El Correo

Fallece quemado en Zestoa al coger fuego su ropa cuando fumaba un cigarrillo

  • La víctima se encontraba en el exterior de una residencia de ancianos

Un hombre de 56 años falleció ayer en Zestoa después de que su ropa prendiera fuego cuando se encontraba fumando en el exterior de una residencia de ancianos, tal y como informaron fuentes del departamento vasco de Interior. El suceso se produjo hacia las 18.15 horas en una terraza del centro Gisasola, ubicado en la avenida Toribio Altzaga de la localidad guipuzcoana.

Según fuentes del Ayuntamiento consultados por este periódico, el fallecido pudo haberse quedado dormido cuando había salido a fumar a una terraza resguardada del viento, por lo que no se percató de inicio que su ropa se había prendido. Y cuando fue encontrado por otros inquilinos de la residencia, fue demasiado tarde.

El fundador del centro, Miguel Elorza, señaló que la víctima del fatal accidente, que responde a las iniciales S. M., «había salido a fumar un cigarro y no sabemos qué le ha podido pasar», aunque reveló que «estaba bastante impedido y tenía poca movilidad». Contó que «han sido varias personas que paseaban en ese momento cerca de la zona del suceso las que se dieron cuenta y acudieron a auxiliarle con la ayuda de extintores, pero ya era demasiado tarde y estaba quemado». No obstante, a la espera de que la autopsia determine las causas exactas de la muerte, Elorza apuntaba a que «puede que haya sufrido una intoxicación por humo antes de que se haya quemado».

No era de Zestoa

Al lugar de los hechos acudió también una dotación de bomberos de la Diputación Foral de Gipuzkoa, aunque los efectivos desplazados no tuvieron que intervenir más que para revisar que no había riesgo de propagación de llamas por ningún lado. Fuentes del equipo personado en la residencia zestoarra señalaron a este periódico que «para cuando llegamos, el fuego ya había sido apagado por personal del propio centro y nos limitamos a revisar que no se pudiera reavivar». Según los bomberos, la localización del trágico accidente en una terraza sin muebles o materiales inflamables favoreció que no se extendiera el peligro de incendio a lo largo de otras estancias de la residencia.

La víctima del accidente no era natural de Zestoa y al parecer no tenía familiares cercanos. Llevaba dos años ingresado en la residencia, según las citadas fuentes municipales, que añadieron que según sus informaciones el fallecido solía mostrar síntomas de ansiedad por fumar.

El cadáver fue trasladado a última hora de la tarde hasta el servicio de patología forense de Donostia, donde se le practicará la autopsia. Mientras tanto, la Ertzaintza se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento, para lo cual ha empezado por tomar declaración a las personas que se encontraban en la residencia en el momento del suceso.

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