Je suis Lucera

Una juez ve delitos en un chiste de 'El Mundo Today'

Je suis Lucera
Pablo Martínez Zarracina
PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

Jonathan Swift, por ejemplo. Escribió en 1729 un ensayito titulado ‘Una modesta proposición’. Defendía en él, como es sabido, un método para solventar el problema de las mujeres que mendigaban por Dublín rodeadas de niños a los que no podían alimentar. La solución de Swift consistía en que esos niños, los de los pobres, se sirviesen en las mesas de los caballeros, «ya sea estofados, asados, horneados o hervidos; servirán igualmente bien para una fricassé o un ragout». En 1729 comerse un niño ya debía de ser bastante ilegal. Sin embargo, nadie pensó que Swift hablase en serio. Aquello era una sátira. Durante los dos siglos siguientes, la tradición occidental entendió sin problema que además era una obra maestra.

De publicar hoy algo parecido, Swift recibiría una carta de una jueza de Bilbao advirtiéndole con amenazante prosodia leguleya de «la comisión de un ilícito penal». Apología del canibalismo. Quizá infanticidio en grado de churrasco. O intromisión en la intimidad del menor asado, al emplatarlo sin pixelar.

Es un disparate, pero ya sabemos que no es imposible. Una jueza de Bilbao se ha dirigido a ‘El Mundo Today’ para exigir que rectifiquen la siguiente noticia: «El 90% de las ovejas en España se cría para fines sexuales». Como cualquier ofendido con problemas de comprensión lectora, la jueza acusa a la página humorística de insultar a los pastores. A continuación les advierte de que en su noticia de broma hay «una imputación general y gratuita del delito de bestialismo, que debe perseguirse de oficio por la Fiscalía». Yo creo que son algo peor que disparates cuando quien te los envía por mail es un juez, alguien a quien, además de muchísimos conocimientos, tranquiliza suponerle un mínimo de ecuanimidad, algo de flema, un poco de sabiduría.

En ‘El Mundo Today’ han respondido del único modo posible: generando chistes de ovejas como si no hubiese un mañana. Es graciosísimo, pero además es necesario. El humor, la ironía, la sátira no solo nos acompañan. Nos conforman como sociedad. Desde Aristófanes, desde Petronio, desde Chaucer. Defender esa tradición de los variados y crecientes clérigos que la acechan es ya urgente. En un rincón de la catedral de Dublín brilla oscura la lápida de Swift, con un mensaje: «Por encima de todo defendió la libertad».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos