Dogo, el pérfido ilustrado

El elegante Dogo recitó a Pedro Hierro en pleno ‘Rumble’ de Link Wray. :/OSCAR CUBILL
El elegante Dogo recitó a Pedro Hierro en pleno ‘Rumble’ de Link Wray. : / OSCAR CUBILL

Superando la gripe a base de chupitos de ron y disparando perdigones quizá contagiosos a las primeras filas del Satélite T, el roquero crápula y creíble curtido en el lumpen sevillano cantó sobre la noche y el tráfico liderando a una superbanda que osciló entre el tumbao stoniano vía Burning y la alta energía

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Nadie salió decepcionado del reencuentro sabatino en el Satélite T con Dogo (Juan Diego Fuentes Casas, Madrid, 1963), un personaje maldito y underground con un hueco en la historia, el roquero madrileño-andaluz resucitado en tantos sentidos y hoy afincado en León. Líder de Los Mercenarios , grupo sevillano que lanzó dos LPs y un mini-LP durante su andadura maldita (desde 1984 hasta 1992), Dogo se ha rodeado de unos sicarios expertos: el donostiarra Xabi Señor No a la guitarra y el trío acompañante del yanqui Kurt Baker, su ‘Combo’ basado también en León, con un baterista ruso descomunal (cómo apretaba con el bombo) y el mítico Juancho al bajo y la gorra («es el jefe, que por eso lleva la gorra de capitán», le señaló, y alegó el interpelado: «yo soy el encargado, el jefe es él, que se come todos los marrones»).

Ante un público conocedor de su leyenda y cancionero (escasa afluencia, ¿unas 66 personas?), Dogo dio un bolazo de 17 canciones en 97 minutos. Antes de empezar prometió que «más vale corto, intenso y bueno que mucho y pesado», y antes de la tercera se disculpó por «mi voz de mierda por culpa del virus de la gripe, el mal tiempo y mi mala salud» (esto no fue un hándicap insuperable, pero debido a ello quitó de la lista alguna de sus canciones míticas). Abrió apelando a la masculinidad (‘Los chicos’, más conocida coom ‘Hoy vamos a ponernos bien’, algo Desperados) y a la segunda se metió a la peña en el bolsillo con la narcotraficante y muy Stooges ‘La cueva’. Dedicó la stoniana ‘Sueños rotos’ a su mentor sevillano Silvio, y estrenó alguna nueva como ‘No me verás’, un rock and roll en plan Loquillo, con coros y todo.

Pálido y pelirrojo, con barbita y sombrero, pañuelo al cuello y botines de tacón, elegante con su americana y dejando entrever al menos un par de tatuajes (uno en el corazón, otro en una muñeca), Dogo avisó de que estaba «sudando tinta de calamar por la gripe», y bailando osciló entre el tumbao stoniano de ‘Angel’ y el rocanrol tamborero de ‘Sister Ray’ (ambas vinculadas a su difunto amigo Ángel Álvarez Caballero, de El Ángel y Los Volcánicos). Tras pedir a la barra un chupito más de Barceló, «que estoy que me muero», subió a las alturas con ‘Largas noches’, con el bombo del ruso y Dogo creyendo en la letra y los perdigones volando (Pato pensó que nos iba a contagiar la gripe… y yo entré en pánico al pensar que Joe Strummer, el de los Clash, contaba que cogió la hepatitis porque se tragó un escupitajo que le echaron en un concierto punk). Prosiguió uniendo a Burning - Los Proscritos – Los Stones en la novedosa en su repertorio pues es original de su amigo El Ángel ‘Quien es quien’ («la lucha a muerte ante el espejo, el gran cuadrilátero de la vida»), y al acabarla nos hizo una larga reverencia sin el sombrero y dijo el mitómano Torkel, fan fatal de Dogo: «Este es una estrella del rock and roll, y no las mierdas a las que estamos acostumbrados».

Luego versionó a Silvio en ‘Sureños’ y, tras proclamar que «somos pérfidos roqueros, roqueros pero ilustrados, eso es importante. ¡Que yo he leído!», alcanzó otro cénit con ‘Mala reputación’, un rock and roll a los Flaming Groovies cruzados con Tequila, seguido con el también tremendo rocanrol ‘Rock de Europa’, del argentino Morís. Se despidió con un aflamencado a lo Lagartija Nick ‘Polígono sur’, apasionado él, pero quedaba el bis cuádruple, estupendo, empezando por el excelente cruce entre el ‘Rumble’ de Link Wray con los versos de ‘Vida (La nada, el todo) del poeta José Hierro, pasando por la versión anárquica del ‘No Fun’ de los Stooges con el invitado José ‘Buffalo’ Berrot, creciendo con un ‘Alma y corazón’ en plan Burning a medio gas (esta no estaba consignada en la lista peo se animó) y cerrando por todo lo alto con ‘Rock and roll caliente’, en plan Stooges (y con la segunda referencia a la felación del concierto). Estuvo más que bien, y eso que Dogo tenía gripe.

Clip de ‘La reina de la fiesta’, canción que no cantó en Bilbao.

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