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«Creí que había muerto»: el truco que casi asesina al mago David Blaine

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Blaine, llevando a cabo el truco. / YOUTUBE

  • Durante una actuación celebrada hace unas semanas, la bala que el ilusionista tenía que atrapar con la boca casi acabó con su vida

«Pensé que había muerto». Esas son las palabras que salieron de la boca del mago David Blaine en la noche del viernes. Sin embargo, esta vez no era un ardid típico de ilusionista. No era una exageración para ganar un poco más de audiencia. De hecho, muchos de sus espectadores también pensaron que el estadounidense había fallecido después de que uno de sus trucos saliese terriblemente mal.

Según han desvelado varios medios internacionales como el 'Daily Mail', todo comenzó en la noche del viernes. Ayer, Blaine interpretaba uno de sus trucos más peligrosos. Y lo hacía en el MGM Gran Garden Arena en las Vegas (frente a nada menos que 20.000 personas). Todo ello, por cierto, transmitido por el programa Beyond Magic.

¿Cuál era el truco? Algo tan «sencillo» (nótese a ironía) como disparar un rifle de caza hacia su boca para tratar de «cazar» al vuelo el cartucho con los dientes. ¿Más difícil todavía? Efectivamente. Nadie dispararía el arma. El mismo Blaine lo haría con una cuerda atada al gatillo. Pero no por falta de confianza en sus ayudantes, sino porque -desde 2010- ninguna persona quiere hacer este peligroso truco con él.

A su favor, eso sí, algo de ayuda: un protector bucal metálico con un pequeño escudo antibalas que debía parar el impacto. Con todo preparado, Blaine activó el gatillo y la bala voló hacia su boca. La primera parte del reto salió a la perfección, pues el proyectil impactó justo en el escudo. Sin embargo, el golpe fue tan brutal que rompió el protector y este salió disparado hacia su garganta. Según se desarrollaba la acción, el ilusionista creyó, como explicó después, que sus horas en este mundo se habían acabado. «Cuando la bala golpeó el protector, sentí un zumbido agudo en mis oídos y un impacto posterior en la garganta».

Entonces creyó que la bala había atravesado su cabeza. «Pensé que estaba muerto. Pero, repentinamente, me di cuenta de que estaba vivo porque el dolor me trajo de vuelta. El protector se había roto, pero yo estaba vivo», completó. Desde hace ya siete años, los ayudantes de Blaine se han negado a dispararle en este truco. De hecho, el mago únicamente lo ha llevado a cabo tres veces desde 2010. A pesar de todo, afirma que seguirá repitiéndolo. «Simplemente no presté suficiente atención al protector bucal, pero no volveré a cometer ese error», finalizó.

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