Sólo pequeñas tiendas de alimentación abrirán los domingos 24 y 31 para atender a los clientes

La charcutería La Moderna, de la familia Thate, es uno de los comercios que abrirán ambos domingos./IGNACIO PÉREZ
La charcutería La Moderna, de la familia Thate, es uno de los comercios que abrirán ambos domingos. / IGNACIO PÉREZ

Las grandes cadenas tendrán bajada la persiana ante la oposición sindical y lamentan no poder «hacer negocio»

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Sólo pequeñas tiendas de alimentación -charcuterías, carnicerías, pescaderías, fruterías y establecimientos ‘delicatessen’, especialmente- levantarán la persiana los días 24 y 31 en Bilbao para proceder a la entrega de pedidos y facilitar «las últimas compras» de los clientes más rezagados. La mayoría de estos negocios trabajará únicamente por la mañana, salvo las pastelerías, que lo harán hasta última hora de la tarde para surtir de dulces las mesas navideñas. «Estaremos hasta las ocho de la tarde porque ese día hay mucho encargos», aseguran en La Suiza. Pese a soler realizar en estas fechas las mayores facturaciones del año, el resto de comercios se tomará el día libre al caer esta vez Nochebuena y Nochevieja en domingo.

También permanecerán cerradas las cadenas de moda, grandes almacenes, hipermercados y macrocentros de las afueras. En Zubiarte, que ha dado libertad a sus asociados, y Max Center (Barakaldo) funcionarán solamente las áreas de hostelería y restauración, además de los cines. Responsables de El Corte Inglés, Eroski, Decathlon e Inditex han confirmado a este periódico que no abrirán sus puertas ninguno de estos domingos, pese a que el Gobierno vasco les permite operar ocho festivos al año. Si lo quisieran, podrían trabajar los 365 días del año, incluido todo el periodo navideño, al estar emplazados en zonas declaradas de Gran Afluencia Turística.

«Si los grandes no abren, será porque han hecho sus números y creen que no les merece la pena»

Por «una decisión estratégica», tampoco Mercadona, el último gigante de la distribución en recalar en Euskadi, atenderá a sus clientes esos días. «No abriremos en ninguna provincia», adelantan. Aunque nadie se atreve a reconocerlo públicamente, el ‘hecho diferencial’ de los gigantes comerciales asentados en Bizkaia radica en la fuerte contestación sindical. «Esto sólo se soluciona con un acuerdo global. Nadie habla de abrir todos los domingos y festivos, porque no tiene ningún sentido, pero dejando de trabajar en Nochebuena y Nochevieja estamos perdiendo una gran oportunidad de negocio. Aquí nadie quiere ser ‘El Quijote’ que va con su lanza porque te crujen, pero deberíamos aprender de otras comunidades autónomas», asumen.

«El cliente se lo merece y hay carnes que no pueden estar tres días en casa»

Jorge Aio, gerente de BilbaoCentro, asume que hay que ponerse «en la piel de cada comerciante» y asumir «con total naturalidad» que haya empresarios que levanten la persiana el 24 y 31, ya que en muchos casos se imponen las «compras de última hora». Así como en la comarca del Duranguesado las carnicerías y pescaderías respetarán los días rojos del calendario, en la Margen Izquierda se dividirán. «Otras navidades han caído en estas fechas y no ha habido problema. Se sigue con el horario normal», detallan en la carnicería-charcutería Ricardo de Barakaldo.

«No se va a abrir porque los trabajadores han rechazado esta opción. Esos viernes y sábados van a ser días de mucho movimiento, pero ya estamos acostumbrados», aseguran en la pescadería Javi de Sestao. Mientras, la carnicería Canales de Portugalete realizará «un sacrificio» y atenderá el domingo a la mañana: «El cliente se lo merece y hay productos que no se los podemos dar para que los tengan tres días en casa».

Marije Fernández, portavoz de ELA, central con abrumadora mayoría en el sector, se reafirma en que «no hay ninguna necesidad» de que los empleados «tengan que trabajar el 24 y el 31». «Es lo mismo de siempre. Hay tiempo suficiente para comprar. Ni los comerciantes ni los clientes demandan aperturas. Así que la situación debe seguir igual», sentencia. La capital vizcaína asistirá por tanto a una jornada de compras insólita en una fecha tan señalada ante la escasa oferta que se dispensará a los consumidores. Sólo el Casco Viejo se desmarcará de la tónica generalizada con una nutrida representación de establecimientos abiertos al público. No solo tiendas de alimentación. También de moda, regalos y complementos, además, lógicamente, de su pujante hostelería y restauración.

Ante este escenario, solo los negocios minoristas, regentados mayoritariamente por autónomos, y comercios con una gran tradición trabajarán estas fechas. «Habrá colas, seguro. Siempre hay cosas que faltan para llevar a casa», auguran en Lautxo, especializada en croquetas caseras. «Abriremos un ratito por la mañana y resolveremos los olvidos de última hora», afirman en La Tienda, con frutas y verduras de exposición. «No pondremos género en las estanterías, pero tenemos que abrir para que la gente recoja sus pedidos», afirman en la pescadería Garate, en la Plaza del Ensanche. «Puede que no venda nada. ¿Pero que hago 100 euros? Pues 100. ¿Que hago 200? Pues 200. Lo que sea. Para la saca es. Así de claro. No está el comercio como para...», explica Begoña Rouret, propietaria de la zapatería Rouret Shoes & Much More, en Colón de Larreátegui.

En su contexto

150
metros como máximo. Los pequeños comercios disponen de plena libertad para abrir todos los días que deseen. Cuentan con amparo legal. Sin embargo, salvo los locales regentados por empresarios chinos, son los menos los que aprovechan esta alternativa, aunque el Casco Viejo, favorecido por la gran afluencia de turistas, empieza a marcar tendencia. Las grandes empresas se resisten a hacer uso de la ley. Nadie quiere dar el primer paso ante la fuerte resistencia sindical.
Distinta política
La llegada de Mercadona tampoco ha variado las reglas del juego. Había expectación por ver cómo actuaría, pero «por decisión estratégica» mantendrá cerrados todos sus centros del País Vasco los días 24 y 31.

«Seguro que habrá gente para comprar, pero yo necesito descansar», reconoce la dueña y única ‘empleada’ de Khala Accessories. Muy cerca, en La Oka, también se preparan para vivir intensas mañanas dominicales. «Hay muchos encargos para repartir», señala la encargada. Igual que en la charcutería La Moderna, de la familia Thate. «Las fechas de este año plantean difícil encaje. Hemos tenido que adelantar la entrega de los pedidos al sábado 23 y reservar la mañana dominical para las últimas compras. Solo dejaríamos de abrir si nos toca la lotería», bromea Enrique.

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