Leyendas en carne y hueso

Phil May, vocalista histórico y con sobradas facultades/O. Cubillo
Phil May, vocalista histórico y con sobradas facultades / O. Cubillo

Fundados en Londres en 1963 y aún con los miembros originales Phil May (voz, 73 años) y Dick Taylor (guitarra, 74), Los Pretty Things dieron un estupendo bolo en el Satélite T, segunda escala de una gira española de trece shows

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Un centenar pasado de aficionados se reunieron el viernes en el Satélite T deustoarra: había muchas mujeres, incontables melómanos mayores que fueron a recordar a sus mitos, y bastantes músicos: varios de los Allnighters vitorianos, Deu de WAS, Miguel de Highlights, Jokin Salaverria de Rubia… Es que estaban tocando The Pretty Things, toda una institución del rock británico (vertientes garajera, ritmablusera y psicodélica) formada en Londres en 1963 y con dos miembros originales aún en sus filas: muy bien de voz el cantante Phil May (73 años) y presto a la guitarra a pesar de su pinta de jubilado bonachón Dick Taylor (74 años; éste se ocupó del bajo en los primeros Rolling Stones pero los abandonó por ‘blandos’).

Los Pretty Things encaran una gira española de 13 conciertos durante dos semanas y pico entre Las Coruña y Granada. La de Deusto era la segunda fecha, o sea que no estaban cansados y dieron un muy buen bolo de 21 temas (agrupando un popurrí) en 100 minutos. Salieron con americanas y algunas corbatas y acabaron en camisas blancas y sudados (bueno, Dick era el único que no llevaba camisa blanca). Con muy buen sonido (diáfano y potente; «¿se oye lo suficientemente alto?», ironizó Phil May), sangre joven en la alineación en quinteto (el baterista sex-symbol acabó dando un solo con el torso desnudo), arreglos variados en el seno de casi cada canción y un pasaje central desenchufado acústico en formatos reducidos recordando sus pinitos en el blues, con versiones de ‘I Can’t Be Satisfied’ de Muddy Waters, ‘Come On In My Kitchen’ de Robert Johnson y ‘Little Red Rooster’ de Howlin’ Wolf, las tres con Dick Taylor a la guitarra acústica con slide.

Y es que intercalaron bastantes versiones de los pioneros negros americanos, como era costumbre en los músicos blancos ingleses de esa época, de los 60: Rolling, Beatles, Mayall… Este este viernes escogieron un poco marcado ‘Big Boss Man’ de Jimmy Reed, y hasta cuatro covers de su admirado Bo Diddley (no olvidemos que se bautizaron por su canción ‘Pretty Thing / Cosa bonita’), a saber: ‘Mama Keep Your Big Mouth Shut’, un ‘You Can’t Judge A Book By The Cover’ adscrito a los parámetros del blues-rock británico, el ‘Mona’ ampliado al popurrí (con el ‘Who Do You Love’ también de Bo, el ‘I Wish You Would’ de Billy Boy Arnold y el solo batería) y, para cerrar el buen show por todo lo alto, lo mejor del lote, un rocanrolero y festivo ‘Roadrunner/ Correcaminos’… ¡Bip-bip!

Pero lo mejor de todo estuvo entre sus numerosas canciones reconocibles, que a menudo provocaron exclamaciones de entusiasmo entre la audiencia: la lisergia con trazas de ópera rock ‘S.F. Sorrow Is Born’, un ‘She Says Good Morning’ tan estridente como los primeros Status Quo y que hizo corear de alegría a numerosos espectadores, ‘I See You’ y su poderío psicodélico en plan los Who, el garaje destroyer de coros salvajes ‘Come See Me’ (¡cómo se agitaba el bajista fornido y jovezno!), un bastante stoniano ‘Midnight To Six Man’ con más cambios de ritmo, el narcótico y creciente ‘L.S.D.’, o la explosión blues que abrió el bis, ‘Don’t Bring Me Down’. Hum…

The Pretty Things y ‘Midnight To Six Man’ en la BBC en 1966.

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