«La capacidad de sonreír sólo se pierde con la muerte»

José Antonio López Trigo./
José Antonio López Trigo.

El experto afirma que en Euskadi se vulnera «el derecho de los mayores a recibir una atención especializada» en geriatría pese a existir especialistas muy «cualificados»

FERMÍN APEZTEGUIA

«Caminamos hacia una sociedad, por fortuna, envejecida y una de las cuotas que pagamos por envejecer es la demencia». Lo dice José Antonio López Trigo, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que recientemente visitó Bilbao para participar en un simposio sobre la asistencia a personas mayores. Llevaba dos peticiones. Una, para el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy. «Necesitamos sensibilidad y sentido común en la atención a los mayores», pidr al Ejecutivo. El otro, para el gabinete de coalición de Iñigo Urkullu. «Sin la especialidad de Geriatría, están ustedes vulnerando el derecho de un enorme grupo de pacientes a recibir atención especializada», reprocha.

¿Caminamos hacia una sociedad demenciada?

Caminamos hacia una sociedad, por fortuna, envejecida, y una de las cuotas que pagamos por envejecer es la demencia.

¿Están bien atendidos nuestros mayores con demencia?

En líneas generales, sí . El mito de que en el ámbito residencial no se les atiende bien es injustificado. Lo que pasa es que las noticias buenas no lo son, y se producen a diario.

Son ustedes los que se quejan de falta de personal y medios.

Una cosa es que falten especialistas y otra que no se atienda bien a los mayores.

Un número sustancial de ellos viven en residencias, atados con correas.

En ocasiones... Tenemos claro que hay que tender a evitarlas. Los estudios evidencia que nos acercamos a un buen nivel de uso tanto de fármacos como de sujeciones físicas.

Hay especialistas que defienden que se puede acabar con ellas.

En Medicina hay que evaluar permanentemente el riesgo y el beneficio de cada tratamiento. Si los beneficios que se buscan son menores que el riesgo, la terapia no tiene sentido.

La sociedad se hace muy mayor y la vasca es la más envejecida de España. ¿Se va a abrir el debate de la eutanasia antes que el de los cuidados paliativos?

No, no, no. Los cuidados al final de la vida incluyen muchísimas cuestiones, como asistencia física, espiritual, cuidado de los síntomas... La eutanasia sólo está enfocada a cortar el trance del final de la vida.

Acortar la vida de una persona va en contra de la ética médica. ¿Alargar la de un paciente demenciado no podría considerarse contraria a esa ética?

Absolutamente de acuerdo. No podemos alargar la vida de una persona sin ningún sentido. Estamos tan en contra que le hemos puesto un nombre que fíjese como suena: encarnizamiento terapéutico. El alivio del dolor debe ser equiparable al sufrimiento que se padece.

¿Merece la pena envejecer demente?

Las personas dementes expresan felicidad muy a menudo. Nuestra misión debe ser buscar esa expresión de felicidad, el brillo en los ojos del paciente, como dice una compañera mía.

Los síntomas

¿Cómo sabe si un paciente demente sufre dolor?

Es una habilidad profesional que tiene que ver con nuestra formación. Cuando el cerebro es incapaz de transmitir felicidad al paciente tenemos que descubrirlo a través de síntomas como la inapetencia, la tristeza, el rechazo a la comida...

Si el dolor es un sentimiento, ¿es posible que las personas dementes sean simplemente incapaces de expresar?

¡Por supuesto! Una cosa es que uno no tenga recuerdos, pero los sentimientos sólo se pierden con la muerte. La capacidad de sonreir acompaña hasta el último hálito de la vida.

¿A quién destruye más la demencia, al paciente o a sus cuidadores?

Al principio al paciente, pero según avanza la enfermedad, al cuidador. ¡Es dolorosísimo que un padre deje de conocerte!

No hay ley de cuidados paliativos, no se regula el final de la vida, no hay especialidad de Geriatría...

En España sí hay Geriatría. No la hay en Andalucía y el País Vasco, donde sí hay unos geriatras magníficamente cualificados. En ambas comunidades se está vulnerando el derecho de las personas mayores, que son un enorme grupo de pacientes, a recibir atención médica especializada.

Los hospitales están llenos fundamentalmente de personas mayores atendidas.

Los mayores están magníficamente atendidos, pero la geriatría aporta un plus. Los mayores no tienen que estar sistemáticamente atendidos en hospitales de agudos. Deben verlos en su centro de salud, antes de ser enviados a un hospital.

Nuestros gobernantes, ¿responden bien a una sociedad que envejece?

El envejecimiento de una sociedad es un síntoma de que las cosas, en general, se hacen bien. La tragedia no es una sociedad envejecida, sino una sociedad que se muere joven. El problema es que si tenemos uan sociedad envejecida, los recursos para atenderla han de crecer de manera paralela.

¡Ya! ¿Y eso ocurre?

No, porque la política se ejerce siempre con un sentido de temporalidad. Vamos poniendo parches según van surgiendo los problemas. Podríamos ser medianamente previsores, porque con previsión es como mejor se hace proyección y más se ahorra.

¿Qué le pediría al Gobierno de Mariano Rajoy en la actual legislatura?

Sensibilidad. Si esto no es más que una cuestión de sensibilidad y sentido común. No hacen falta grandes estudios, ni fondos, ni alardes de nada. Lo que hay que hacer es racionalizar el gasto atendiendo las necesidades más acuciantes.

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