Alemania se sube al tren del 'solo mujeres'

Trenes solo para mujeres en Tailandia./
Trenes solo para mujeres en Tailandia.

Una compañía regional germana veta dos compartimentos de sus trenes a los hombres, un gesto inédito en Europa

MIKEL ITURRALDE

Por primera vez en Europa, una compañía ferroviaria decide reservar compartimentos de sus trenes solo para las pasajeras que viajen solas o con sus hijos, pero nunca con hombres. La medida, que divide a la sociedad alemana, pretende «reforzar el confort y la seguridad» de las clientas, según explica el portavoz de Mitteldeutsche Regiobahn (MRB), línea del estado de Sajonia que cubre la ruta entre las ciudades de Leipzig y Chemnitz. MRB es una filial de la empresa privada Transdev, que controla otras líneas de autobuses y trenes en Alemania.

A partir de las próximas semanas cada tren de esta línea contará con dos compartimentos exclusivamente femeninos «con el fin de reforzar el confort y la seguridad de las pasajeras», según un comunicado de la compañía. Ambos compartimentos estarán situados en la parte central del tren junto a la zona de empleados y los compartimentos en silencio. Según la empresa, «su situación ha sido elegida deliberadamente».

La medida ha causado sorpresa en el país. Desde hace años, los coches-cama de sus trenes ofrecen compartimentos separados para las clientas, pero hasta ahora ninguna firma europea había adoptado una decisión similar. Incluso hay organizaciones feministas y defensoras de los derechos de la mujer que consideran la propuesta anacrónica y regresiva. «Los esfuerzos para paliar las agresiones a mujeres deberían centrarse en los ejecutores y no en las potenciales víctimas», explican.

La compañía ferroviaria niega que este planteamiento tenga que ver con las agresiones sexuales ocurridas en Colonia durante las fiestas navideñas. A través de un mensaje en Twitter, desvincula la decisión de los sucesos que sacudieron el país a principios de año y dice que es anterior a esos hechos. «No tiene nada que ver con agresiones sexuales», dice la cuenta de la televisión regional de Sajonia, Mitteldeutscher Rundfunk (MDR).

La línea donde se implantará este tipo de compartimentos, la RE6, cubre la ruta entre las ciudades de Leipzig y Chemnitz, ambas en el estado de Sajonia. Esta región acaparó el foco informativo tras las elecciones regionales de principios de marzo en las que el partido xenófobo Alternativa para Alemania (AfD) cosechó allí unos resultados históricos, con más del 24% de los votos. Pocos días antes también protagonizó agrios titulares después de que un grupo de personas celebrara el incendio de un albergue de refugiados y saboteara las labores de los bomberos en la ciudad de Bautzen, próxima a Dresde, capital del estado.

La experiencia, pese a sorprender, no es nueva. Los compartimentos femeninos en trenes están a la orden del día en países como Japón, India, México, Brasil, Egipto e Indonesia. Suiza y la República Checa experimentaron también con proyectos similares, aunque no de forma sistemática. En caso de éxito, lo de Alemania puede extenderse a otras compañías europeas. En Londres, sin ir más lejos, las autoridades se plantearon incorporar los 'coches rosas', alarmados por las denuncias de las clientas de los medios de locomoción.

Pioneros

México DF fue una de las ciudades pioneras en poner en práctica este sistema para proteger a las mujeres del acoso sexual en el transporte público. Según un estudio de la Fundación Thomson Reuters y YouGov sobre la seguridad en las 16 urbes más pobladas del planeta, las mujeres que se sienten más acosadas verbal y físicamente se encuentran en Ciudad de México. En 2008 se implantó el programa 'Viajemos Seguras', que establece la separación en varios vehículos del transporte público para evitar el acoso a las mujeres. Esta medida propició que, en un mes, las denuncias por abusos sexuales cayeran un 26%.

El acoso sexual no es exclusivo de México. Hay una docena de países, sobre todo en Asia, que disponen de coches exclusivos para mujeres en el transporte metropolitano. Japón, India, Brasil, Dubai, Tailandia, Indonesia, Israel, Egipto, Malasia, Colombia... El acosador se aprovecha de las apreturas y el vaivén que propicia el deslizamiento del tren y metro por los carriles metálicos. Ese tipo de hombres se sitúa detrás de una mujer; roza su cuerpo con las piernas o las manos, llega a susurrarlas groserías e incluso las fotografía por debajo de la falda.

En Japón, esta práctica tienen su propio nombre: 'chikan'. La Policía ruega a las víctimas que respondan públicamente en voz alta al sentirse acosadas, que agarren la mano del acosador, que griten lo más alto posible el vocablo 'chikan', que avergüenza a estos individuos. También se pide la colaboración de cualquier persona que sea testigo de estos casos, y que incluso se denuncie por Twitter. Las víctimas de los 'chikan' suelen ser veinteañeras (en un 50% de los casos) y menores (en un 30%). La sociedad japonesa ha ido tomando conciencia de la gravedad de las prácticas de estos 'chikan' y se han ido reduciendo las denuncias, aunque todavía son muy altas (se reportan unas dos mil al año). En Tokio este tipo de actos pueden suponer seis meses de prisión y una multa de hasta 500.000 yenes, o un año de cárcel o un millón de yenes para los reincidentes.

Los coches de tren sólo para mujeres suelen funcionar de lunes a viernes en las horas de más frecuencia de viajeros, es decir, en hora punta. Claramente identificados -hay ocasiones en los que van completamente pintados de color rosa-, el espacio está vetado a los hombres. Los vigilantes, y las viajeras, son implacables cuando algún varón despistado intenta colarse en ellos.

Medio millón de personas -la mitad mujeres- viajan cada día en trenes de fabricación japonesa entre Yakarta (Indonesia) y las ciudades de su periferia. La compañía nacional de ferrocarril tomó nota de las quejas de sus clientas, que se sentían manoseadas y acosadas en múltiples ocasiones, y decidió inaugurar en 2010 un programa piloto de compartimentos especiales sólo para mujeres, de color naranja y con asientos rosas para distinguirlos del resto.

La empresa nacional de ferrocarriles de Malasia, Malaysian Railways, también dispone de coches exclusivos de mujeres para evitar situaciones de acoso y ante el deseo expreso de muchos pasajeros musulmanes. La iniciativa se estrenó en la ruta entre Kuala Lumpur y la ciudad de Klang. La compañía justificó la medida para mejorar el confort y la seguridad de las mujeres, que así estarán más protegidas de hombres que puedan molestarlas, aunque siempre será una opción y nunca una imposición al cliente. Más del 60% de los 28 millones de malasios son musulmanes, y la mayoría profesa una fe tolerante en sus mensajes, pero muy conservadora en las costumbres.

India también ha declarado la guerra a la violencia sexual. Al contrario que el modelo japonés, donde al convoy se le añaden coches exclusivos para las mujeres, el Gobierno indio pone en circulación trenes enteros que, además, van fuertemente protegidos por una fuerza policial femenina. La medida ya fue adoptada de forma experimental en 1950 por la compañía de tranvías de Calcuta. Los trenes para mujeres son fácilmente identificables puesto que están adornados con motivos florales muy coloristas.

Los 'Ladies Train' iniciaron el servicio en la rutas Calcuta-Bandel y Bombay-Panvel. Después se incorporaron los trenes de la capital. Sin embargo, no todas las viajeras se muestran satisfechas con esta iniciativa. La mayor parte de las quejas se producen porque los horarios de los trenes no se adaptan a las necesidades con el trabajo fuera de casa en las ciudades indias; y hay quien tacha la medida de discriminatoria. Del otro lado, hay hombres que sí se sienten plenamente satisfechos porque estiman que en los viajes en hora punta habrá ahora un 20% más de espacio.

El tranvía de Jerusalén tiene algunos coches en los que hombres y mujeres viajan estrictamente separados para cumplir con los preceptos religiosos, como ocurría en algunos autobuses. Así lo indica la edición digital del diario 'Haaretz', donde se explica que «el tren ha sido construido para servir a todo el mundo. Tiene que tiene que haber alternativas para todos y esa opción existe por la división del tren en coches. No es un problema que uno de cada tres o cuatro sea declarado mehadrín (con separación por sexos)».

Las mujeres se sienten más seguras si disponen de espacios reservados donde se vete el acceso a los hombres. No se trata de una cuestión de comodidad. Aunque la segregación sexual despierta sentimientos encontrados. Algunas mujeres alzan la voz para decir que la solución no es aislarlas, sino perseguir y castigar a los hombres que se propasan en los coches atestados. 'The Independent' aseguraba hace unos meses que «la lucha contra la criminalidad sexual solo puede empezar y terminar con los responsables (de los abusos), y no con las víctimas».

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