Kinga Glyk: «En la música lo más importante es la emoción»

Kinga Glyk: «En la música lo más importante es la emoción»

La joven bajista polaca de jazz y blues se presenta este domingo en Bilbao

JOSU OLARTE

El ciclo dominical de pequeño formato Musiketan vuelve a dar a divulgar un nuevo talento femenino en la figura de Kinga Glyl, joven bajista polaca de jazz, blues y funk con vitola de estrella en su zona de influencia que ya ha empezado a superar.

Kinga nació hace 21 años cerca de Katovice, en el seno de una familia musical Inspirada por su padre Irek , aclamado bateria y vifrafonista, se enamoró de jazz y el blues y con solo 12 años ya formo el Glyk PIK Trio con su hermano Patrick a la bateria.

Fogueada con la crema de la escena polaca, en 2015 lanzó 'Rejestracja', debut con temas originales y versiones como 'Gotte serve somebody' de Dylan, y un año después la secuela coral 'Happy Birthday' también recibida con entusiasmo por la crítica. Pero todo cambio para Kinga cuando su versión del 'Tears in Heaven' de Eric Clapton, grabada con su hermano y subida al portal de en facebook Bass Player United, se viralizó recibiendo más de 22 millones de visionados. «Fue toda una sorpresa, Pensé que algo iba mal en mi ordenador , Empecé a recibir mensajes de agencias de contratación. Aun casi no puedo creer lo que pasé», evoca la bajista

A su admiración por héroes del bajo como Jaco Pastorius o Marcus Miller, Kinga reconoce el influjo de colegas estelares como Esperanza Spalding o la australiana Tal Wilkenfeld, que ha acompañado a Jeff Beck, Prince, Corea o Hancock «Son mi inspiración, tengo un gran respeto por ellas, lo que han logrado es increíble. He intentado tocar el contrabajo en casa, como Esperanza, pero no pretendo ser cómo ellas. Intento ser siempre yo misma tocando lo mejor que puedo», apunta Kinga que aprecia la libertad ligada al jazz y el blues «que te permiten mostrar tus sentimientos sin limitaciones» pero se confiesa abierta a la «buena música» más allá de estilos, «De esa manera puedes aprender más. Para mí en la música lo más importante es expresar emociones. Es más que sonido, para mí es un lenguaje, Puedo contar una historia con mi instrumento. Tocar rápido o lento no es nada, Hay que dar a la gente una experiencia más profunda que les llegué al corazón con las notas adecuadas».

Tras haber publicado tres discos en solo dos años, Kinga tiene la sensación de sus sueños se van convirtiendo en realidad más rápido de lo que imaginaba, de ahí que haya titulado 'Dreams' el último, licenciado el año pasado por Warner. «Es de locos . A veces me cuesta llegar a todo. Es todo un desafío aprender rápido y mejorar mi técnica con rapidez. Cuando era pequeña no aspiraba a ser famosa, siempre he tratado la música como una pasión que me ayudaría a mejorar , porque exige mucha energía y sacrificio».

Pese a haber iniciado su proyección internacional con respaldo de una gran disquera, lo de Kinga Glyk sigue siendo, en esencia, un asunto familiar, En su debut en un escenario vasco la acompañara su amigo Rafel Spiteri al piano y de su padre Erik al piano. «Y mi hermano es mi ingeniero de sonido y mi madre vende cedés y camisetas, así que seguimos siendo una familia unida», comenta Glyk que augura para este domingo en la sala BBK (20 h 12 €) un concierto «enérgico» centrado en segundo álbum 'Happy Birthday, 16' y su última entrega novedad. «Intentaré dar lo mejor de mí para conectar bien con la audiencia»

Temas

Bilbao

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos