'Tres cerditos', de Apostolos Doxiadis

'Tres cerditos', de Apostolos Doxiadis
Un libro cada semana

Tres hermanos tratan de esquivar la amenaza de un mafioso que quiere acabar con sus vidas cuando cumplan 42 años

César Coca
CÉSAR COCA

Apostolos Doxiadis es un novelista peculiar. Lo es desde su mismo origen, un griego nacido en Brisbane (Australia), y lo es también por formación, ya que Doxiadis es matemático. Eso explica que haya publicado algunas novelas relacionadas con esa ciencia. Con una de ellas, ‘El tío Petros y la conjetura de Goldbach’, tuvo además un cierto éxito de ventas. La conjetura de Goldbach pasa por ser uno de los problemas más difíciles que se han planteado nunca, pero no parece que eso fuera algo que echara para atrás a los lectores de esa novela.

‘Tres cerditos’ no tiene referencia matemática alguna. La historia es la siguiente: una noche abundante en alcohol, un tipo que ha emprendido un camino de autodestrucción después de perder a su mujer y ver cómo su negocio se hunde mata en una pelea a un hombre. Este resulta ser el hijo único de un mafioso anciano que encarga –puesto que la vida a él no le va a alcanzar– que los tres hijos del culpable de la muerte sean asesinados al llegar a los 42 años, la edad que tenía su descendiente. Así se lo dice al reo un día que va a visitarlo a la cárcel. Y este se lo transmite al mayor de sus hijos para que tomen precauciones.

Un libro cada semana

Hay tiempo, porque el mayor de los tres muchachos apenas si ha llegado a los veinte años y el pequeño es aún un niño. Cada uno de los tres adopta una estrategia distinta para ponerse a salvo: el mayor, hábil en los negocios, consigue una gran fortuna con la que puede pagarse la mejor protección; el segundo alcanza la fama en el mundo del cine y piensa que con eso el posible asesino lo tendrá más difícil; el tercero opta por cambiar de nombre e irse a vivir a la otra esquina del planeta. Hasta aquí se puede contar sin desvelar aspectos esenciales de la intriga.

Doxiadis maneja bien los hilos de la trama para conseguir atrapar al lector. La narración se establece mediante el esquema de alguien –hasta el final no sabremos de quién se trata– que cuenta a otro interlocutor también desconocido una vieja historia que supo en su momento. El relato comienza en los años veinte y atraviesa tres décadas de cine, jazz, ley seca, dinero rápido, mafias, descolonización y misiones cristianas en África. Un narrador poco dado a la corrección política va dosificando la información para que el lector conozca simultáneamente los pasos de los tres hermanos y los de la persona encargada de ejecutar la condena del jefe mafioso. Y aunque no es una novela que se sostenga sobre la intriga, el final contiene una sorpresa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos