'Etxebestia'

Andoni Etxebeste, ex Señor No, ahora en Havoc, Maider, Atom Rhumba /CARLOS Gª AZPIAZU
Andoni Etxebeste, ex Señor No, ahora en Havoc, Maider, Atom Rhumba / CARLOS Gª AZPIAZU

El baterista donostiarra Andoni Etxebeste sostuvo con sus timbales el nuevo repertorio de los reactivados Atom Rhumba, supergrupo vasco que estrenó su disco ‘Cosmic Lexicon' en un Kafe Antzokia expectante

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

La primera vez que lo oímos fue a Eva, que desde la primera fila del Kafe Antzokia lo gritó elogiosa: «¡¡Etxebestia!!». Se refería al donostiarra Andoni Etxebeste, el baterista de Atom Rhumba que este viernes estaban estrenando en casa su disco ‘Cosmic Lexicon’. La miramos y explicó Eva: «Yo no me lo he inventado, lo ha dicho más gente ahí detrás». Y es que todos nos estábamos dando cuenta de que los nuevos Atom Rhumba, con su alineación de supergrupo de músicos alquilados, soportaba su embate sobre los tambores de Andoni, una máquina con gusto por los timbales similar al de Jordi Vila, el de Los Trogloditas clásicos.

‘Etxebestia’ fue el que más destacó del bolo, el primero de los músicos presentado por Rober!, el líder de la Rumba Atómica, el que fue premiado por una gran ovación. Rober! se ha rodeado de músicos con cara de buenas personas: empezando por el bajista ondarrés y de WAS Jaime Nieto (aporta un colchón modernista con sus cuatro cuerdas) y acabando por el pluriempleado guitarrista de Bera de Bidasoa, Navarra, Joseba Irazoki (que en Atom Rhumba no acaba de romper su condición de gregario a pesar de que desde la primera fila le jaleaban sus numerosos fans: «¡Joseba, figura!»).

Habría más de 400 personas expectantes en el Kafe Antzokia este viernes en el estreno de ‘Cosmic Lexicon’, su primer disco en siete años, que verá la luz el viernes 12 de enero en el sello catalán El Segell del Primavera. Era el segundo concierto de la gira y se les notó un tanto tanteantes, demasiado pulcros y paradójicamente reflexivos, además que ciertamente estilistas, lo cual hace que esto de ahora no resista la comparación con los Atom Rhumba de antaño, los de antes de que el líder Rober!, vocalista, guitarrista y compositor, se hiciera él a solas con el mando absolutista del grupo.

Rober!, líder absoluto, conducator rumbero. :
Rober!, líder absoluto, conducator rumbero. : / CARLOS Gª AZPIAZU

Vimos un buen concierto, aunque algo frío e irregular, con momentos ardientes, pasajes de una corrección que contrasta con la autopromoción propia de grupos vikingos que emiten Atom Rhumba, e incluso guiños iconoclastas que no pasaron del postureo, lapsos de relleno (¿para tomar aire y dosificar fuerzas ellos, como sugirió Rober! cuando dejó que batiera los tambores el bueno de Andoni?), y una sensación general de descenso, de apaciguamiento. Pero los no pocos trallazos que consiguió generar el supercuarteto vasco hacen pensar que cuando se ruede un poco a base de conciertos las emociones positivas (también las físicas) se impondrán al rock normalillo sin más.

Al fondo del tablado, sosteniendo con sus tambores el repertorio, estaba el flaco ‘Etxebestia’, y en el centro de la escena se tiró todo el rato Rober!, que un par de veces se asomó a puntear y taconear al borde del tablado y en otra ocasión cedió su guitarra a un fan de la primera fila que la rasgueó un poco con soltura. Rober! pecó de teatral e impostado por ejemplo al pasarse la mano por la frente y arrojar el sudor, y no las tuvo todas consigo porque acusó varias veces de frialdad a un público que al final del show charlaba en alto desde la parte de atrás de la sala, igual que sucedió con su telonero, Javier Díez Ena, el del theremin sofisticado. Rober! nos acusó de ser menos majos que los donostiarras, intentó aparentemente en vano que comprásemos sus discos en vez de lotería (cultura dijo que son), y en el bis llegó a amenazar: «Como no montéis un jaleo del copón no salgo». Sí, lo dijo en primera persona del singular. Además, como hacen todos los líderes, como Orozco, Leiva o los de M-Clan, fue el último en abandonar las tablas al acabar el concierto.

Pero vaya texto nos está quedando: Parece que eso fue una birria, y no. Con Rober! al micrófono tirando de trucos guturales (susurros, aullidos, gruñidos a lo Screamin’ Jay Hawkins, pedorretas breves, falsetes orates, soplidos, chillidos, chistidos e incluso alaridos también a lo Jay Hawkins), los rumberos se alargaron un poco en el inicio (‘Organised Man Blues’), pero de la tercera a la quinta acertaron con una buena andanada: ‘Voy cableado’, que sonó a Jon Spencer disparado; ‘Cynic Skin’ y sus coros tribales sobre un poso de nervioso funk-rock a lo Jim Jones & The Righteous Mind; y ‘Stella’ con sus falsetes a lo Eagles Of Death Metal cruzados con el más loco Cabezafuego (el quinto miembro de Atom Rhumba, un navarro que les acompañará de vez en cuando en esta gira naciente).

Después de los tambores en plan los Black Keys de estadio en ‘Tumba Gris’ (con voz lisérgica otra vez reminiscente de Cabezafuego), Atom Rhumba se atascaron con una terna precedida por este rapapolvo de Rober!: «puto público de Bilbao, hasta en Donosti eran más majos», comparó con su bolo del viernes previo en La Bella Easo. Sí, en este pasaje muy forzada quedó la voz en ‘Miss Riot’, demasiado limpio les salió el rock ‘My Mind’s Blocking Yours’, y spectoriano como podrían sonar WAS destilaron ‘Pompas de sangre y luz’. Los tres títulos pertenecen a su nuevo álbum, ‘Cosmic Lexicon’.

Menos mal que en el último tercio del estreno en casa no continuaron por esa senda y se (o nos, o viceversa) despertaron con el R&R rollo Jim Jones o Jon Spencer ‘Home Made Prozac’, la vieja ‘Skimo Bones’ con su larga introducción instrumental que recordó a Man Or Astroman?, o el final con la mejor pieza del lote, ‘Body Clock’, un rock deslizante a los Eagles Of Death Metal que fue cuando Eva gritó contenta ‘Extebestia’ al baterista. Tras la amenaza antes denunciada («Como no montéis un jaleo del copón no salgo»), reaparecieron para un bis cuádruple irregular también, arrancado con el marasmo ‘Red Turning Blue’ (lo mejor fue el final, tipo rock sudista, con Irazoki emergiendo de su posición subalterna), animado con el buen rock and roll ‘Fat Jackson’, y cerrado en quinteto, con el invitado Ena al theremin en una liturgia ruidista, un rock a lo Corcobado que desde el postureo trascendió a la verosimilitud. Seguro que para el verano están perfectamente engrasados y no se les notan tantos bajones de tensión. Que los contraten para el Azkera Rock Festival y lo comprobamos.

Video clip de ‘Tumba gris’, segundo single de ‘Cosmic Lexicon’

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