Discípulos De Dionisos y Detectores De Mentiras en el cumpleaños de la Nave 9

El cuarteto base de Lie Detectors./Óscar Cubillo
El cuarteto base de Lie Detectors. / Óscar Cubillo

El bar del Museo Marítimo Ría de Bilbao celebra su primer aniversario con tres conciertos y siete grupos este finde. El sábado noche la gozamos con la representación donostiarra

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Fiestón que cursó a más en todos los sentidos el del sábado noche en el auditorio del Museo Marítimo, que albergó la celebración del primer cumpleaños de su bar, Nave 9, dirigido por el infatigable Txarly Romero. Los fastos siguen hoy domingo (a la mañana conciertos de Mutagénicos y 13 Bats, a la tarde de Morenas y Los Paniks), y ayer ofició una terna con imitadores (Stupiditos, logroñeses que tributan con gracia a Dr. Feelgood y que abrieron la velada con un show algo descendente), actores (los inventores del porno-punk, los donostiarras Discípulos De Dionisos) y personajes (autobiográficos y verídicos los Lie Detectors, también de la Bella Easo). Los dos grupos giputxis se salieron de la tabla y se lo vamos a intentar contar.

Siempre fiables a lo largo de una carrera de unos 24 años, los demenciales chicos acelerados de Discípulos de Dionisos (en este Bandcamp se puede oír un disco suyo) encadenaron 19 piezas en 53 minutos frenéticos en cuarteto. Abrieron con mal sonido por problemas con un ampli, al final la pegada de ciertas canciones decreció (el surf urbano vía Dictators en 'Fin de semana eterno') y durante todo su porno-aquelarre proyectaron sobre el fondo del escenario innecesarios fragmentos explícitos de películas del ramo setenteras (o sea antes de la depilación, el gimnasio y los tatus en el cine X), pero lo que atestiguamos durante el largo ecuador fue una erupción volcánica de high energy (rollo Stooges cuesta abajo), punk melódico (Ramones en el alma), rock and roll desquiciado (en plan Dwarves y Zeke) y hasta hardcore velocísimo (escuela Dead Kennedys).

El líder Juan Holmes bajó una vez entre el público y besó con lengua a una espectadora y a dos espectadores, el guitarrista solista tiene una impagable pinta de mangui de película, el bajista Spartacus se quedó con el torso denudo pero sigue pareciendo igual de nuevo, inocente y feliz que hace dos décadas (inmune a la corrupción moral de sus compinches), el actual show porno ha prescindido de los azotes con el cinturón, y nos atrevemos a reproducir algunos títulos de la parte climática: 'Látigo rojo de cuero', 'La hora de Ron Jeremy', 'Cuarto oscuro' o 'Corazón salvaje'. Ah, en el bis subieron a escena varios espectadores a corear con ellos su canción 'Vas a probar mi puño'

Sus vecinos rocanroleros con estilo, elegancia y personalidad Lie Detectors, que funcionan hace solo unos cuatro años, lo tenían difícil, pero aguantaron el tirón de DDD y provocaron que la peña mixta presente, unas 200 personas, se apretara cerca del escenario y no dejara de danzar durante la quincena de piezas que los también donostiarras ejecutaron en 58 minutos en cuarteto ampliado hasta el quinteto con la aportación de un teclista barbado clavado a Rich Robinson (el cantante de los Black Crowes), quien aportó los momentos más lisérgicos del repertorio ('Viajar', la dramática 'Cymbalta'…).

Versiones

Oficiaron liderados por el bigotudo Txema, que bajaba a bailar entre el respetable que le seguía electrizado como al flautista de Hamelín («¡se lo pasa teta!», espetó una encantada Bego), agitaba las maracas (las rompió sin querer en un instrumental) y cantaba letras puramente autobiográficas: 'Chelsea Boots' (sobre ponerse guapo para salir el finde), 'Pínchalo' (infecciosa canción sobre el amor por los vinilos y la música que podrían suscribir por ejemplo los garageros asturianos Los Guajes), 'Felicidad' (dónde está y cómo la buscó, un tema yeyé muy a lo Micky), 'Me gusta la calle' (y me gusta la noche, un himno que podrían versionar Wau y los Arrrghs y que enloqueció a la parroquia, pues se identificaba con él) o en el bis 'Megatón Ye! Ye!' (¡un rock and roll!).

La del megatón no es la versión de esa película con Micky y Los Tonys, aunque los Lie Detectors, los Detectores de Mentiras, sí hicieron varias versiones: 'Citadel' de los Rolling Stones traducida y mejorada; otra del coprófago tarado y autolesivo GG Allin ('Don't Talk To Me', que ellos traducen como 'No me hables' así y la cantan con tal ansia que te dan ganas de sumarte al estribillo), 'Hoy como ayer' del argentino Morís (un boogie creciente y coreable; algunos de los Lie Detectors la quieren quitar del repertorio, vaya…) y un normalito 'Ramblin' Rose' de MC5 para cerrar la cita. Qué buenos los Lie Detectors: es verlos y creer en el rock and roll y desear repetir un concierto suyo.

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