‘Fe de etarras’, la última comedia sobre el ‘conflicto’ vasco

Desvelado el tráiler de la nueva película de los autores de ‘8 apellidos vascos’, que se estrena el 12 de octubre en Netflix

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

«Hace años en ETA se comía de la hostia». «¿Cuál es el principal causante de la obesidad? España». Son algunas de las perlas que deparan los diálogos de ‘Fe de etarras’, la nueva película de Borja Cobeaga y Diego San José, que se estrenará en Netflix el 12 de octubre. Antes se verá en el inminente Festival de San Sebastián, que ha reservado para la que se presenta como la cinta española más polémica del año una sesión multitudinaria en el Velódromo.

La plataforma de internet ha lanzado el tráiler de una comedia que sus autores definen con dos claves: «Gotelé y guasa». «Como «Friends» pero en un piso franco». Los autores de ‘8 apellidos vascos’ –la cinta más taquillera del cine español– dan un paso más allá a la hora de reírse del ‘problema vasco’ y se atreven con una película protagonizada por un comando etarra atrincherado en un piso franco, que espera una llamada para cometer un atentado. Mientras, ven fútbol en la tele, comen croquetas y juegan al Trivial.

‘Fe de etarras’ es un proyecto que tiene más de una década y durante un tiempo estuvo en la mesa de Tele 5. «El germen es mucho más antiguo que el de ‘Negociador’, explicaba Cobeaga a EL_CORREO durante el rodaje. «Cuando estábamos en ‘Vaya semanita’ ya empezamos a darle vueltas a la idea. El guion ha ido evolucionando en paralelo a los acontecimientos históricos; la peli de 2017 no tiene nada que ver con la que queríamos hacer después de ‘Pagafantas’».

La productora Mediapro y el gigante del ‘streaming’ Netflix unen sus fuerzas en un filme que no se estrenará en cines, sino en los 190 países donde opera la plataforma. Su público potencial es de más de 100 millones de suscriptores. La cinta transcurre en el verano de 2010 en una pequeña capital de provincias española de la que no se dice el nombre. Un comando formado por un veterano que está deseando demostrar que no es un cobarde (Javier Cámara), una pareja cuyo compromiso depende de la continuidad de la banda (Miren Ibarguren y Gorka Otxoa) y un manchego que cree que «entrar en ETA le hará sentir como si fuera Chuck Norris» (Julián López) aguardan las órdenes para cometer un atentado. Mientras tanto, la selección española arrasa en el Mundial de Sudáfrica. «Fuera se vive la mayor explosión de españolidad imaginable».

«Es una comedia de situación que habla de todas las cosas que te pueden pasar con compañeros de piso: las tareas de limpieza, la convivencia, las rutinas... La salvedad es que estos compañeros son miembros de ETA», explica el director donostiarra, que rodará la mayor parte de la acción en interiores. El libro de Florencio Domínguez ‘Dentro de ETA’ le ha servido para conocer la cotidianidad de los comandos. El humor, adelanta, estará a medio camino entre la caricatura de ‘8 apellidos vascos’ y la sonrisa gélida de ‘Negociador’. «Es una comedia de carcajada, con gags».

– ¿Es el momento para hacerla?

– Yo llevo queriendo hacerla desde hace quince años. La hemos ubicado en los últimos coletazos de ETA, en el verano de 2010, con la banda abocada al final. Es una ETA crepuscular. Encaja con el final que conocemos todos. Sé que es un tema muy sensible y me preocupa herir susceptibilidades. Por mucho que Diego y yo lo hayamos tratado de millones de maneras, nunca lo afrontas con total tranquilidad. Pero no hay nada de lo que no hayamos hablado en ‘Vaya semanita’. En ‘Negociador’ iba más prevenido porque eran personajes reales (Jesús Eguiguren, Josu Ternera y ‘Thierry’). Aquí estamos en terreno explorado.

– A estas alturas, ya nos hemos reído de ETA.

– Sí. Por otro lado te dices que los estás humanizando, entiendo que es un material sensible. Hemos escrito una comedia muy divertida y de verdad. Si es creíble no resultará ofensiva, porque no hay intención de parodia.

Borja Cobeaga adora ir al cine, aunque se congratula de que ‘Fe de etarras’ se estrene directamente en Netflix. Es la segunda película española que la plataforma produce tras ‘7 años’, un ‘thriller’ con Paco León. «Las mejores películas que he visto en mi vida han sido en una Elbe de 12 pulgadas con mala sintonización», señala. «Por el tipo de peli que es y su tono, me parece una gozada que ‘Fe de etarras’ se emita en Netflix y no esperar a los datos de taquilla el lunes. Cada vez valoro más el proceso de hacer una película y no el resultado, la libertad y no la repercusión. Esta la hacemos sin las intromisiones de una cadena de televisión. En un mundo tan cerrado como el audiovisual español, donde trabajabas con este o con el otro, que haya nuevos elementos hará que los demás se pongan las pilas».

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