El bafle

Cantar y recitar

Feliz en el FNAC lleno.
Feliz en el FNAC lleno. / CARLOS Gª AZPIAZU

El cantautor palestino-madrileño Marwan sedujo a su público femenino y juvenil que llenó el FNAC para el acto promocional de su disco-libro ‘Mis paisajes interiores’

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Poeta superventas, el cantautor hispano-palestino Marwan (Marwan Abu-Tahoun Recio, Madrid, 5 de marzo de 1979) presentó el viernes en un FNAC lleno, caluroso y muy femenino y juvenil su quinto álbum oficial, el disco-libro ‘Mis paisajes interiores’, el primero para la multinacional Sony. Marwan ofició parlanchín, ejerció de artista-monologuista cercano y llano («soy una puta estrella del pop», «el disco está guay, me gusta, se está vendiendo a muerte», «a mis 38 años si me quito la camiseta puedo competir con Pablo Alborán, él está mejor de cara pero…»), pecó un poquito de sermoneador a pesar de ser ateo (al principio disparó que él es hijo de un palestino que llegó huyendo de la guerra y que aquí, cuando hace menos de un siglo emigrábamos, no parecemos muy dispuestos a acoger a los que vienen de fuera), sorprendió por conspiranóico (esa falsedad de que las malas noticias forman parte de una estrategia de los medios de comunicación porque así… ¡la gente consume más!, ¡que hay estudios empíricos que lo demuestran!), y se apuntó a la autoayuda («hay que huir de la gran hiperconectividad, la hipersoledad, el hiperllorismo»).

Gracioso como Antonio Orozco y declarándose feliz por hallarse en una sala llena («sois un montón de ‘pipol’»), Marwan reconoció que en el amor le va muy bien en los últimos tiempos, aunque está cantando sobre material de hace varios años, cuando no le iba tan fenomenal. Informó que en su nuevo disco-libro (si es libro se debe pagar el 4 % de IVA, si es disco, el 21 %) hay muchas piezas de «amor, de desamor, de bajón y de superbajón, alguna de cortarse las venas, pero también quise hacer alguna de temática social», y en 40 minutos de sesión antes de las firmas y las fotos con los fans cantó cuatro canciones y recitó dos poemas de un ejemplar que le prestó una espectadora pues él se había olvidado el suyo en el hotel. Fueron dos recitados susurrantes, bajos y graves con una vocalización parecida a la de Dani Martín, y muy logrado le quedó ‘Ya te estoy imaginando’, cuando preguntó al público quién era enamoradizo y se levantaron «cuatro brazos, en Sevilla los habrían levantado todos», y sentenció luego: «En el País Vasco os cuesta sacar las emociones, pero sois majos».

Mejor resultaron las cuatro canciones, todas incluidas en la novedad: la que titula su último single, ‘Cómo hacer que vuelvas’, sensual y melismática, muy superior a Alborán y Álex Ubago y premiada con una ovación chasqueante; la social ‘La ecuación’, un neoblues a lo Pedro Guerra denunciante o un Ismael Serrano dramático (aquí muchos niños presentes se pusieron a llorar y fueron evacuados); la popera ‘Renglones torcidos’; y quizá la óptima, ‘La vida cuesta’, en plan cantautor urbano moderno vía Ismael Serrano, antes de la cual Marwan reveló que el 18 de noviembre presentaría el disco «en condiciones, con un pianista», en la Sala Stage Live. A ver si nos cuadra…

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