrista Iker Piris sobre el blues que defenderá en vivo el viernes en Bilbao y el sábado en Ermua

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

El guitarrista Iker Piris (Tolosa, 1979) empezó a tocar por su cuenta, de modo autodidacta, hasta que en 2009 se licenció en el Conservatorio Superior del País Vasco Musikene, en la especialidad de guitarra jazz. Ahora se gana la vida como profesor de las seis cuerdas y saca tiempo para actuar tanto en festivales de jazz como de blues. Tiene tres discos bluseros editados bajo el nombre de su proyecto principal, The Romanticos, los tres lanzados en el sello de Soraluze Gaztelupeko Hotsak: 'My Time' (2012), 'Do It Yourself' (2014) y el último, 'Good Vibrations' (2017), en el que suena como los grandes guitarristas blancos americanos: Ronnie Earl, Duke Robillard, Jimmie Vaughan… O sea cool, estiloso y con swing.

Como Iker da un par de bolos este finde por nuestro territorio (viernes, Bilbao, La Ribera, 24 h, gratis, y sábado, Ermua, Lobiano Kulturgunea, 20 h, 8€; aquí más Paul San Martín), aprovechamos para departir con él.

- ¿Por qué te has asociado con dos músicos madrileños como base rítmica de tu trío The Romanticos?

- Por afinidad musical. Compartimos el mismo enfoque, un solo concepto: interpretar esta música con voz propia y hacerla de una manera singular.

- ¿Y cómo hacéis para ensayar y las demás tareas habituales de un grupo?

- Lo cierto es que en estos tres años solamente hemos ensayado una vez… Suelo preparar maquetas en casa y aprovechamos las pruebas de sonido para desarrollar las nuevas canciones. Aunque la mejor receta es dar muchos conciertos, eso te hace crecer de manera individual y colectiva.

- ¿Tus compañeros son profesionales de la música, como tú?

- Sí, los tres nos dedicamos a tiempo completo. A Ricky lo conozco desde hace muchos años. Parte de nuestras raíces son extremeñas y veraneábamos en el mismo pueblo. En cambio, a Adrián lo conocí en 2011, en una jam session en un local de Madrid ya desaparecido, el Soul Station.

- ¿En cuántos grupos militas actualmente? Tocas a dúo con el armonicista catalán Blas Picón, lideras al trío The Romanticos…

- Mi proyecto principal es The Romanticos. Después está el dúo con Blas Picón, con quien trabajo bastante a pesar de la distancia que nos separa. También colaboro con artistas europeos y americanos: Greg Izor, Chris Ruest y Thomas Troussier.

- Te licenciaste en Musikene como especialista en guitarra jazz. ¿Qué diferencias hay entre tocar blues y jazz?

- Buena pregunta. A día de hoy me parecen estilos antagónicos. Aunque a veces compartan estructura armónica y en ambos la subdivisión sea ternaria, la estética es completamente diferente. No obstante, siempre que dejemos de lado al blues rural y a su principal ramificación, el blues de Chicago, podemos encontrar similitudes entre los guitarristas de jazz y de blues de la primera mitad del siglo pasado. Por ejemplo, entre Tiny Grimes y T-Bone Walker. O entre Charlie Christian y Lonnie Johnson.

- ¿Y quién es tu guitarrista favorito del blues?

- Earl Hooker, por su casta.

- ¿Y tu preferido del jazz?

- Kenny Burrell por su polivalencia y versatilidad.

- ¿Cuál es tu modelo de guitarra favorito?

- No podría decantarme por una... Lo cierto es que me gustan las guitarras antiguas, como mi nueva 'baby': una Supro Dual Tone del 59.

- ¿Cuánto cuesta?

- ¡Cuesta muchos bolos!

- Oye, ¿puedes definir que es el boogie woogie?

- ¡Es música de baile!

- ¿Crees que el blues se halla en crisis artística? Los negros apenas lo tocan, se repiten los esquemas, se abundan en las versiones del repertorio antiguo…

- Lo cierto es que se acude con demasiada asiduidad al pasado. Bastantes músicos proliferan por los lugares anteriormente concurridos en este estilo. Pero también hay gente nueva que aporta aire fresco al blues, por ejemplo Kirk Fletcher, Alvin Youngblood Hart, la nueva oleada procedente de Texas, Knockout Greg desde Suecia, Nico Duportal desde Francia…

- ¿A qué crees que se debe el éxito internacional de una banda vasca de blues como Travellin' Brothers, de Leioa, que actúa por Europa cada dos por tres y que acaba de grabar su próximo disco en USA?

- Es una formación con una buena presencia y actitud escénica, y con un show muy bien preparado y presentado. Aunque creo que lo más importante es la unidad y la armonía que se vive entre los miembros del grupo. Esto suele escasear en general, la verdad.

- ¿Cómo te llega la inspiración si tocas blues, un estilo añejo, nacido en un país del otro lado del Atlántico, de otra raza y en otro idioma?

- La música no entiende de fronteras ni idiomas, pero sí de emociones. Por alguna razón que desconozco, me apasiona la sonoridad de este estilo primitivo y tradicional. Amplifica mis emociones cuando estoy contento, apacigua mi melancolía, calma mi tristeza, sosiega mis impulsos…

The Romanticos.
The Romanticos.

- ¿Has probado a cantar en castellano?

- Lo cierto es que tengo alguna canción en castellano. Quién sabe, quizás en el siguiente trabajo…

- Háblanos de tu tercer y último disco de momento, 'Good Vibrations' (Gaztelupeko Hotsak). ¿Por qué el título, 'Buenas vibraciones'?

- He trabajado para sentirme bien conmigo mismo estos últimos tres años. Ha sido una época de mucha actividad artística. Y muy rica a nivel emocional. De ahí nace el título del disco.

- Comenta el CD por encima.

- El álbum está compuesto en su totalidad de canciones originales. Al mismo tiempo es el trabajo más particular y ecléctico de todo lo editado hasta el momento con el trío. Está grabado a la antigua usanza y cuenta con las colaboraciones de Julian Kanevsky (guitarrista argentino que se codea con Fito, Calamaro…), de los Broken Brothers en la sección de vientos (la brass band de Pamplona), y de Juan Ortiz (pianista bilbaíno de jazz hoy residente en Japón).

- ¿Qué tipo de público va a veros a The Romanticos?

- Gente muy diferente. Pueden reunirse un grupo de espectadoras jovencitas, cuatro colegas y dos matrimonios escuchando y bailando nuestras canciones… ¡Eso nos encanta! Tenemos un par de citas ineludibles en Bizkaia este fin de semana: el viernes a media noche en Bilbao (La Ribera, 24 h, entrada libre) y la tarde del sábado en Ermua (Lobiano Kulturgunea, 20 h, 8€; aquí más Paul San Martín).

- Iker, ¿y cómo resuelves la situación si estás tocando en un local con entrada libre y el respetable no reacciona? O lo que es peor: ¿si la peña no para de hablar?

- Me centro en hacer bien mi trabajo, disfrutar del concierto y hacer mi show. Al final se consigue una reacción.

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