El Correo

Las primeras fotografías del interior del 'Modern Express'

  • Las imágenes de la descarga del buque que ha comenzado en Bilbao muestran cómo las grúas que transportaba quedaron destrozadas en uno de los costados de la nave, en lo que supone la primera explicación del desplazamiento de la carga que provocó que la embarcación estuviera a la deriva

Las primeras imágenes del interior del barco 'Modern Express' -cuya descarga ha comenzado hoy en Bilbao- permiten reconstruir la desgracia de este navío: su naufragio el pasado 26 de enero del pasado año; su rescate el 1 de febrero frente a las costas francesas y su llegada a Bilbao, dos días más tarde, en una compleja operación que evitó el hundimiento del barco.

Hasta ahora se sabía que el carguero quedó a la deriva cuando sufrió una fuerte escora -de casi 54 grados- en medio de un fuerte temporal que castigaba el Golfo de Vizcaya. La tripulación, que temía que el barco se fuese a pique en medio de las fuertes olas tras haber perdido el gobierno del mismo, decidió abandonarlo con lo que el 'Modern Express' quedó a la deriva.

El origen de la exagerada inclinación del buque se desconocía hasta hoy. Sin embargo, las fotos que publica ELCORREO.COM muestra cómo una de las grúas que transportaba el carguero está volcada en uno de los costados de los compartimentos de carga. Las instantáneas, en este sentido, permiten reconstruir lo que fueron los últimos momentos del barco antes de quedar a la deriva. El oleaje desplazó este material, que se fue amontonando en uno de los costados. Su peso fue suficiente para desestabilizar al 'Modern Express'. Este desplazamiento desequilibró el barco hasta que perdió el control. Luego se desencadenó el caos.

3.600 toneladas de madera

El navío llevaba una carga de alrededor 3.600 toneladas de madera y una decena de maquinarias pesadas destinadas a obra pública. En las fotografías se advierte cómo ni la madera ni las excavadoras se movieron -sin duda, al estar bien estibadas- y son tan sólo las grúas las que se desplazaron hasta acabar destrozadas contra un mamparo.

El buque salió del puerto de Gabón con destino al puerto francés de Le Havre, contratado por la empresa Necotrans y fue en ese viaje cuando sufrió el accidente. Tras quedar a la deriva, los propietarios contrataron a la firma holandesa SMIT-Salvage para que intentase rescatar el navío. Tras varios días de trabajo consiguieron hacerlo, con la ayuda de dos remolcadores españoles. Los expertos holandeses se han encargado también de adrizar el barco para que pudiese ser descargado sin problemas.