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Una dieta rica en fibra es clave para evitarlas. / FOTOLIA.

Diez consejos para prevenir y combatir las hemorroides

  • DIGESTIVO

  • Es una dolencia muy frecuente en adultos, pero gran parte de los afectados no acuden al médico por vergüenza

Estreñimiento, herencia genética, esfuerzo sobre-abdominal causado por el embarazo, malos hábitos alimentarios y edad avanzada son causas de las hemorroides o almorranas, que es la dilatación e inflamación de las estructuras venosas situadas en el canal anal. Son comunes entre personas que tienen una edad comprendida entre 25 y 60 años.

“En los primeros estadios, las hemorroides provocan molestias más o menos leves como picor, inflamación de la piel, ardor, dolor o pequeños sangrados asociados a las deposiciones”, explica Aurora Garre, asesora médica de Cinfa. “En los casos más graves, las masas carnosas salen al exterior y llegan a permanecer fuera del esfínter la mayor parte del día, lo que puede resultar muy doloroso”.

Cómo prevenirlas y combatirlas

Para la prevención de las hemorroides es fundamental evitar el estreñimiento por medio del ejercicio físico regular, la alimentación equilibrada y la abundante ingesta de líquidos. Según la experta, las recomendaciones para que aquellos que sufren esta patología tengan mejor calidad de vida son:

1. Consultar al médico en cuanto se sienten las primeras molestias. Buscar un diagnóstico exacto que determine el tratamiento adecuado. Sólo en estadios avanzados y con síntomas graves es necesaria la cirugía.

2. Evitar los sobreesfuerzos. Adoptar hábitos saludables en el cuarto de baño, como evitar reprimir el deseo de defecar o permanecer demasiado tiempo en el retrete.

3. Consumir fibra, una gran aliada para evitar el estreñimiento y el endurecimiento de las heces. Se logra añadiendo a la dieta diaria productos integrales, frutas frescas y verduras.

4. No comer picantes, grasas y especias, alimentos que producen gases, como las legumbres. Moderar el consumo de arroz, azúcares, caramelos y quesos curados, que endurecen las heces dificultando su expulsión.

5. Beber líquidos en abundancia. Al menos, dos litros diarios de agua, Además beber infusiones, zumos, caldos de verduras…

6. Luchar contra el sedentarismo. Hacer ejercicio físico regular, como caminar, correr o nadar.

7. Acolchar el asiento y descansar caminando. Si el trabajo obliga a estar mucho tiempo sentado, usar un pequeño cojín o almohada sobre la silla para aliviar la presión sobre la zona. Así mismo, nuestro organismo agradecerá que descansemos de esta posición dedicando unos minutos cada hora a caminar.

8. Cuidar la higiene anal. Se debe evitar el rascado de las hemorroides y, tras ir al baño, ha de limpiarse la zona con agua tibia y un jabón neutro. El exceso de lavado puede hacer desaparecer el manto graso natural de la piel anal, por lo que puede ser recomendable usar una pomada antihemorroidal o vaselina para evitar las irritaciones. También remedios naturales como las compresas con manzanilla pueden resultar beneficiosos.

9. Usar cremas y supositorios desinflamantes, si proveen alivio al paciente. No usar sin control médico, pues algunos contienen cortisona.

10. Recurrir a los anestésicos naturales. Si el dolor es muy intenso, siempre queda la opción de aliviarlo con secuencias de calor-frío: se debe aplicar hielo o compresas frías y alternarlos luego con baños de asiento calientes.