El Correo

Condenado a casi 12 años por abusar en Barcelona de dos turistas que hospedó en su casa

  • La Audiencia de Barcelona también le condena a indemnizar con 12.000 euros a cada una de las víctimas

La Audiencia de Barcelona ha condenado a un hombre a 11 años y nueve meses de cárcel por violar a dos turistas extranjeras que habían pernoctado en su domicilio en la capital catalana después de contactar con ellas a través de páginas de internet de búsquedas de alojamiento.

En el fallo, recogido por Europa Press, la Sección Séptima de la Audiencia le condena concretamente por dos delitos de abusos sexual con penetración, dos de descubrimiento de secretos y otro de amenazas.

El acusado, Pablo César C., de nacionalidad colombiana, se enfrentaba a una petición de 40 años de cárcel de la Fiscalía por supuestamente abusar de las mujeres después de echarles en la comida una sustancia que afectaba a las capacidades volitivas de las víctimas.

Sin embargo, no se ha podido demostrar que el acusado empleara alguna sustancia para provocar el sueño de sus víctimas, "a pesar de que hay fuertes sospechas de que así fuera", concluye la sentencia.

Sucedió la madrugada del 22 de octubre de 2011, cuando el acusado y las dos chicas estadounidenses -de 22 y 23 años- volvieron al domicilio de la calle Montserrat después de salir de noche y consumir una importante cantidad de alcohol.

Una de las víctimas se durmió en una de las habitaciones y la otra en el sofá de la sala de estar: P. C. C. violó a la primera sin que pudiera oponerse por "el elevado consumo de alcohol", y luego se fue al salón donde abusó de la segunda chica.

Por la mañana, cuando "empezaron a recordar con más nitidez lo que a cada una había sucedido", se encerraron en la habitación esperando a que el acusado se quedase dormido, salieron a la calle y denunciaron lo ocurrido.

Amenazas

Durante esa noche, P. C. C. había hecho varias fotografías de las chicas semidesnudas mientras ellas dormían y dos vídeos que conservó en un disco duro junto con otras grabaciones similares de mujeres no identificadas.

Cuando volvieron a Estados Unidos, una de las víctimas comunicó lo sucedido a la agencia 'airbnb.com' a través de la que habían encontrado el alojamiento, con lo que no permitieron al acusado volver a alquilar a través de la misma.

Fue entonces cuando P. C. C. escribió le escribió un correo a la chica diciéndole que las había fotografiado de noche dándole una semana para resolver el asunto con la agencia porque de lo contrario a su novio "le interesará ver el vídeo tuyo en Barcelona".

Meses después, el acusado también alojó a una turista rusa tras contactar a través de otra página y le insistió para tener relaciones sexuales pero ella negó; en este caso "no ha quedado suficientemente probado" que la amenazara y que intentase abusar de ella.