El mundo de la música llora la muerte del cantante de Linkin Park: «Horrorizado y con el corazón roto»

Chester Bennington en la imagen que posteó Linkin Park horas después de su muerte. /Facebook
Chester Bennington en la imagen que posteó Linkin Park horas después de su muerte. / Facebook

Numerosos artistas han mostrado su pesar tras el suicidio de Chester Bennington, de solo 41 años

Eider Burgos
EIDER BURGOS

«Horrorizado y con el corazón roto». El mensaje del guitarrista de Linkin Park, Mike Shinoda, era la confirmación que las redes reclamaban desde hacía una larga hora. En torno a las ocho de la tarde (once de la mañana en EE UU), el portal especializado en 'celebrities' TMZ había lanzado una triste exclusiva: Chester Bennington, el vocalista de la célebre banda de nu-metal, se había ahorcado en una residencia de Palos Verdes Estates, en Los Ángeles. Esta vez no era uno de los tantos rumores de los que se nutre la web americana. El cantante había dejado este mundo, a los 41 años y con seis hijos. «Con el corazón roto», se limitó a escribir el bajista del conjunto, Dave Phoenix Farrell.

Poco tardaron las redes en llorar la temprana y trágica muerte del líder de unas de las bandas más determinantes de su género, figura de toda una generación de metaleros que ha marcado historia. Rápidamente, tanto Linkin Park como Chester Bennington se convirtieron en dos de los temas más comentados del momento en Twitter.

Bernington se quitó la vida el día en que Chris Cornell, cantante de Soundgarden, habría cumplido 53 años y solo dos meses después de que este también se suicidase de la misma forma, ahorcado, el pasado 18 de mayo. «Justo cuando pensaba que mi corazón no podía romperse más», escribió Vicky Karayiannis, la viuda de Cornell.

Multitud de compañeros y amigos mostraron del mismo modo su pesar por la pérdida del cantante, a quien la mayoría recordó como una persona «amable» y cariñosa. «¿Alguna posibilidad de que no sea cierto? No quiero aceptarlo», comenzaba tuiteando Oliver Sykes, gutural voz de los británicos Bring Me The Horizon, cuando saltó la noticia. «Él es la razón por la que comencé a hacer música, su banda fue la razón por la que empecé la mía, me ha inspirado de muchísimas maneras. Conocerle ha sido uno de los mejores momentos de mi vida. No puedo enfrentarme a esto, hemos perdido una auténtica leyenda», acababa posteando en Instagram, junto a una foto de él mismo junto a Bennington.

«Recuerdo la primera vez que estuve con Chester», comenzaba escribiendo Daron Malakian, guitarrista de System of a Down, otra de las bandas más destacadas del nu-metal. «Yo estaba de mal humor y él se me acercó desde el vestuario y me animó. Trabajar con Chester en la canción 'Rebellion' ha sido una de las colaboraciones más divertidas que he hecho con ningún artista. Me hicieron sentir como en casa cuando subí con ellos al escenario. Chester Bennington será recordado».

Rihanna, en principio tan distante de Linkin Park, también lamentó la muerte de «literalmente, ¡el mayor talento que haya visto en directo en mi vida! ¡Una bestia vocal!»; Imagine Dragons se quedaron «sin palabras, con el corazón verdaderamente roto»; y la formación de rock alternativo Garbage mandó sus «sinceras condolencias a su familia, a la banda y a todo el mundo que le quiso». Incluso el presentador Jimmy Kimmel dedicó unos minutos para recordar a «uno de los hombres más amables que haya tenido en el show»; también el actor Dawyne Johnson, quien mandó «amor, fuerza y luz a su familia, hijos y a Linkin Park. Ohana».

El DJ Steve Aoki, que trabajó con Linkin Park para el tema 'A Light That Never Comes', fue uno de los que se mostró más afectados. Aseguró estar literalmente llorando mientras mandaba su pésame: «No me puedo creer que esto sea jodidamente real, estoy destruido», aseguró, en una serie de tuits que acompañó de fotos junto a su «querido amigo»: «Me ha roto tu pérdida. Cumplí un sueño trabajando contigo, hablando contigo, aprendiendo de ti. Siempre estáras en mi corazón».

El suicidio de Chester Bennington ha pillado por sorpresa a medio mundo. Su perfil en redes y la gira en la que se había embarcado con Linkin Park por Europa y Estados Unidos tras el lanzamiento de su último álbum, 'One More Light', no hacían sospechar de la depresión por la que estaba pasando el cantante, que había sufrido en el pasado problemas de autoestima y una adicción al alcohol y a las drogas duras que comenzó a los 11 años tras el divorcio de sus padres. Según él mismo llegó a confesar en una ocasión al sitio de música británico 'Team Rock', en varias ocasiones había barajado la opción de quitarse la vida. «El suicidio es el demonio que camina entre nosotros en la tierra», lamentaban desde su perfil la banda One Republic. Nickelback, por su parte, advertía a sus seguidores: «A la depresión no le importa la edad, la raza, el género o el estatus. Haz saber a quienes te importan que estarás allí para ellos».

«Los artistas estamos obligados a traer belleza a este mundo que a veces puede ser muy oscuro, lo que nos hace más conscientes de esa oscuridad y nos hace a veces más vulnerables», reflexionaba la voz de Paramore, Hayley Williams, que sufría «de corazón por la familia, la banda, los amigos y los fans de Chester».

Chester Bennington, ese hombre sensible y amable que ayer se dio por vencido, fue recordado por su ya legendaria banda de la forma más conmovedora posible: cantando, rodeado por sus fans, recibiendo el mismo cariño con el que hoy le lloran.

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