El Correo

Se reducen un 9% las agresiones a trabajadores de Osakidetza el año pasado con respecto a 2015

Celadores , auxiliares y enfermeras realizan pruebas de defensa personal para defenderse ante posibles agresiones.
Celadores , auxiliares y enfermeras realizan pruebas de defensa personal para defenderse ante posibles agresiones. / E. C.
  • Según el informe anual facilitado por el Departamento de Salud, en 2016 se registraron un total de 473, de las cuales 123 terminaron en lesiones y obligaron a 31 empleados a estar de baja

Osakidetza recoge sus frutos en su lucha por reducir las agresiones que sufren sus trabajadores. Los episodios violentos hacia el personal sanitario se han reducido un 9 % el año pasado con respecto a 2015. Según el informe anual facilitado por el Departamento de Salud, se registraron un total de 473 -verbales o físicas- de las cuales 123 terminaron en lesión y obligaron a 31 empleados a estar de baja.

Las agresiones más graves -que terminaron con trabajadores heridos- se registraron 47 en el área de psiquiatría y 45 en la zona de hospitalización (45), aunque también en urgencias se contabilizaron 23 casos. Atención primaria, con apenas 8 casos, fue el área de trabajo menos conflictiva.

En cuanto a la categoría profesional, los colectivos que más agresiones sufrieron -tanto con resultado de lesiones como las que no implicaron heridas- fueron los médicos con 163 casos registrados. Les siguen los enfermeros con 137, auxiliares sanitarios (95), auxiliares de administración (33) y celadores (35).

Ratio similar entre hombres y mujeres

Unas cifras que constatan que los episodios violentos son más numerosos entre los trabajadores que tienen un mayor contacto con los pacientes y sus familiares. Las agresiones se dieron sobre todo en mujeres, con 374 casos frente a 99 de los hombres. Eso sí, hay que tener en cuenta que la mayoría de la plantilla de Osakidetza es mayoritariamente femenina, ya que al establecer el ratio de altercados por cada 1.000 trabajadores la cifra es similar: 13,9 entre las mujeres y 14,1 entre los hombres.

El director de Recursos Humanos de Osakidetza, José María Armentia, ha reconocido en una nota que las agresiones al personal sanitario son objeto de «preocupación» y constituyen «uno de los objetivos más destacados dentro de la política de prevención de riesgos».

Ha recordado en este sentido que en la anterior legislatura se reactivó el Observatorio de Agresiones, que ha «permitido reforzar los mecanismos de prevención y sensibilización» y ha supuesto la puesta en marcha de una «nueva vía electrónica para notificar agresiones con el objetivo de conocer de forma más precisa el número real de agresiones».

Medidas de prevención

De manera paralela en los últimos años se han tomado medidas de prevención como formar a los trabajadores para que sean capaces de desactivar o reconducir episodios incipientes de violencia, implantar el llamado «botón de emergencia» e incluso adoptar en algunos casos «medidas barrera».

«Cualquier caso de agresión a un profesional de nuestra organización es inadmisible», ha dicho Armentia, quien ha explicado que Osakidetza cuenta con un protocolo de actuación en estos casos por el que, además de investigarse las agresiones declaradas, se ofrece la posibilidad de asesoramiento jurídico a quien las haya sufrido.

El director de Recursos Humanos de Osakidetza ha anunciado la puesta en marcha de una campaña de «tolerancia cero» contra las agresiones a profesionales sanitarios. Con esta iniciativa se quiere que los pacientes y familiares tomen conciencia del «máximo respeto» que merecen estos trabajadores.

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