Bonzos: «Componer una canción es droga dura»

Los cinco Bonzos en el callejón bilbaíno entre Correos y el Campos./KOLDO ORUE
Los cinco Bonzos en el callejón bilbaíno entre Correos y el Campos. / KOLDO ORUE

El mitómano getxotarra Juan Carlos Parlange, ex Los Clavos, reactiva otro de sus grupos legendarios en un disco viajero y narcotraficante que verá la luz el viernes

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Personaje esencial de la eclosión del ‘Getxo sound’ de la década de los 90 al frente de su primer grupo, Los Clavos, el mitómano, entusiasta e ilustrado Juan Carlos Parlange vuelve a la escena reactivando su segundo grupo: Bonzos. Su primera etapa duró de 1995 al 2000, y ahora reviven aún adscritos al punk rock melódico, aunque bateando sus pelotazos en castellano (de hecho traducen y recuperan ‘Bonzo Girl’). Parlange, que vive a caballo entre Madrid y Bilbao, ha remozado a la banda echando mano de un puñado de escoltas vizcaínos con actitud, pedigrí y bagaje, y apuesta a lo grande con su cuarto y flamante álbum, ‘Hagamos América punk otra vez’, pegajoso y energético cantando y contando historias ora cercanas ora remotas. El artefacto sale el viernes en digital y formatos físicos, y dejamos al líder que nos ponga al día.

‘Hagamos América punk otra vez’

«La melodía perfecta»:
«Yo busco la melodía perfecta, la velocidad adecuada y la palabra exacta», apunta Parlange sobre este cuarto álbum, un listado de punk, rock y alta energía que resuena a Dictators, Shock Treatment, Turbonegro (en el mejor corte, ‘Lluvia, hierro y rock & roll’), Zeros, los Clash, los Ramones o el Loquillo del surf. En castellano: «romanticismo de kalashnikov, transgresión y elogio de la delincuencia como escapismo nihilista», como reza la hoja de promoción.
Produce:
Martín Cápsula, «el sexto Bonzo».
13 cortes:
30 minutos.
Sello:
Family Spree Recordings. Madrid. 2017.
Precio:
CD 10 euros. LP 15 euros.

- ¿En cuántos grupos has estado: Los Clavos, Bonzos y Help Me Devil?

- Sí, en estos tres.

- ¿Has notado crecimiento de uno a otro? ¿Ensayando en Getxo con Los Clavos pensabas que acabarías grabando en Nueva York con Bonzos y Help Me Devil?

- Me hubiese gustado haber empezado en Help Me Devil, que es el que más me ha formado como músico. He grabado tres discos en Nueva York, pero el estudio es lo de menos: lo importante es el productor y que la ciudad te inspire creativamente. Nueva York cumplía ambas cosas.

- Seguro que guardas un grueso legajo de recortes de estos más de 20 años de trayectoria. ¿Los sueles ojear?

- Al principio si guardaba todo, luego ya no. Y no los miro nunca.

- ¿Guardas o recuerdas alguna crítica negativa?

- Recuerdo una del RockDeLux triturando el primer disco de los Bonzos. En su momento me pareció un halago que una revista tan alejada de nuestro universo nos criticase, pero veinte años después pienso que tenían mucha razón en lo que escribieron.

- ¿Ahora cómo se recopilan las reseñas y las entrevistas que os hacen? Si no hay tanto papel, ¿se imprimen las de los digitales, se guardan los links…?

- Ni idea. Supongo que ahora es todo huella digital: Facebook, YouTube, Spotify, Instagram…

- ¿Por qué has reactivado a los Bonzos?

- Porque igual que los surfers viven pendientes de encontrar la ola perfecta, yo busco la melodía perfecta, la velocidad adecuada y la palabra exacta. Y el mejor sitio para buscar todo eso es en los Bonzos. Y más con Martín de Capsula, el sexto bonzo, como productor.

- ¿Los originales erais tres? Tú, Jorge y Álvaro, que imagino no se apunta a esta etapa porque estará muy liado con el curro.

- Sí, pero Alvaro está presente haciendo coros en el disco.

Portada del disco.
Portada del disco.

- Ya le hemos visto en los créditos. Oye, en casi 30 años desde Los Clavos sigues manteniendo amistad con Jorge, el batería (ex General Lee, Los Clavos, Los Fastuosos de la Ribera y mil más; ahora también en The Ribbons). ¿No ha habido épocas tirantes entre vosotros?

- No, hemos mantenido siempre la amistad. Los dos somos muy independientes y no necesitamos estar pegados, y menos desde que me fui a vivir a Madrid. Pero para mí Jorge es mi hermano. En las cosas importantes de la vida siempre hemos estado uno al lado del otro. Incluso el único disco de los Bonzos que él no ha grabado, el tercero, está dedicado a Jorge.

- Ahora sois cinco. ¿Cómo has fichado a los otros tres?

- Álvaro (guitarra; Atom Rhumba, Painkillers, Cavaliere) ya estuvo en la última formación. Y Jaime (guitarra; Screamin’ George & The Hustlers) y Marga (bajo; Moonshakers) son los dos vértices que faltaban para cerrar el pentágono.

- ¡Tres guitarras!

- Aunque en el disco las haya grabado yo, en directo son dos guitarras, las de Álvaro y Jaime. Yo me voy a dedicar sólo a cantar, y digo solo entre comillas.

Clip de su canción ‘Rey de la Ría’

- Ahora cantáis en castellano. ¿Por qué?

- Mi generación utilizó el inglés, el ruido y la intensidad como señas de identidad para diferenciarse de una generación de músicos anteriores que cantaban en castellano y se instalaron en la complacencia y en el rock de los ayuntamientos. Ahora son otros tiempos y me apetecía el reto del castellano.

- ¿Por qué el título del disco, ‘Hagamos América punk otra vez’? En las primeras canciones se cita a Bilbao, Donostia, Almería… Y en las del final al Bronx, a Nueva York…

- Hum… La primera canción sucede en Bilbao, la segunda en México, tercera en Bilbao, la cuarta es de Joe Strummer en Andalucía, quinta México, sexta Buenos Aires, séptima Colombia, ocho Vietnam, nueve América desde Ushuaia hasta Quebec, diez Francia, once México de nuevo, y la número doce Nueva York.

- Vaya viaje…

- Creo que América, Bilbao y los Clash son los tres ejes de todo el disco. Además, la portada es la Estatua de la Libertad sujetando el bajo roto de la portada del ‘London Calling’, el bajo que Paul Simonon rompió en el Palladium de Nueva York.

- Al menos hay varias letras narcotraficantes. ¿Por qué? ¿Debido a las series televisivas sobre Escobar y demás?

- Sí, he dicho que hay tres ejes, pero es cierto que hay un cuarto: las drogas. Como bien ha escrito Pepe Kubrick en la hoja promocional del disco, es ‘romanticismo de kalashnikov, transgresión y elogio de la delincuencia como escapismo nihilista’. Mi inspiración vino porque durante una temporada viajé muchas veces a Galicia y empecé a investigar sobre la era gloriosa del narcotráfico en España. De eso surgió ‘Rey de la ría’, aunque luego cambié el escenario a Bilbao quise mantener lo de Fariña como guiño al lugar donde tuve la idea.

- Se nota que el surf os influye como música. ¿Y como deporte lo habéis practicado?

- El surf y el skate son universos muy próximos, y más habiendo vivido en Getxo tantos años. Estamos ya grabando el nuevo disco, de nuevo con Martín de Capsula. Saldrá en primavera del 2018 y hay canciones sobre surf y skate.

- ¿O sea que has patinado más que surfeado?

- Sí, y lo he retomado ahora.

- Oye, el vídeo: vaya lujo con las lanchas. ‘Corrupción en Bilbao’, parece.

- Pues el vídeo es mérito de su director, Antón Uribe. Todo lo que sale en él, lanchas, avioneta, coches, caserío, etc., han sido favores de amigos. Rodarlo ha sido una gozada por lo bien que lo hemos pasado y por todos los amigos que nos han ayudado.

- ¿La inversión se puede recuperar de algún modo? Emisión en teles con promoción subsiguiente, que os contrate alguno que lo vea…

- Hoy en día la tarjeta de presentación es el vídeo. Por eso quisimos cuidar todos los detalles y que además del mundo del narco se viese una actuación del grupo (rodada en el club Shake! de Bilbao). Así todo el mundo puede intuir lo que va a encontrar en directo.

- Eso, ¿cómo serán los bolos y cuándo empezáis?

- Empezamos el 21 de octubre en Alicante y desde esa fecha será un no parar por toda España. Incluso ya se están mirando fechas en México. En Bilbao actuaremos el 4 de enero, en el Kafe Antzokia.

- Y la última. Con la vida más o menos resuelta, ¿por qué te apetece meterte en grupos? Ya lo pensé cuando montaste Help Me Devil, y ahora también.

- La música es la pasión de mi vida. Para mí es como respirar, simplemente lo haces porque lo necesitas. Aunque no es lo único en mi vida, tengo otro montón de aficiones. Pero lo que me da el componer una canción, y más ahora en castellano, es droga dura.

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