Tejiendo la igualdad: adolescentes se reúnen para hacer punto en Indautxu

Los alumnos de El Carmen de Bilbao tejen en la Plaza Indautxu./Yvonne Fernández
Los alumnos de El Carmen de Bilbao tejen en la Plaza Indautxu. / Yvonne Fernández

Dedican el tiempo del recreo a hacer estas labores en público para reivindicar que «no hay tareas de hombres y de mujeres»

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

La plaza de Indautxu de Bilbao acoge a diario una escena que, hoy por hoy, resulta insólita. Un grupo de chicos de 16 y 17 años, alumnos del colegio El Carmen de Bilbao, hacen punto en grupo, sentados en unas sillas y acompañados por dos docentes. Es su aportación, su «granito de arena», dicen ellos, para avanzar en la igualdad de géneros. Dedican el tiempo de su recreo diario a tejer, y lo hacen en público como forma de reivindicar que «no hay tareas de hombres y de mujeres, sino que todos podemos hacer las mismas cosas».

La iniciativa surgió en la clase de Economía de primer curso de Bachillerato. «Estábamos trabajando una unidad didáctica dedicada al mercado laboral, y tratamos sobre el desempleo, la brecha salarial entre hombres y mujeres y cómo persiste un problema de desigualdad,que el colectivo femenino sufre más obstáculos», explica Javier Buces, profesor de Economía.

Decidieron hacer algo práctico, poner en marcha una iniciativa para luchar contra los esterotipos, ante la proximidad del día 8 de Marzo. «Elegimos hacer punto porque era una actividad que siempre se asocia a las mujeres. Y además yo podía enseñarles porque mi mujer me había regalado un curso cuando pasé una temporada de reposo», añade el docente.

Quisieron, además, salir a la calle para «dar visibilidad a esta acción en favor de la igualdad de roles». Desde la pasada semana hacen punto en la plaza de Indautxu. Se sientan en sus sillas y tejen orgullosos ante las miradas de los muchos curiosos que se paran a observarles. «Lo hacemos muy a gusto. En una sociedad igualitaria ganamos todos», comentaba esta mañana Jon Apraiz, uno de los estudiantes. «Y somos los jóvenes los que debemos cambiar las cosas», añadía su compañero Jorge Ruiz. Muchas mujeres se acercan a felicitarles e incluso a darles consejos sobre la técnica de tejer. «Muchas gracias por ayudarnos», les animaban esta mañana. Entre todos están tejiendo una manta que después regalarán a una asociación benéfica.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos