Los tópicos frenan el avance de los coches eléctricos

Los tópicos frenan el avance de los coches eléctricos

Los expertos señalan que estos vehículos ya ofrecen autonomía y ventajas suficientes para cubrir las necesidades más habituales de los conductores

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

El principal freno a la popularización del coche eléctrico son los tópicos que lastran y distorsionan el conocimiento que tiene la ciudadanía sobre este tipo de vehículo. Esta sería la principal conclusión del encuentro sobre ‘Integración de la eficiencia energética, el coche eléctrico y las energías renovables’, celebrado este lunes en el BEC. Los expertos participantes en la jornada, organizada por el Colegio Vasco de Periodistas y la Asociación Vasca de Periodistas, coincidieron en afirmar que estos automóviles «han llegado para quedarse» y se impondrán a los de motor de combustión más pronto que tarde.

Mónica Díaz, responsable del área de Transporte del Ente Vasco de la Energía (EVE), dedicó buena parte de su intervención a «desmontar tópicos», falsas ideas comunes que recitó: «Que si el eléctrico no corre, es pequeño, tiene poca autonomía, es caro, tarda mucho en cargarse...». Estos son los prejuicios que «nos proponemos echar abajo», porque, aseguró, «el coche eléctrico corre un montón y no tiene por qué ser pequeño», pues los hay de todos los tipos. En cuanto a la autonomía, «¿cuánta necesita el usuario realmente? Esa es la pregunta correcta».

¿Son caros? «Eso se puede discutir», consideró. «Es verdad que en el concesionario se paga más que por un convencional». Pero el mantenimiento «resulta que es más barato. Y la electricidad es mucho más barata. Con un euro y medio, puedes recorrer 100 kilómetros en un eléctrico».

Zaira Unzue, directora de Marketing de IBIL, también ha hablado sobre las ideas comunes, en especial al que se refiere a la escasez de los puntos de recarga. «Todavía hay mucha gente que piensa que estos coches son como un carrito de golf», cuando «tenemos modelos con autonomías reales de más de 100 kilómetros». Una capacidad de sobra para mucha gente, pues la mayoría «no realiza trayectos cotidianos superiores a los 50 kilómetros». Unzue se ha referido sobre todo a la cuestión de la recarga de las baterías. Ha señalado que la mayor parte de las cargas de estos vehículos se realizan por la noche, cuando los vehículos duermen en sus garajes, donde se pueden instalar puntos de recarga. «Sí que tenemos muchos que también duermen en la calle», un problema «complejo en el que tenemos que pensar». Unzue insistió también en destacar que existe «hay una infraestructura de recarga fuera del hogar» y en crecimiento, entre la que habrá que tener en cuenta los puntos que se pueden instalar en los centros de trabajo.

Crecimiento de matriculaciones

El director gerente de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive), Arturo Pérez de Lucía, también se ha referido a los automóviles eléctricos como «una realidad» imparable. «La industria tradicional» del automóvil está invirtiendo «una cantidad de dinero que ya no hay vuelta a atrás». Para Pérez de Lucía el futuro de la industria de la automoción está en el vehículo eléctrico y ha considerado que las administraciones, deben realizar políticas homogéneas para facilitar su implantación, sobre todo las locales.

Pérez de Lucía también ha detallado el crecimiento de matriculaciones de vehículos eléctricos, ya que frente a los algo más de 6.000 del año pasado en el conjunto de España, en los once primeros meses de 2017 ya se han matriculado 11.311 y se espera concluir el año en unos 13.000, con lo que será el primer ejercicio que se superan las 10.000 matriculaciones.

En el encuentro ha participado además Javier Bañales, presidente de Urgull Mendi, una empresa de transporte que trabaja en San Sebastián con una docena de furgonetas eléctricas, y que ha resumido su experiencia como satisfactoria. En su intervención ha querido resaltar una ventaja de estos vehículos que no han comentado los demás ponentes: «Los conductores nos comentaron desde el principio que sufren menos estrés con estos vehículos». También ha señalado que «merece la pena» disponer de este tipo de vehículos por la reducción de costes que supone y sus beneficios medioambientales. Entre los fallos, también ha hecho referencia a la autonomía, «suficiente para los trayectos de trabajo que hacemos nosotros, pero que no alcanza cuando, por ejemplo, hay que llevar una furgoneta de San Sebastián a Bilbao». En todo caso y como conclusión, ha asegurado que «en mi casa ya solo van a entrar coches eléctricos».

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