El Correo

El colapso de los hospitales por la gripe obliga a Osakidetza a adoptar medidas de choque

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Un médico sale a atender a un paciente en la sala de espera de Urgencias del hospital de Cruces. / Vídeo: Luis Calabor

  • El Servicio Vasco de Salud abre la Planta de Catástrofes de Galdakao, habilita 417 camas extraordinarias y contrata a más de 230 profesionales

La epidemia de gripe de este año está resultando ser tan virulenta que ha llevado al límite a Osakidetza y le ha obligado a tomar medidas excepcionales. Algunas de ellas no se conocían desde hace más de una década, como la apertura, por segunda vez en la historia, de la llamada Planta de Catástrofes del hospital de Galdakao, reservada sólo para situaciones excepcionales o de emergencia máxima. El número de casos que requieren hospitalización ha crecido de tal modo que el volumen de atenciones en los servicios de urgencias se ha multiplicado por tres en los últimos días. La sanidad vasca se ha visto obligada a habilitar nada menos que 417 camas extraordinarias, un número cuya magnitud sólo se entiende si se tiene en cuenta que es como si de la noche a la mañana hubiera sido preciso «construir un hospital del tamaño del de Galdakao-Usansolo». Lo peor, según ha reconocido este martes Osakidetza, está aún por llegar. El llamado 'pico' de la epidemia, el momento en que mayor número de enfermos se concentran, está previsto para la tercera o cuarta semana de este mes.

La historia de María, nombre ficticio, da una idea de lo que se está viviendo estos días en los servicios sanitarios de Euskadi. La anciana tiene 82 años y sufre una demencia. El lunes se sintió mal y los profesionales de la residencia de Galdakao en la que vive alertaron de lo que ocurría a los familiares y un médico. El especialista que la atendió vio que la paciente presentaba un problema grave de retención de líquidos que requería atención hospitalaria. Rápidamente, la mujer fue trasladada al hospital de Galdakao, sobre las cinco y cuarto de la tarde. Después de varias pruebas y tras recibir el tratamiento oportuno, recibió el alta médica. Eran las once y media de la noche. El personal del hospital llamó entonces a una ambulancia para que llevara a la paciente a su domicilio. El vehículo la recogió seis horas después, a las cinco y media de la madrugada.

Osakidetza ha asegurado a través de una nota de prensa que la apertura de esas 417 camas especiales y la contratación de más de 230 profesionales «está permitiendo atender todos los pacientes». La situación, sin embargo, es excepcional, como lo demuestran las medidas adoptadas para contener el impacto de la epidemia. Siete años después, la gripe A muestra el rostro virulento que no tuvo en 2010.

El triple de actividad

La actividad de los servicios de Urgencias de estos días, según los datos facilitados el lunes por la Sanidad vasca, prueba el alcance de la sacudida. La última semana supervisada, la del 3 al 9 de enero, los médicos y enfermeras que trabajan en la primera línea hospitalaria de Euskadi recibieron a 47.011 pacientes, el triple que en una semana de actividad normal. La mayoría de ellos se recibieron en Bizkaia (23.737), aunque la magnitud de la demanda fue similar en Álava (7.656) y Gipuzkoa (23.737).

El Departamento de Salud y Osakidetza han diseñado un Plan Especial de Contingencia, que ya está en marcha y que ha incluido la creación de una comisión específica, en cargada de hacer un seguimiento puntual de la situación en el conjunto de la red sanitaria. Además de la ampliación del número de camas hospitalarias, las primeras medidas adoptadas han consistido en reajustar las agendas de los profesionales sanitarios, establecer un protocolo de priorización de ingresos, el refuerzo del personal y el incremento del número de ambulancias.

«A día de hoy, están activadas todas las medidas necesarias para responder adecuadamente a las necesidades de cada momento», afirmó un portavoz de Osakidetza, más allá de que se den «las lógicas demoras en los momentos puntuales de mayor actividad». Los trabajadores del servicio vasco de salud no comparten esta lectura. Fuentes sindicales consultadas por este diario consideraron el plan «del todo insuficiente» dada la situación de «agobio» que se está viviendo en la red pública.

Protestas laborales

Hospitales como el de Basurto y San Eloy se han visto en la necesidad de tener que trasladar a algunos de sus pacientes a los centros hospitalarios de Gorliz y Santa Marina con el fin de disponer de camas libres. El hospital Donostia, según ha informado el sindicato de enfermería SATSE, también se ha visto obligado a abrir una planta que habitualmente permanece cerrada, reservada sólo para ocasiones únicas. En Álava, la «saturación» está siendo de tal magnitud que muchos enfermos están siendo derivados a centros privados.

Las movilizaciones en el sector para protestar por la situación «de ahogo» que se vive comienzan este miércoles en Bilbao. El comité de empresa del hospital de Basurto ha llamado a sus trabajadores a una movilización que tendrá lugar a las 13.00 horas ante las puertas del centro sanitario de la capital vizcaína.

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