El Correo
Una mujer embarazada fumando y bebiendo.
Una mujer embarazada fumando y bebiendo. / Newscom

Fumar durante el embarazo y la lactancia afecta a la futura fertilidad de los hijos

  • Una investigación en ratones revela que los descendientes de madres fumadoras producen menos esperma y espermatozoides que nadan peor, presentan formas anormales y no consiguen fecundar los óvulos

Las madres que fuman durante el embarazo y la lactancia podrían estar poniendo en peligro la futura fertilidad de sus hijos varones, según un estudio con ratones cuyos resultados se publican en el último número de la revista 'Human Reproduction'. Los científicos ya sabían de otros efectos dañinos del tabaquismo materno, pero carecían de pruebas sobre los relacionados con la fertilidad de los descendientes varones por la falta de estudios controlados en animales.

"Iría contra la ética exponer deliberadamente a embarazadas y sus descendientes a las toxinas de los cigarrillos porque sabemos que fumar durante el embarazo daña al feto en el útero hasta el punto de que esos bebés son, a menudo, al nacer más pequeños y vulnerables a las enfermedades. Por eso, en este estudio hemos usado un modelo animal de ratones que imita el tabaquismo en humanos, para ver qué efectos tiene en la fertilidad de sus descendientes machos que la madre fume durante el embarazo y la lactancia", ha explicado Eileen McLaughlin, codirectora del Centro de Investigación Prioritaria en Biología Química de la universidad australiana de Newcastle.

Los investigadores idearon un dispositivo para que 27 ratonas inhalaran humo de tabaco como lo hace una fumadora. La cantidad era la equivalente a 24 cigarrillos diarios en humanos. Otras 27 hembras no fueron expuestas a las toxinas y respiraron aire normal. Seis semanas después, cruzaron a todas con machos y a las 'fumadoras' las siguieron exponiendo al humo de cigarrillos durante la gestación y hasta el destete. Nacieron en total 108 machos, a los que examinaron periódicamente durante su vida adulta y en los que buscaron posibles daños en el ADN que afectaran a la fertilidad.

"Nuestros resultados demuestran que las crías macho de madres 'fumadoras' tienen menos esperma, sus espermatozoides nadan peor, tienen formas anormales y no logran fecundar los óvulos durante pruebas de fertilización in vitro. Consecuentemente, cuando alcanzan la edad adulta, son menos fértiles o estériles. Es la primera vez que hemos sido capaces de probar concluyentemente que la exposición de los machos a las toxinas del tabaco durante el embarazo y la primera infancia dañará su fertilidad", dice McLaughlin.

Futuras investigaciones

Aunque el estudio se ha limitado a ratones, la investigadora cree que lo descubierto es importante para muchos hombre en la treintena y cuarentena, que se expusieron a las toxinas del tabaco en el útero en una época en la que los efectos del tabaquismo materno eran menos conocidos. "Desafortunadamente, hoy el 25% de las jóvenes sigue fumando cuando está embarazada o dando el pecho, dañando potencialmente la fertilidad de sus hijos". McLaughlin cree que las autoridades sanitarias tienen que seguir haciendo énfasis en los peligros del tabaquismo durante el embarazo.

Los investigadores sospechan que, aunque el individuo no se exponga al tabaco tras el destete, el daño permanente en el ADN puede plasmarse en una mayor propensión al cáncer. De hecho, los autores ya han iniciado un proyecto de investigación en esa línea, además de que van a estudiar si los efectos nocivos se perpetúan a los nietos de fumadoras y si se dan en los óvulos de sus hijas y nietas.