Los trabajadores de la OTA de Bilbao mantienen la huelga tras otra reunión fallida

Los trabajadores de la OTA de Bilbao mantienen la huelga tras otra reunión fallida
YVONNE FERNÁNDEZ

La mediación del Gobierno vasco resulta de momento infructuosa

MARTÍN IBARROLA

Existía una pequeña esperanza, o al menos eso creía el alcalde Juan María Aburto, de que la mediación de la Delegación de Trabajo del Gobierno vasco marcara el fin de la huelga de los empleados de la OTA de Bilbao. Los vigilantes y la UTE Eysa-Cycasa han acudido hoy a una segunda reunión en Gran Vía 85, donde las autoridades gubernamentales han tratado de facilitar un acuerdo. Después de debatir durante tres horas, las partes implicadas no han alcanzado ningún consenso, por lo que la huelga, que comenzó el pasado 2 de enero, seguirá de manera indefinida.

En la anterior reunión, celebrada el pasado viernes, los oteros defendieron que no se produciría ningún tipo de preacuerdo que no contemplase la readmisión de los siete trabajadores despedidos. La empresa se mostró abierta a considerar este punto, lo cual podía sugerir una negociación próxima. Sin embargo, fuentes de ambas partes han declarado nada más salir de la mediación que no había «avenencia». Los huelguistas piden que conste su voluntad de llegar a un acuerdo, «a costa incluso de nuestra retribución económica».

Portavoces de la empresa han criticado «una posición cerril» por parte del Comité y consideran que la readmisión, exigencia sin condiciones de los vigilantes, «debe ser una consecuencia de un convenio cerrado donde haya garantías de que la UTE vaya a poder desarrollar su labor sin problemas». De momento no hay fecha para una próxima reunión.

El concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Bilbao, Alfonso Gil, señaló durante la última comisión que el número de multas impuestas durante las tres primeras semanas de huelga de la OTA había ascendido a 259. «La gente ha sido muy respetuosa. Hemos identificado pocos ‘coches lapa’, es decir aquellos que se asientan permanentemente en una plaza de aparcamiento. Solo se penalizaron los incumplimientos claramente flagrantes como estos», aclaró.

Las recaudaciones del servicio público se desplomaron al poco de iniciarse el parón. Del 1 a 7 de enero ingresaron 45.576 euros; del 8 al 14, 29.768; y del 15 al 20, 17.624. La caída se vuelve abismal si se compara con los más de 200.000 euros que facturaban semanalmente a las arcas públicas antes de comenzar las protestas.

Temas

Bilbao

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos