El Correo

Samsung exhibe en Bilbao su nuevo Galaxy S8

Imagen del S8 en sus dos tamaños disponibles. EC
Imagen del S8 en sus dos tamaños disponibles. EC
  • El mediático smartphone de gama alta, disponible en dos tamaños, cuenta con una espectacular pantalla curva que ocupa casi todo el frontal del teléfono y la capacidad de convertirse en un PC de sobremesa

«Hemos creado algo más que un teléfono móvil». El responsable de tecnología y plataformas de Samsung España, Ángel Pascual, definía así al Galaxy S8 durante la presentación en Bilbao del último buque insignia de la multinacional coreana, cuya principal novedad es la ausencia de marcos y con el que espera imponerse de una vez por todas a su gran adversario: el iPhone de Apple. Un diseño espectacular que trae consigo algún que otro inconveniente como la colocación del sensor de huellas en la parte trasera junto a la lente de la cámara, aunque también agradables sorpresas como poder utilizarlo de ordenador de sobremesa.

El nuevo Galaxy logra adelantar a otros móviles como el reciente LG G6, que también elimina prácticamente los abultados marcos superior e inferior, al contar con un porcentaje de pantalla que equivale al 83% del tamaño total del teléfono. De esta forma, el modelo estándar cuenta con un deslumbrante panel Super Amoled de 5,8 pulgadas donde el año pasado sólo cabían 5,1, mientras que el S8+ sube hasta las 6,2 en vez de las 5,5 del S7 Edge. Prácticamente, una tableta con funciones de teléfono que cabe en el bolsillo de un pantalón, tal y como EL CORREO pudo comprobar durante su presentación en la capital vizcaína destinada a los medios de comunicación. «La idea es tener una pantalla grande en un móvil con un tamaño compacto para que se pueda manejar con una mano», explicó el directivo de Samsung.

Por si fuera poco, al nuevo diseño se le une la eliminación de los márgenes laterales gracias al empleo de paneles curvos que se han convertido desde hace unos años en una de las señas de identidad del tope de gama coreano. Ahora, Samsung dobla su apuesta por ellos ya que, a diferencia de la generación anterior, ha decidido prescindir en el superior de los Galaxy de las pantallas planas en sus dos tamaños disponibles. Eso sí, la curvatura de su ‘Infinity Display’, con soporte HDR que promete colores más realistas y resolución de 1440x2960 píxeles, es menos pronunciada que en años anteriores para evitar toques involuntarios sobre ella cuando sujetamos un teléfono que se siente muy ligero en la mano gracias a su comedido peso tanto el S8, con sus 155 gramos, como en el S8+ con 173.

Eso sí, el nuevo diseño también ha provocado algún que otro sacrificio. Es el caso de la controvertida decisión de colocar el sensor de huellas en la parte trasera junto a la lente de la cámara ante la imposibilidad por falta de espacio físico de situarlo en la delantera como venía siendo habitual hasta ahora. Y es que es casi inevitable, al estar ambos componentes tan cerca uno del otro, no posar las yemas de los dedos en el objetivo por error si se opta por realizar este gesto a ciegas. Una de dos, o nos fijamos bien donde ponemos las manos para evitar tener que limpiar el objetivo de la cámara cada dos por tres o nos arriesgamos a que nuestras fotografías salgan borrosas. En Samsung, aseguran que es cuestión de acostumbrarse a esta nueva posición.«Eso pasa los primeros días, después el dedo va ya directamente donde tiene que ir», afirma Pascual

Por fortuna, el teléfono incorpora, además de un sistema de reconocimiento facial, un lector de iris que va realmente bien incluso cuando llevamos gafas y en entornos con poca luz. Eso sí, no funciona en una habitación a oscuras. La buena noticia es que también sirve para validar los pagos a través de la plataforma móvil Samsung Pay con el objetivo de que cada vez usemos menos el sensor de huellas que también ha sido sustituido en su función de botón de inicio por uno virtual insertado, ahora sí, en la inmensa pantalla y que parece ‘de verdad’ gracias a que vibra como sucede en los últimos iPhones de Apple.

Inédito formato de pantalla

La ausencia de marcos del S8, resistente al polvo y al agua con certificación IP68, también ha traído consigo un hasta ahora inédito formato de pantalla: 18,5:9. Este ratio nada habitual para la reproducción de contenido multimedia, que sigue apostando por el clásico 16:9, provoca la aparición de franjas negras, horizontales o verticales, cuando vemos nuestras series favoritas, aunque parece que proveedores de contenidos como Netflix o Amazon Vídeo han prometido adaptarse a estas nuevas medidas que «son las que se usan originalmente cuando se ruedan las películas», asegura Ángel Pascual.

Y es que Samsung trata de restar importancia a estos inconvenientes resaltando sus ventajas como la posibilidad de poder acceder a más información sin pasar de pantalla o de dividirla para usar dos aplicaciones al mismo tiempo, «cómo ver un vídeo y escribir un correo electrónico a la vez gracias a su multitarea real», señala el directivo de Samsung. Un nuevo diseño útil pero también hermoso tanto en la parte delantera como en la trasera, también de cristal y disponible en tres atractivos colores: Arctic Silver el novedoso Orchid Gray y el Midnight Black, el más vistoso de los tres tras verlos en vivo y en directo.

Respecto a su interior, el S8 cuenta con 4GB de RAM, 64GB de memoria, (ampliables vía SD hasta 256GB) y un Exynos 8895, la nueva versión del procesador marca de la casa un 21% más potente que su antecesor y un 20% más eficiente energéticamente gracias a su arquitectura de 10 nanómetros, lo que agradecerán las baterías de 3.000 y 3.500 mAh para los dos modelos disponibles que permiten, en teoría, «llegar al final del día sin necesidad de enchufarlo a la corriente», promete el responsable tecnología de Samsung España. Estas avanzadas características técnicas permiten al móvil, además de ejecutar todo tipo de aplicaciones sin despeinarse gracias a una interface cada más liviana de funciones de dudosa utilidad que lastraban la experiencia diaria de los modelos anteriores con frecuentes ralentizaciones del sistema.

«La luz ya no es un problema para las fotos»

Y no nos olvidemos de que el Galaxy S8 cuenta con una de las mejores cámaras del mercado gracias a sus 12 megapixeles, estabilizador óptico y apertura f1.7, la misma que la delantera, la de los selfies, cuya resolución baja a los 8mpx. «Con estas características, la luz ya no es un problema al poder sacar fotos de gran calidad en entornos muy oscuros», resalta el directivo de la marca coreana. Y todo eso pese a que, de momento, no incorpora la doble lente tan de moda últimamente en el sector de la telefonía móvil. «No digo que en un futuro no la adoptemos, pero ahora mismo podemos hacer las mismas funciones con un solo objetivo», añade Pascual.

El Samsung S8 se puede convertir en un ordenador.

El Samsung S8 se puede convertir en un ordenador. / EC

Además de contar con Bixby, su propio asistente virtual para hacer la competencia al Siri de Apple que nace con el handicap de no poder utilizarse con la voz al estar solo disponible en inglés, el teléfono puede ser utilizado como ordenador de sobremesa con solo conectarlo junto a un monitor a la DeX Station, un nuevo dispositivo fácilmente portable y creado para tal fin con su propio sistema de ventilación para evitar que el Galaxy S8 se caliente en exceso y que se vende por separado por 149 euros. De esta forma, la experiencia de usar la versión de escritorio de Android 7.0, el sistema operativo de Google preinstalado en el móvil, con un teclado y ratón es realmente buena. «Es un PC capaz de conectarse con su ordenador de la oficina o de casa en cualquier momento y utilizar este escritorio remoto. Hemos creado un puesto de trabajo móvil», destaca Pascual.

Una más que interesante función que no parece que vaya a estar presente, por lo menos a corto plazo, en el próximo iPhone, del que se espera que incorpore un nuevo diseño con una pantalla también sin marcos y que se presentará en septiembre para conmemorar el décimo aniversario del primer smartphone de la compañía de la manzana mordida, algo que no parece quitarle el sueño a Samsung sabedor de que sus Galaxy S8 y S8+ saldrán a la venta en España a partir del 28 de abril por 809 y 909 euros respectivamente. El que golpea primero, golpea dos veces. «La competencia siempre es buena y nosotros estamos encantados en competir con Apple», asegura Pascual que mostró en Bilbao a un serio candidato a convertirse en el mejor teléfono inteligente de 2017.

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