El Correo

'Lo Que Faltaba'

/ FERNANDO GÓMEZ
  • Txetxu Ugalde, conocido periodista bilbaíno, falleció ayer a los 56 años tras una larga enfermedad. «Era un ser humano singular, sano y reservado que no dudaba en acudir donde se le necesitase. La solidaridad era su bandera»

  • Yolanda Alzola: «Cuando nos veíamos apenas hablábamos de la enfermedad»

Txetxu Ugalde nos ha dejado, abandona el grupo, ha luchado como un Titán. Los recuerdos no se compran pero se pueden compartir al igual que las malas noticias, a las que nunca te puedes acostumbrar a pesar de conocer el desenlace. Tenía Txetxu ese despeine a lo Corto Maltés, sonrisa sempiterna dibujada en su rostro y carcajada breve pero franca. Un ser humano singular, sano y reservado que no dudaba en acudir donde se le necesitase, para remangarse o meterse al mar por una buena causa. La solidaridad era su bandera.

Le conocí como se conoce a los amigos, de sopetón. Entró un buen día en la redacción de la emisora, en la era del Revox, y estaba llamado para quedarse. Eran tiempos de bonanza en Radio Euskadi y formó alineación deportiva junto con Patxi Alonso, José Ituarte y demás estrellas amantes de su único equipo, el Athletic Club. Allí coincidió en las trincheras de las ondas con todas las personas que desde entonces compartimos su pasión: la radio. Patricia Gaztañaga, Ramón García, Jon Uriarte, Félix Linares, mi hermano Agustín y yo mismo, nombres de una extensa nómina de camaradas, porque antes trabajaba mucha gente en las emisoras.

Txetxu Ugalde, en los inicios de su carrera.

Txetxu Ugalde, en los inicios de su carrera.

En unos años le animaron para dar el salto a Euskal Telebista y su cara se hizo popular al instante por simpatía, bailando cada tarde con su pareja televisiva Yolanda Alzola e incluso dándonos consejos sobre qué ponernos para un día tan frío como el que estamos pasando al conocer su pérdida.

Como la vida se entretiene dando vueltas a una esquina, el destino nos volvió a juntar en un precioso proyecto de El Correo tanto en Bilbovision, donde hicimos cientos de programas en rojo y blanco en 'A por ellos', como en Punto Radio, donde contábamos lo que sucedía en Bizkaia a diario, y finalmente en Radio Popular, estaba en este último proyecto ilusionado como un niño con zapatos nuevos. Siempre fuimos dos callados habladores.

Un buen día, a finales de junio de 2015, iba a cogerle el relevo para que disfrutase de sus vacaciones con su mujer María Jesús -cuánto has luchado querida- y sus hijos a los que idolatraba, cuando me llamó.

Mi primera reacción fue reñirle para que no se preocupase por la radio. Me equivocaba. Tenía razones para estar alarmado, le acababan de hacer una revisión porque no se encontraba bien y le diagnosticaron un cáncer. Lo que faltaba, qué mala fortuna. El verano se convirtió en un largo invierno hasta el día de ayer en que nos dejó. No se puede pelear más, lo ha intentado todo pero cuando el asedio del enemigo llega por todos los flancos, no nos queda otra que enseñar el trapo blanco, a pesar de tener esa fortaleza de espíritu.

Txetxu recibió el pasado agosto el premio 'Villanos de Honor'.

Txetxu recibió el pasado agosto el premio 'Villanos de Honor'.

Este pasado verano recibía el reconocimiento de Bilbao por parte de su concejala de fiestas Itziar Urtasun, y fue el alcalde Juan María Aburto, con anécdotas preciosas en común, quien le hacía entrega del título de 'Villano de honor' en una ceremonia en la que todos nos emocionamos. Nos dejas un inmenso legado en lo que a todas luces demuestra lo injusta que es la vida en este planeta, capaz de mandar misiones a Marte siendo incapaz de conocer lo que sucede en su propio cuerpo. Nos dejas tu pasión y la vamos a cuidar. Lo haremos porque siempre hemos estado en el mismo lado de la carretera, hemos peleado en los mismos callejones. Descansa querido, descansa, y no dejes nunca de sonreírnos.

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