Los trabajos comunitarios, la otra vía para eludir la sanción por el botellón

DAVID S. OLABARRI

Los jóvenes menores de 26 años a los que se sanciona por hacer botellón en la calle tienen la posibilidad de eludir la multa de 200 euros -100 por pronto pago- realizando trabajos comunitarios y completando talleres de concienciación. Los ayuntamientos de Bilbao, Barakaldo, Portugalete y Leioa ofrecen una serie de alternativas en este sentido con el objetivo de «corregir hábitos» y tratar de evitar así el castigo económico, que en muchos casos suele recaer sobre los padres de los jóvenes. De hecho, este tipo de programas están recogidos en la nueva Ley de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias aprobada por el Parlamento vasco.

El pasado año, una tercera parte de los jóvenes sancionados por botellón -255 personas- optaron por realizar los trabajos comunitarios. El Ayuntamiento de Bilbao aborda este asunto dentro del programa ‘Adiskidetuz’, puesto en marcha en 2013, y al que los multados pueden acogerse sólo una vez. En 2016 participaron 184 jóvenes.

Para librarse de la multa, los menores de 20 años deben dedicar 8 horas a trabajos comunitarios y otras tantas a talleres de concienciación. Los que tienen entre 21 y 25 años pueden cumplir 18 horas de trabajo para la comunidad, que realizarán después de recibir una charla de dos horas sobre el programa.

El Consistorio de Bilbao también aborda este fenómeno a través de la entidad Egurre. En este caso, una pareja se desplaza por las noches a determinados focos -sobre todo por Licenciado Poza y la zona de Jardines de Albia- para intercambiar impresiones con los jóvenes. Según sus datos, han charlado sobre este problema con más 6.200 chavales.

En el caso de Barakaldo también se ofrece la oportunidad de asistir a talleres de concienciación y de participar en trabajos para la comunidad a los menores de 17 años.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos