Jaroussky: «No quiero cantar toda mi vida las mismas diez arias»

El contratenor francés Philippe Jaroussky. / AFP
Philippe Jaroussky Contratenor

El mediático cantante francés presenta en Pamplona y San Sebastián su último CD con piezas conocidas de Haendel

César Coca
CÉSAR COCA

El contratenor Philippe Jaroussky (Maisons-Laffitte, Francia, 1978) es una figura de la música clásica que se codea en celebridad y fidelidad de su público con los grandes del pop hasta el punto de ser un icono más allá de su actividad artística. Ahora está de gira para presentar su último disco ( 'The Haendel Album', sello Erato) en el que canta y dirige el ensemble Artaserse, que él mismo fundó. Este lunes se subió al escenario del Baluarte de Pamplona, y el viernes, al del Kursaal donostiarra.

Acaba de grabar un disco con arias de Haendel pero de sus óperas menos conocidas. ¿Quiere adentrarse en un territorio inexplorado?

– Grabar a Haendel es muy normal para mi tipo de voz, pero he esperado veinte años para hacer este álbum. Es el genio mayor de la ópera en la primera mitad del s. XVIII, quizá solo con Vivaldi como competidor. Me dije que quería grabarlo pero hacer algo distinto, un trabajo algo diferente y más íntimo. De todas formas, aunque sean óperas menos conocidas, Haendel es un genio todo el tiempo, y estas piezas también son de una calidad excepcional.

No es un repertorio que en principio sea el más propicio para su voz.

– Hace quince o veinte años que intento adaptar mi voz a un repertorio que no es el propio. Pero Haendel cambió la tonalidad de sus óperas según los intérpretes, así que ¿por qué no puedo hacerlo yo? Por otra parte, me gusta usar mi carrera y mi nombre para descubrir una música menos conocida.

Aunque el público tenga que hacer un esfuerzo mayor.

– No quiero cantar toda mi vida las mismas diez arias que más éxito me han dado. Es curioso cómo a veces la gente se frustra algo en un recital cuando renuncio a esas piezas más célebres pero luego muchos me agradecen que les haya descubierto una música tan bella.

¿Hay en el disco un homenaje al castrato Senesino, que tanto trabajó con Haendel?

– Senesino cantaba en un tono quizá algo más grave y yo las interpreto un poco más agudas. Es verdaderamente impresionante lo que Haendel escribió para él... como se ve en el disco. Aunque también he incluido en el álbum tres arias de "Radamisto" escritas para una voz femenina. La verdad es que al seleccionar las piezas no he pensado concretamente en Senesino pero cantó tanto que resulta inevitable que la mayoría fueran escritas para él.

Futuro como director

¿La música del barroco, tan ambigua, con sus guiños y engaños, encaja mejor en nuestro tiempo que otras y de ahí su éxito?

– Estoy observando una evolución curiosa. Desde hace cosa de cinco años, el público me habla de una manera distinta después de los conciertos. Ahora la gente quiere evadirse de la realidad y antes no pasaba, o no me lo decían así. Vivimos en un mundo cada vez más virtual, los aficionados escuchan música en internet... El concierto permite conectar con algo menos perfecto pero más humano.

«Desde hace unos cinco años, el público me habla de una manera distinta tras los conciertos; ahora quieren evadirse» Nuevos tiempos

¿No observa crisis en los conciertos?

– No. Es increíble que exista esa crisis en el mercado discográfico pero que luego la gente vaya mucho a los conciertos. Creo que es una forma de conectar con la realidad.

Ha dicho alguna vez que probablemente a su voz no le queden más de diez años en plena forma. ¿Qué hará luego, dirigir?

– Ya estoy dirigiendo, lo hago en este mismo CD con mi grupo, con el que llevo trabajando quince años. En el álbum he conseguido por primera vez escuchar a la orquesta justo como quiero. Por eso creo que es un trabajo estéticamente importante y que es el principio de una nueva etapa.

«He llegado a cantar una canción de David Bowie. Me gustan las cosas nuevas» Otras experiencias

¿Solo dirigirá música vocal y repertorio barroco o irá más lejos?

– Seguramente empezaré por música vocal e instrumental barroca para llegar hasta el repertorio clásico. Quería dedicarme a eso a partir de los 40 pero lo voy a retrasar un poco porque mi voz está madura y puedo cantar ahora cosas que antes no podía abordar. Quiero dirigir, sí, pero también disfrutar del momento.

¿Por qué hoy la figura de un contratenor es en cuanto a fama o gancho popular la que más se acerca a los ídolos del pop?

– Porque no es una voz totalmente lírica. Cuando era joven no quería hacer 'crossovers' con cantantes pop. Ahora ya me lo estoy planteando si se trata de artistas de gran calidad. ¿Por qué no vivir nuevas experiencias? El año próximo cantaré una ópera compuesta para mí, encargada por el Teatro Real, porque ahora estoy más abierto a todo. Y en los Proms he llegado a cantar una canción de David Bowie. Me gusta hacer cosas nuevas.

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