Solo para micos y cretinos

Noticias fósiles

En el Bilbao de hace un siglo había protestas por la obscenidad de algunos espectáculos, como la bailarina egipcia «casi desnuda» que se movía con «la más frenética lascivia»

Carlos Benito
CARLOS BENITO

Ha llegado el momento de retroceder un siglo. Bienvenidos a las noticias de julio de 1917, que nos muestran un Bilbao y una Bizkaia a veces sorprendentes en su diferencia y otras, extrañamente parecidos a los nuestros: como cada mes, copiaremos una selección procedente de ‘El Pueblo Vasco’ y centrada en los sucesos, los avisos oficiales y la publicidad de índole más local. No son todas las noticias de la misma fecha, sino que se fueron publicando a lo largo del mes correspondiente, y están tal cual, incluidos los títulos en negrita, con mínimas adaptaciones en la ortografía y la puntuación.

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Intolerable. Hace pocas noches, una bailarina egipcia daba en el escenario de Trueba el escándalo de presentarse al público casi desnuda, entre contorsiones de la más frenética lascivia. Pocos días después, en el mismo escenario, se ofrecía, por mediación de unos monos, un espectáculo soez, indigno del buen gusto tradicional de nuestro público. Anoche, en los Campos, una artista tristemente célebre por su arte depravado, francamente canallesco, elevaba al máximo la ola de impudicia que parece haber invadido las salas de algunos de nuestros teatros y cines. Se necesita una desaprensión rayana en el cinismo para anunciar esas exhibiciones como un espectáculo moral. Eso no es decente, ni es caritativo. Las empresas están obligadas, por lo menos, a prevenir que tales actuaciones son para hombres solos, y, entre estos, para los menos escrupulosos o para los que relinchan, evitando así que las señoras que caigan en tales reclamos se vean luego sorprendidas y tengan que abandonar la sala, como ocurrió ayer en los Campos en la sección de las siete, abochornadas de haber podido cometer un error semejante. El espectáculo de ayer en los Campos, como el de estos días en Trueba, debe llevar este marchamo: ‘Solo para micos y cretinos’. No hacerlo así es falsear descaradamente los hechos y violentar el respeto que se debe a la mujer y al público en general.

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Entre extranjeros. Johan Frederich Eklund, de nacionalidad sueca, marinero de oficio, denunció ayer en la Inspección de Vigilancia que del bolsillo de la americana le habían sustraído la carpeta en que guardaba la documentación y 400 pesetas en billetes del Banco de España. Además se llevaron tres pasaportes expedidos para Suecia, Francia e Inglaterra, una libreta de una sociedad de socorros mutuos de Noruega y un libro de navegación. El denunciante manifestó que sospecha de dos compañeros de hospedaje llamados Goh Hagues y Walter Gubrisch. El agente señor Martín Álvarez detuvo a estos, cuyos nombres no nos atrevemos a consignar de nuevo por temor a escribirlos de distinta manera. Estrechados a preguntas, acabaron por confesarse autores de la referida sustracción, añadiendo que las 400 pesetas se las habían gastado alegremente.

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Impensadamente, un joven es causante de la muerte de su hermana. La niña de once años Belén Iruste González, habitante en Sopuerta, al ir a llevarle la comida a un hermano suyo que trabaja en la mina Paca, enclavada en dicha jurisdicción, fue arrollada por una vagoneta que conducía su referido hermano, produciéndole tan graves heridas que falleció a los pocos instantes de ocurrir el accidente.

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¡Vaya una temperatura! Ayer hizo en Bilbao un día de calor asfixiante. Esta afirmación suponemos que no será desmentida por nadie, a menos que se pasara las veinticuatro horas del día junto a un ventilador y tomando horchata de chufas. Acerca del calor se pueden decir muchas cosas bellas y muchas cosas... ‘sofocantes’, pero nosotros, inhábiles para lo primero, solo habremos de consignar que, de seguir con esta temperatura, la existencia en Bilbao se va a hacer imposible, y la habanera famosa dedicada a la antigua Perla de las Antillas en la que se dice que «la vida es hermosa / a pesar del calor que hace allí» va a haber que ponerla en duda, aunque se moleste el presidente de la república cubana.

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Un sujeto de cuidado. A las nueve y media de la noche, promovieron una reyerta en Recaldeberri, en la casa número 4 de dicho barrio, Francisco González y Benigno Méndez. El segundo echó mano a una lezna de zapatero, infiriendo a su rival una herida punzante, que le interesa el escroto, y dos más en la espalda y pecho, las tres de pronóstico reservado. La cuestión se suscitó porque Francisco González acusaba a su huésped, Benigno Méndez, de haber envenenado un gato. Gracias a la oportuna intervención de algunos vecinos, el iracundo Benigno no puso fin a la existencia de su patrón. Al herido le trasladaron al hospital civil, donde fue asistido. Al regresar a su casa, Benigno se había fugado, prendiendo fuego a la habitación (...). Este sujeto es de malos antecedentes, habiendo sufrido anteriormente condena por lesiones graves.

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En Eibar. Anoche, en el Frontón Astelena, tuvieron lugar los primeros encuentros de lucha greco-romana, en los que, según anuncié, toman parte seis luchadores, campeones de Suiza, Transvaal, Oriente, Jamaica, España y Vasconia. El local estuvo rebosante de público (firmado: Joshe Mari).

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Intento de suicidio. El joven de veintitrés años Joaquín Zabaleta, natural de Vitoria y con domicilio en la Ribera de Deusto, núm. 33, de oficio calderero, se arrojó anoche al mar en Las Arenas, ignoramos si para tomar un baño o poner fin a su existencia. A las nueve, se presentó en el cuarto de socorro del Hospital de Basurto, donde se le curó de distensiones ligamentosas del cuello y de los brazos.

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Varios cerdos. A la alcaldía ha sido denunciado el dueño de una cuadra de la calle del Tívoli, núm. 5, por tener en ella un criadero de cerdos.

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El gordo en Bilbao. Decíamos ayer que el ‘gordo’ había caído en Bilbao. Decimos hoy que varios de los favorecidos por la diosa Fortuna han roto el incógnito y se han dado a conocer. Uno de los décimos lo tiene un listero de la mina El Morro llamado Calixto Santamarina, dueño de un establecimiento en Santuchu (Begoña) y muy conocido y estimado en aquella barriada. Otro décimo del 8.147 lo adquirió un obrero minero, vecino, como el anterior, de Santuchu (...). Otro décimo lo adquirió un modesto cargador de patatas, a quien la desgracia le ha proporcionado la suerte. Dicho individuo, que fue atropellado hace tiempo por un automóvil, recibió dos mil pesetas del dueño del carruaje, cantidad que dicho señor le entregó para resarcirle. El accidente le impedía trabajar actualmente, según nuestros informes, y el sábado, al pasar por la Plaza Vieja, se le ocurrió comprar un décimo, yendo a dar con el 8.147, que le vale 12.000 pesetas. También sabemos que otro décimo lo posee un limpiabotas de la Plaza Vieja.

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Un individuo guardiófobo. El municipal Pedro López, de servicio en Bilbao la Vieja, denunció ayer a sus jefes que el individuo Guillermo Díaz, domiciliado en el número 33 de dicha calle, al pasar junto a López escupió al suelo en tono de insulto y desdén hacia el citado agente. Más tarde, al pasar el guardia de referencia frente a la casa del denunciado, que se hallaba en el balcón, volvió a escupirle directamente arrojándole una colilla de cigarro. López le amonestó y Díaz se insolentó contra el guardia, promoviendo un fuerte escándalo. El odio al guardia es un sentimiento muy siglo XX y muy moderno. ¡Qué se le va a hacer!

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Atropellada por un coche. En la calle de la Estación fue atropellada ayer tarde por un coche la joven Perpetua Mancha, causándole una fuerte contusión en la región costal.

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El crimen de anoche. Próximamente a las diez y media de la noche, Tomás Morales Carretero, maestro de hornos en la fábrica de clavos del señor Echevarría, de treinta años de edad, natural de Magallón (Zaragoza) y con domicilio en Ollerías Altas, 22, primero, izquierda, hallándose escribiendo una carta después de cenar, envió a su esposa, Josefa Urquiza, natural de Guipúzcoa, de veintiocho años, a por un botijo de agua fresca. Yendo camino de la fuente, se encontró con Marcelina Merino, de treinta y dos años, casada y domiciliada en la misma calle, número 28, la cual vive en compañía de Enrique Rodrigo, de treinta y un años, maletero de oficio, natural de Málaga. Entre ambas mujeres se suscitó una reyerta por resentimientos anteriores, agrediéndose mutuamente. En la riña intervino Enrique Rodrigo, quien acabó maltratando a la rival de su mujer. La escena dio motivo para que se produjera un fenomenal escándalo en el populoso barrio, llegando la algazara a conocimiento del esposo de Marcelina, el cual abandonó la escritura y bajó a la calle armado de un puñal y de una navaja de grandes dimensiones. Tomás Morales apostrofó a Enrique Rodrigo, diciéndole que no era de hombres el maltratar a una mujer. De las palabras pasaron a los hechos, y Tomás echó mano al puñal que llevaba, infiriendo a Enrique Rodrigo una herida en la garganta, atravesándosela de parte a parte (...). El herido fue trasladado a la casa de socorro del centro en el coche-camilla, llegando cadáver.

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Sobre una merluza. Ayer mañana, al practicar en el mercado el debido reconocimiento del pescado que iba a ser puesto a la venta, el veterinario municipal señor Guerricabeitia ordenó inutilizar una merluza en malas condiciones para el consumo, propiedad del concejal don Baldomero Alonso, entregándola al empleado de tal servicio. Don Baldomero, viendo que sus ganancias iban a decrecer, se abalanzó sobre el empleado y le arrebató a viva fuerza la merluza putrefacta, teniendo que intervenir el cabo de municipales para imponer el debido respeto a las disposiciones de higiene pública.

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