El Guggenheim, condenado a readmitir a una educadora y pagarle 6.251 euros

Concentracion de educadores del Guggenheim Bilbao para denuncuiar la precariedad laboral en julio de 2016./IGNACIO PÉREZ
Concentracion de educadores del Guggenheim Bilbao para denuncuiar la precariedad laboral en julio de 2016. / IGNACIO PÉREZ

La trabajadora presentó una demanda contra el museo por no respetar el derecho a la huelga en las protestas convocadas en 2016 tras los paros en el Bellas Artes

Iñaki Esteban
IÑAKI ESTEBAN

Una de las educadoras que trabajó para el Guggenheim hasta el 30 de septiembre de 2016, a través de la subcontrata Manpower Group Solutions, deberá ser integrada en la plantilla del museo y recibirá además 6.251 euros como indemnización, según una sentencia emitida ayer por un juzgado de lo Social de Bilbao.

El fallo establece que el Guggenheim vulneró el derecho a huelga de la demandante y declara su despido improcedente. Si bien el contrato con esta trabajadora se hizo con la empresa dedicada al empleo temporal, el tribunal considera al museo responsable de la relación laboral establecida con ella.

Mediante este razonamiento, le atribuye directamente la vulneración del derecho a huelga y exige su readmisión. Fuentes del Guggenheim declararon ayer que la institución acata la sentencia y que estudian si recurrirla ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

Los hechos se remontan al verano de 2016, cuando los educadores del Guggenheim empezaron una huelga nada más terminar los paros que se convocaron en el Bellas Artes, cuyo personal de atención al público también estaba en nómina con la firma Manpower.

Como el contrato del museo diseñado por Gehry acababa el 30 de septiembre, sus responsables optaron por no prorrogarlo y crear tres puestos de trabajo a tiempo completo dentro de la plantilla para realizar las mismas funciones.

Entre 100 y 800 euros al mes

En el Guggenheim, los trabajadores afectados eran los responsables de dar información en las salas, de organizar los talleres para niños y adultos y de atender a grupos escolares, entre otras tareas. Titulados en Bellas Artes o en Historia del Arte, en su mayoría con un posgrado y dominio de varios idiomas, cobraban entre 100 y 800 euros al mes, dependiendo de las horas trabajadas.

Los trabajadores no renovados, con la representación del sindicato LAB, presentaron una demanda contra el museo por despido colectivo, que los tribunales no reconocieron ya que tomaron como referencia a Manpower. Al ser una empresa con más de mil empleados, consideraron que 18 no constituían un número suficiente para reconocer el despido colectivo, por lo que la sentencia, de julio del año pasado, no entraba en otras cuestiones como la readmisión y las indemnizaciones.

Seis de los 18 trabajadores han optado por presentar sus demandas individualmente -la primera de ellas es la publicada ayer-. LAB aplaudió el fallo porque declara el despido nulo y da la razón a la demandante en todas sus peticiones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos