Desamor puro y duro

'El Barrio'. / Alberto Ferreras

Para hacer su nuevo disco, 'El Barrio' se ha metido en la piel de un viejo sastre dispuesto a remendar corazones roto

VÍCTOR NÚÑEZ JAIME

Para hablar con José Luis Figuero, 'El Barrio', hay que esperar más de una hora. Lleva toda la mañana inmerso en un maratón de entrevistas en la suite de un céntrico hotel madrileño y, sin embargo, este hombre tímido, al que sus allegados llaman 'Selu', muestra una cortesía extrema, propia de los nacidos en su tierra, Cádiz, y propia de un profesional que lleva más de 20 años sobre los escenarios. El próximo 27 de octubre sale a la venta su nuevo disco y en enero comenzará una gira por varias ciudades españolas para presentarlo. Se llama 'Las costuras del alma' (Concert Music) y, para hacer las canciones los 13 temas que contiene, el cantautor se ha metido en la piel de un viejo sastre de corazones, capaz de cocer una ristra de sentimientos rotos.

"Son canciones de desamor puro y duro. Pero no es un disco fatalista. Porque casi todas las heridas del alma se pueden conocer. Digo casi porque para una pérdida no hay hilo ni puntada que pueda devolverte a una persona que se ha ido al más allá", explica el artista que ha llenado 17 veces el Palacio de los Deportes de Madrid y que bate records de ventas de discos y de visionados en YouTube.

La imagen con la que se promueve este trabajo muestra a un 'Selu' con su infaltable sombrero y un rostro y unas manos muy envejecidas. Al verse así, tuvo una sensación extraña. "Es como echarle un pulso a la vida. Es como decirle: 'antes de que tú me pongas así, me voy a poner yo.' Pero lo primero que se me pasó por la mente fue enseñarle la foto a mi madre. Ella tiene ya más de 70 años y se puso muy contenta. Me dijo: 'te he visto de niño, de adolescente, de adulto y ahora de viejo'", cuenta vestido de negro de pies a cabeza, en su primer día de promoción.

Ahora, decíamos, es necesario hacer antesala para entrevistarlo, pero cuando a finales de los años 90 comenzó su carrera, casi nadie del aparato mediático le hacía caso. Él, sin embargo, segura no sentir ningún resquemor. "No entendía a quienes decían que en sus emisoras no ponían mi música porque no pertenecía al estilo que ellos difundían. Yo pensaba: ¿No dicen que le dan al público lo que quiere escuchar? Muchos quieren escuchar mis canciones. Entonces: ¿no se están contradiciendo ellos mismos? Después dije: que cada quien pinche lo que le dé la gana. También hubo quien no quería entrevistarme y, mira, ¡muy bien! Porque yo no soy mucho de andar prodigándome por ahí. Entonces, al principio no me hacían caso los medios y hoy que he despuntado se han subido al carro", dice con una sonrisa en el rostro.

Su pop-rock aflamencado también recibió varias críticas por parte de los llamados 'puristas del flamenco' y a ellos hoy les dice que "gracias a su empeño existe el flamenco y existe el árbol genealógico del flamenco y ellos aportan mucho para que este arte no se acabe ni se desvirtúe. Pero también les digo que existe la fusión y que quienes la hacemos, la hacemos con mucho respeto." Hace un lustro, cuando se dio un respiro en su carrera, aprovecho para ir al endocrinólogo y ponerse en forma. Hubo quien dijo entonces que "'El Barrio' se estaba muriendo." Al enterarse, el compositor respondió a los rumores con una canción en la que calificó a los maldicientes de "gilipollas". "Fue todo un bulo. Después de una dieta estricta me quedé muy chupao. Muy sano pero flaco. Entonces algún ingenioso me vio y dijo: 'uy, éste se está muriendo' y otros lo repitieron por ahí. Los menciono en una canción y, no sé, supongo que hubo quién se sintió aludido en silencio."

El hombre que atesora 20 sombreros ("uno por cada gira") y le cuesta cada día más encontrar momentos de soledad para crear, sostiene que todo en su carrera es auténtico y nada prefabricado. "Te lo digo ahora y te lo diría con la mano en la biblia. Es así desde el principio hasta hoy. Bueno, al comienzo surgió lo de que me pusiera un gorro. Eso lo decidió mi antigua casa de discos. Pero hoy en día me alegro, porque gracias a eso, me lo quito y casi no me conocen. Pero todo lo demás: lo que escribo, lo que digo en el escenario. todo es auténtico. Todo está hecho con el corazón." Así hace sus canciones y también pensando en sus seguidores. "Mi público me ha enseñado a ser cada vez más explícito en las letras de mis canciones, a ocuparme cada vez más de temas sociales y a hablar en un idioma que entienda y en el que se vea reflejado todo el mundo."

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