La zona del accidente de Galdakao: oscuridad, muchos camiones y curvas peligrosas

La zona del accidente de Galdakao: oscuridad, muchos camiones y curvas peligrosas

La Diputación ultima unas obras para mejorar la seguridad del tramo de la N-240 donde se ha producido el siniestro, considerado una zona de concentración de accidentes

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

La zona de la N-240 donde se ha registrado el trágico accidente de esta mañana, que ha costado la vida a dos conductores, es un punto conflictivo de la red viaria vizcaína. Concretamente, la curva donde ha tenido lugar el siniestro -entre la entrada del hospital y el arranque del puerto de Barazar- ha sido escenario de otras muertes, como atestiguan los ramos de flores dispuestos en el enclave. La anterior víctima fue un joven de 20 años, vecino de Galdakao, que perdió la vida hace ahora un año en un choque frontal con un camión grúa. «De siempre ha habido muchos problemas en ese punto. La curva está en una zona muy oscura... aunque ahora han hecho obras para mejorar la carretera, que es más ancha», apunta un conductor que conoce la zona y que destaca el intenso tráfico pesado que soporta este tramo, relacionado con la actividad del Puerto de Bilbao y de los numerosos polígonos industriales de las inmediaciones.

Al parecer, muchos camioneros optan por esta vía para ahorrarse el peaje de la ‘supersur’. En este sentido, según explica Luis Murguia, director de Movilidad del Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN), la salida de la crisis «ha sacado a la carretera más camiones». El incremento de la siniestralidad en la carretera tiene, en ocasiones, una estrecha relación con el despegue económico. «Se ha visto en los países del Este y en China, por ejemplo», indica. «No sólo hay más tráfico pesado, también más coches, algo patente en el aumento del consumo de combustible», añade.

Mejoras en la seguridad

Según han informado fuentes de la Diputación, en la zona del accidente que se ha cobrado hoy dos vidas en Galdakao, considerada un tramo de acumulación de accidentes, se están finalizando unas obras para mejorar la seguridad. Fundamentalmente, los trabajos han consistido en la rectificación de las curvas. «Ahora estamos a falta de acabar la parte del firme, que como en todas las obras está muy condicionado por la meteorología», han apuntado fuentes forales, que han subrayado que «toda la zona de obras está debidamente señalizada con limitación de velocidad».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos