El Correo

Impulsando el espíritu emprendedor

Varios de los jóvenes que participaron en la primera edición del programa durante uno de los encuentros con emprendedores.
Varios de los jóvenes que participaron en la primera edición del programa durante uno de los encuentros con emprendedores. / Aresti
  • STARTInnova abre el plazo a centros de Bachillerato y FPvascos para participar en su concurso de ideas

Quien dijo que segundas partes nunca fueron buenas no se atrevió a poner a prueba su teoría retando a chavales de entre 16 y 18 años. STARTInnova, sí. La iniciativa puesta en marcha por EL CORREO para inculcar el espíritu emprendedor a partir de un concurso de ideas de negocio entre los alumnos de Bachillerato y FP volverá a abrir sus puertas el curso que viene tras el éxito de su primera edición, en la que han participado un total de 600 estudiantes de 28 centros del País Vasco. Los institutos interesados en mostrar el talento y el ingenio de sus estudiantes en esta nueva convocatoria podrán inscribirse hasta el 30 de junio.

El programa ofrece una oportunidad para que los jóvenes desarrollen aptitudes que habitualmente quedan fuera de los temarios. «Para el centro supone una forma novedosa y atractiva de abordar el espíritu emprendedor con los alumnos haciendo uso de las nuevas tecnologías de la comunicación y del aprendizaje. Y para los estudiantes supone compartir su equipo, ideas, inquietudes, pasiones y, sobre todo, aprender a superar dificultades», explica Ana Morán, una de las profesoras del Colegio Vizcaya, de Zamudio, centro que el año pasado copó los tres premios en la categoría de entre 16 y 17 años. «Sin duda volveremos a participar en la próxima edición, ya que la experiencia ha sido muy satisfactoria y nos ha permitido conocer mejor las cualidades y talentos de nuestros alumnos», subraya Morán.

«STARTInnova supone un paso más en nuestro proceso de motivación al emprendizaje. Desde hace años, en el centro trabajamos muy a fondo este aspecto participando en otras iniciativas, y ésta es otra forma de hacer partícipes a nuestros chavales», coincide Auxi Terceño, tutora del equipo del Instituto de Formación Profesional Tartanga, de Erandio. Sus chicos ganaron el primer y segundo premio en la categoría de 18 años en dura pugna con los estudiantes del Centro de Formación Somorrostro, donde también muestran su intención de volver a ponerse a prueba. «Es una satisfacción poder participar en un programa que promociona valores que están entre nuestros objetivos con los alumnos. El trabajo en equipo, la innovación y creatividad, así como el espíritu emprendedor, son aspectos muy importantes para el futuro de nuestro país y la sociedad del conocimiento, algo que deseamos para nuestros jóvenes», subraya su director, Juan Manuel Seco.

Y aunque la estrella del programa es el concurso de ideas, eso es sólo el final, donde los chavales deben mostrar lo aprendido. Antes recibirán en horario extraescolar la formación necesaria para hacer sus pinitos en el mundo empresarial o el emprendizaje social a partir del llamado ‘modelo Canvas’, de Alexander Osterwalder, una de las metodologías más empleadas y sencillas para convertir una idea en un proyecto real.

La base del sistema emplea una plataforma de ‘e-learning’ que conjuga conceptos teóricos con ejercicios interactivos. El contenido teórico se compone de diferentes recursos formativos audiovisuales, actividades de autoevaluación y también existe la posibilidad de descargarse resúmenes. Los alumnos trabajarán estos materiales en grupos a lo largo de las cuatro fases de que se compone el programa y siempre tutorizados por un profesor del centro.

Autodidactas

Así, verán en detalle cuáles son las habilidades y características que conforman una personalidad emprendedora: visión, capacidad de planificación y negociación, proactividad y habilidad de comunicación. Para finalizar este bloque, los grupos mantendrán charlas digitales con emprendedores, que también acudirán a los centros a contarles sus experiencias y despejar las dudas que quieran plantearles.

Después se familiarizarán con conceptos como los flujos de ingresos, estructuras de costes, canales de distribución y comunicación, o la relación con el cliente. «El procedimiento de elaboración de la idea empresarial es ameno y se utiliza la herramienta que más les gusta: el ordenador. Además, se trata prácticamente de un proceso autodidacta, en el que el profesor pasa a ser motivador y no impartidor de las clases», explica Auxi Terceño.

Finalmente, con las lecciones bien aprendidas, cada grupo deberá desarrollar su propio proyecto de emprendimiento empresarial o social, que será evaluado por un comité que los dividirá en dos categorías: por un lado los creados por alumnos de 16 y 17 años, y por otro los propuestos por los de 18 años. Los diez grupos que consigan la puntuación más alta serán seleccionados para presentar su proyecto ante un grupo de profesionales de reconocido prestigio en el campo de la empresa, la Universidad y el fomento de comportamientos emprendedores. Serán ellos quienes elegirán las mejores ideas emprendedoras de STARTInnova.

El año pasado, los proyectos de negocio ganadores fueron una pista de ‘skate’ interior y un sistema de alarma con geolocalizador para personas mayores que amplíe el radio de acción de los domésticos, ideas originales que quizá mañana constituyan la base de negocios de éxito. «Startinnova estimula a los alumnos, que aprenden a innovar con creatividad. ¿Puede haber mejores razones para promover la participación?», resume el director del Centro de Formación Somorrostro.