El Correo

Lo que no te cuentan sobre el 4K

Es uno de los 'trending topic' del momento en el ámbito tecnológico.
Es uno de los 'trending topic' del momento en el ámbito tecnológico.
  • La resolución 4K se convirtió en 2016 en una de las estrellas del año en el ámbito tecnológico, especialmente en los televisores. Tienen muchas virtudes, sí, pero no todo es tan bonito como lo pintan...

¿Quién no ha oído hablar del 4K? Sí, es uno de los 'trending topic' del momento en el ámbito tecnológico: TV con resolución 4K, smartphones que graban vídeos en 4K (alguno también con pantalla en esta resolución), Blu-ray en 4K, ordenadores capaces de mover juegos 4K... La definición del futuro ya está aquí, con sus muchas virtudes... y algún que otro problema.

Y es que contar con una definición de 3.840 x 2.160 píxeles (el FullHD tan estandarizado en TV y smartphones alcanza los 1.920 x 1.080) mejora notablemente la experiencia de usuario. Y mucho. Para que nos hagamos una idea, basta con sintonizar en nuestra TDT cualquier cadena y acercarnos al panel del televisor. Conforme lo hagamos comenzaremos a distinguir los pequeños cuadrados (píxeles) que componen la imagen, algo que se debe a la 'pobre' calidad HD en la que emiten las cadenas de TV.

Sin embargo, este aumento (muy) significativo de densidad de píxeles también conlleva (al menos hoy en día) una serie de desventajas. La más significativa es que para disfrutar de todas las bondades del 4K necesitamos una tecnología más avanzada, algo que -nos guste o no- incide notablemente en el bolsillo. ¿Un ejemplo? La potencia gráfica que precisamos para reproducir una película en un ordenador. El mundo de la TV no se libra y es otra buena muestra de ello. Y es que dependiendo de las pulgadas del panel y otras prestaciones, tendremos que desembolsar por un televisor 4K no menos de 500 euros.

Lo que no te cuentan sobre la resolución 4K

La pregunta clave es: ¿veré los canales de TV en calidad 4K si me compro un televisor 4K? La respuesta es tan rotunda como chocante: no. ¿Por qué? «Es el propio canal el que determina la calidad del visionado. Si la TV dispone de resolución 4K significa que admite ese soporte pero no lo tiene por qué utilizar si el canal no está emitiendo en esa calidad», afirma Diego Martínez, responsable de Producto Técnico de FNAC Donostia.

Actualmente no hay apenas posibilidad de ver contenido de calidad en 4K, porque los canales de TV no emiten en esta definición. «TVE está haciendo pruebas puntuales con esta resolución y Netflix empieza a emitir en esa calidad para sus usuarios premium. Sin embargo, el resto de plataformas de VOD (Video on Demand) va retrasado. La clave para que esto funcione está en el streaming», indica.

Sea como fuere, muchos televisores llevan incorporado un reescalado para que podamos ver contenido en 4K. «Esto no deja de ser un pequeño truco para poder ver algo mejor contenido que no tiene esa calidad. No siempre es una mejora significativa pero es un pequeño realce de calidad», asegura Diego Martínez.

Por suerte, el mundo de la TV va más allá de los canales clásicos y la reproducción de contenidos es un hábito ya muy implantado en nuestro hogar. Al respecto, recientemente acaban de salir al mercado los Blu-ray en 4K. «Cuentan con una calidad muy superior al streaming en 4K. Eso sí, para el usuario tienen una pega: el desembolso que es necesario hacer en el reproductor apto para leer este formato, ya que no sirve un Blu-ray convencional», añade.

¿Y qué pasa con el sonido?

En esta ocasión, sí, la lógica se impone. En una TV con 4K el sonido experimentará una mejora considerable, aunque tampoco será un cambio determinante. ¿El problema? Dada la extrema delgadez de algunos televisores, los altavoces a menudo quedan reducidos a su mínima expresión, algo que 'obligará' a muchos usuarios a invertir en un equipo de sonido que amplifique este sonido para que la experiencia sea totalmente inmersiva.

Con todo, y más allá de las bondades que conlleva la adquisición de un TV 4K, Diego Martínez advierte: «Es importante tener una buena definición como el 4K, más con vistas al futuro que de cara al presente. Eso sí, una buena de compra de TV no solo la hace la definición, sino el panel, la gama cromática, el contraste, etc».

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