El Correo

Las agresiones sexuales en Sopela y Zarautz hacen que vuelva la alerta sobre las fiestas

Zarautz se manifestó ayer contra la violación de una menor.
Zarautz se manifestó ayer contra la violación de una menor. / José Mari López
  • La menor violada en Gipuzkoa es natural de Pamplona, una ciudad blindada estos días por 3.500 policías para evitar ataques

Pocos recuerdan un verano como el de 2016. Tuvo el peor de los arranques posibles. Fue entonces cuando la palabra ‘manada’ dejó de apelar a un grupo de animales salvajes y empezó a señalar a cinco sevillanos capaces, presuntamente, de violar en grupo a una joven de 18 años después de drogarla. Ese episodio vil y repugnante, que llevamos tatuado en la conciencia colectiva desde entonces, hace que casi 3.500 policías -municipales, forales y guardias civiles- estén preparados para desplegarse desde el mismo chupinazo de San Fermín y hasta que el último navarro se desanude el pañuelo. Hace un año, Eudel firmó con medio centenar de municipios un acuerdo para crear «espacios libres de agresión» en los recintos festivos. Aquella campaña se llamó ‘Beldur barik gunea’ (lugares sin miedo, en euskera). La lacra de las agresiones sexuales continuó una vez terminadas las últimas fiestas patronales. No pasa solo en verano -una joven fue violada con burundanga en Bilbao en enero-, pero hay más casos llamativos. Con el nuevo periodo estival recién estrenado, ayer regresó la voz de alarma. Sopela y Zarautz han registrado dos agresiones sexuales que hacen que vuelva la alerta a los recintos festivos. Las víctimas son llamativamente jóvenes: tienen 16 años y 18 años. El verano de 2017 parece volver al peor camino.

En el caso de Sopela, el presunto agresor tiene 21 años y la chica 19. «Habían quedado por internet», según relató el alcalde de la localidad, Gontzal Hermosilla. Tras un fugaz contacto en las redes sociales, decidieron verse para tomar algo juntos en plenas fiestas. «Aunque hay pocos datos todavía, parece que en un momento dado se alejeron de la zona de las txosnas y él intentó agredirla aprovechando que estaban fuera del entorno donde había más gente». El regidor jeltzale añadió que «la víctima pudo escapar y llegó hasta donde estaban sus amigas, y entonces llamaron a la Ertzaintza». La detención se produjo rápidamente en la misma zona festiva del municipio costero. El suceso está todavía siendo investigado por la Policía autonómica para aclarar cómo sucedieron los hechos con exactitud. Para Hermosilla, «es totalmente repulsivo que un hecho de este tipo ensombrezca las fiestas, en las que no habíamos tenido grandes incidentes, y que deben ser días de alegría para el pueblo». El regidor, en declaraciones a este periódico, destacó que «estaban yendo muy bien y siendo muy tranquilas, con pocas actuaciones policiales».

Los festejos arrancaron el miércoles y terminaron ayer abruptamente con una concentración de protesta de un centenar de personas frente a la casa consistorial. «Desde el Ayuntamiento condenamos esta agresión sin ningún paliativo y hacemos un llamamiento para que la gente de Sopela acuda a las concentraciones, porque sabemos que los vecinos están concienciados sobre las agresiones a mujeres», declaró el Consistorio en una nota acordada por todos los grupos. Como todos los lunes, la plaza Urgitxieta de Larrabasterra acogerá hoy una nueva concentración contra los ataques sexistas. Sopela exige «una rápida y exhaustiva investigación para el esclarecimiento de los hechos y, en su caso, la depuración de todo tipo de responsabilidades» y pide a sus vecinos que «no permanezcan impasibles».

En un pabellón industrial

Lunes pasado, Zarautz, fiesta de los ‘sanpelaios’. Una joven de dieciséis años natural de Pamplona sale con unas amigas por las txoznas,donde hay conciertos y djs toda la noche. De madrugada, conocen a unos chicos, vecinos del pueblo, con los que se alejan de la zona de fiesta hasta unos pabellones industriales próximos, a cinco minutos a pie. Según fuentes consultadas, el presunto agresor es un chico de 18 años que poseía allí un local o txabola donde podría haber llevado a cabo la violación de la menor pamplonesa. La chica denunció los hechos ante la Ertzaintza. Gracias a su descripción, se le detuvo unas horas después y fue puesto a disposición judicial. Está ingresado en la cárcel de Martutene. También Zarautz mostró su apoyo a la joven agredida con una protesta en la plaza del Ayuntamiento. El alcalde, Xabier Txurruka, anunció su solidaridad con la víctima, «a la que queremos acompañar, ayudar y ofrecer todo nuestro apoyo» y condenó «sin paliativos» la agresión. «Es una plaga que nos incumbe a todos y que no podemos tolerar.

Los tres primeros meses de 2017 reflejan un incremento de 22 a 36 en las agresiones sexuales respecto del mismo periodo del año anterior, según cifras oficiales de la Ertzaintza. Sumando otros ataques contra la libertad sexual, pasa de 85 a 110. El comienzo del año registra así una subida del 29,4% de estos delitos. Y todavía no había empezado el verano.

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