El Correo

Un coach low cost, en tu mesa

Todo preparado para una partida de creatividad.
Todo preparado para una partida de creatividad. / RC
  • Contratar a un consultor para generar nuevas ideas puede resultar un tanto costoso para los pequeños emprendedores. Pero... ¿y si a través de un juego consiguieras ese mismo objetivo a un precio de 23,95 euros?

Cuando a Antonio Banderas le preguntaron en un programa de televisión cuál cree que es la principal diferencia entre España y Estados Unidos, contestó: "Esto es duro de reconocer. Hubo unas encuestas creo que en Andalucía en las que interrogaron a los estudiantes sobre qué querían ser cuando acabaran la carrera: el 75% contestó que funcionarios. Esa misma encuesta se había hecho en Estados Unidos y el 75% de los universitarios querían ser emprendedores, dueños de sus propias vidas, querían tener una idea, agarrarse a unos cuantos amigos y pelearse por ello, al estilo Google, Facebook o Apple".

La reflexión es: ¿efectivamente en España nos falta una cultura del emprendedor? La consultora Beatriz Sigüenza explica que, efectivamente, "hay culturas que castran más la forma de expresarse, de pensar, y eso es lo que impide que salga a flote la creatividad". Esto pasa -a su juicio- en muchas grandes empresas de nuestro país. En cambio, esta ingeniera informática explica que los países anglosajones son más creativos porque son más lanzados: "Allí no se penaliza el fracaso, sino que se valora la capacidad de levantarse". Y como muestra, ella misma, que reconoce que de su propio fracaso nació hace tres años su empresa, Kibo, una startup que desarrolla herramientas para reactivar las capacidades creativas y ayudar a superar los retos de forma original.

Sigüenza, con gran experiencia trabajando como asesora de grandes empresas y altos ejecutivos, se dio cuenta de que había un vacío en el mercado: hacía falta que estos 'talleres' pudieran llegar a los pequeños emprendedores, que carecen de tiempo y dinero para pagarse una sesión de 1.800 euros para generar ideas y conseguir avanzar en su negocio. "Libros hay muchísimos, pero faltaba una metodología para pasar a la acción", indica. Y así es como surgió Big Ideas in a Box, un juego que, a través de un 'brainstorming', sacará a la luz la capacidad creativa que se oculta detrás de cada persona.

Manos a la obra

¿Y cómo funciona? Es importante dedicar una o dos horas sin posibles interrupciones a sentarse en torno a una mesa con tres, cuatro participantes o más sin nada que pueda interrumpir la sesión y -¡fundamental!- sin prejuicios ni miedo a hacer el ridículo. El kit, a un precio de 23,95 euros y ya a la venta en la página web de Kibo, dispone de un dado, un lápiz y un bloc de notas, además de 25 cartas que serán las que te guiarán para desarrollar una sesión de lluvia de ideas. Para relajar el ambiente, se puede empezar pensando utilidades distintas para un objeto, como por ejemplo un cepillo de dientes. ¿No es posible que sirva también para rascarse la espalda, para pintar o incluso como regla? Y, para ir concretando más, hace falta describir el problema sobre el que necesitas generar ideas. A continuación, cada persona debe crear una pregunta nueva y atractiva: ¿cómo puedo captar nuevos clientes?, ¿qué nuevo producto o servicio podría desarrollar?, ¿cómo podría dar a conocer mejor mi empresa?, ¿qué nuevo negocio podría crear con mi experiencia?...

Todas las ideas son válidas, todo lo que salga durante el juego hay que apuntarlo y la sesión finaliza con un análisis de estas ideas para llegar a las soluciones ganadoras. En el juego hay hasta doce metodologías distintas descritas en las tarjetas, paso a paso, que permitirán generar un buen número de ideas. Una vez conseguido el reto, toca pasar a la acción, al proyecto concreto.

Naumi Uemura (i.) y Beatriz Sigüenza.

Naumi Uemura (i.) y Beatriz Sigüenza. / RC

Para los que necesiten un poco más de ayuda, en la página web de KIBO hay un vídeo que explica cómo guiar una de estas sesiones. Y para los grandes fans, una 'masterclass' a un precio de 14,99 euros y/o una sesión 'on line' de creatividad completa por 99 euros.

Un caso real

Naumi Uemura, propietaria del restaurante Sushi Deli, cuenta en primera persona cómo consiguió expandir su negocio gracias a este juego. Su problema es que tenía una limitación de espacio además de estar ubicado en un lugar algo apartado Pero, en contra de las clásicas soluciones como invertir más en publicidad, se sometió a una sesión de 'Big ideas in the box'. Así es como descubrió que si vendía fuera podía trabajar con empresas de cátering, con hoteles, con empresas, en eventos, bodas... Así comenzó una expansión que le ha llevado a trabajar en la gala de los Goya o incluso con el Celler de Can Roca, su mayor logro. Para llegar hasta aquí, les surgió la idea de que, como algo genuino, todas las camareras sirvieran el sushi vestidas con kimonos, además de una cuidada preparación del sushi en atractivas barras de madera, in situ. Además, decidió darle una vuelta a los problemas y comenzó publicitarse como el 'shusibar más escondido de Madrid'.

"Este juego me ayudó a romper bloqueos frente a los problemas", sostiene esta emprendedora, que defiende que "lo importante es no ponerse límites y pensar que, por pequeño que seas, puedes vender y trabajar con los más grandes".

Ya lo decía Antonio Banderas en ese alegato que se ha expandido como la pólvora en las redes sociales: "Se hace país con la gente que se la juega".