El Correo
España debería tener una hora menos, igual que Reino Unido.
España debería tener una hora menos, igual que Reino Unido.

Pero, ¿qué horas son estas?

  • Salir a correr a medianoche, comer a las cuatro de la tarde, atender llamadas de trabajo a la hora de la cena, empezar a ver una película a las once... Diez hábitos horarios que nos alejan de los europeos

Pongan el reloj en hora porque lo tenemos desfasado. ¿Qué es eso de comer a las tres de la tarde, salir de trabajar a las nueve, cenar a las once o ir al fútbol a la hora de meterse a la cama? Hábitos muy nuestros que se han hecho norma pero que nos alejan de nuestros vecinos europeos, nos ralentizan las digestiones, nos hacen menos productivos, nos alteran el sueño, roban tiempo a la familia... José Luis Casero, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España, nos anima a mover las manecillas, a adelantarlas, para funcionar precisamente como eso... como un reloj. Un reloj con mecanismo suizo.

Las dos y media ya es tarde para comer

No digamos las tres, las cuatro y casi las cinco como hacemos algún fin de semana, especialmente en este invierno tropical que anima a estirar el vermú. «Lo de comer tarde es una costumbre que viene de la posguerra. La gente estaba necesitada y se pluriempleaba. Un señor trabajaba en un banco por la mañana, salía a las tres y a la tarde tenía un segundo trabajo llevando la contabilidad de una comunidad de vecinos o de una fábrica.... Comía, o malcomía, cuando acaba su primera jornada. Ya no estamos en esa circunstancia, pero lo seguimos haciendo. Comer a las cuatro de la tarde es terrible, se nos junta con la cena. Lo natural sería almorzar entre la una y las dos del mediodía. En el resto de Europa comen incluso antes. No podemos pretender ser Finlandia porque estamos más al sur pero las dos y media ya es tarde para comer», advierte Casero.

No cene tanto, mejor haga hambre para el desayuno

El café bebido, de pie en la cocina, no parece la mejor manera de comenzar el día. No lo es, insisten en la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España y recomiendan un desayuno fuerte, un almuerzo ligero y una cena también ligera. «La gente se levanta, bebe un café y llega ya con hambre a la oficina. Aquí a las diez bajamos a desayunar y los europeos alucinan porque ellos van al trabajo ya desayunados. Desayunar fuerte es una cuestión de productividad y también de salud porque así nos quitaríamos el bocadillito y el café de media mañana. Tenemos un 15% de obesidad infantil y en esto influye mucho un mal desayuno». Para compensarlo, o como premio a una jornada de trabajo que aquí se alarga hasta bien entrada la tarde, acostumbramos a 'premiarnos' con una cena tardía y abundante. Mala para la digestión, para el sueño... y que nos deja casi sin hambre la mañana siguiente.

¿Por qué el español sale siempre el último de la oficina?

Hay un chiste muy extendido en las oficinas: '¿Trabajas mañana?'. 'No, pero vengo'. El presentismo, el 'calentar la silla' se ha convertido casi en una rutina de trabajo más. Aquí todavía se 'premia', pero en Europa no entienden que el compañero de España se quede un rato más mientras los demás se van. «En países extranjeros ha habido jefes que han ido donde trabajadores españoles a preguntarles si había algún problema, si no les daba a tiempo a acabar el trabajo en la jornada, si necesitaban ayuda... No entendían por qué salían siempre los últimos. En Europa les hablamos del presentismo y no lo valoran, más bien se parten de risa». Allí, insiste Casero, no hay nadie en una oficina a las ocho de la tarde, ni siquiera a las seis. «La hora generalizada de salir del trabajo es entre cinco y cinco y media».

El jefe de sobremesa... y los demás esperando

Tira Cantero de experiencia propia y cuenta que en un trabajo anterior el jefe le solía citar para reuniones después del trabajo, con lo cual la jornada se alargaba a veces hasta pasada la hora de la cena. «Las reuniones de oficina deben hacerse por la mañana, no a las siete de la tarde. Ni después de una comida de trabajo. Hay jefes que van a comer y en la sobremesa se iluminan, llegan a las cinco al despacho y convocan una reunión. No es de recibo que porque el jefe se quede de sobremesa su secretaria o los demás trabajadores tengan que estar esperando y parados hasta que él reinicie la actividad por la tarde». Y vuelve a tirar de ejemplo propio: «Yo tengo una empresa de comunicación y a las cinco de la tarde no queda nadie, como mucho yo». Otra cosa importante, obvia pero que no se hace: «Poner hora de comienzo pero también de finalización a las reuniones de trabajo para que no se alarguen tanto y acaben no siendo productivas».

A las ocho y media no se atienden llamadas de trabajo... salvo urgencia

«Antes de los móviles también había recados urgentes que dar y a veces llamabas y la persona no estaban, así que dejabas aviso de que te llamara en cuanto regresara. Las nuevas tecnologías nos han esclavizado y hay gente que tiene duplicada la oficina en el ordenador de casa. Yo a las ocho y media de la tarde no cojo el teléfono porque, además, a esa hora ya no vas a poder resolver nada salvo que sea muy urgente. La mayor parte de las llamadas de trabajo que se hacen a esas horas no son urgentes, se podrían hacer perfectamente a la mañana siguiente». En las casas donde hay niños normalmente ese es el tiempo de los baños y las cenas. «Es importantísimo sentarse a cenar con los hijos. España tiene un índice de fracaso escolar altísimo y en parte es porque el mundo familiar se ha perdido. Muchos padres dan la cena a los niños, les meten a la cama y luego cenan ellos o estiran la cena de los chavales hasta las diez de la noche para poder estar juntos. ¡Ah! Importantísimo, hay que cenar sin tele».

La película empieza a la hora de ise a la cama

En la última temporada la serie 'Cuéntame' probó a emitirse a las diez. Al cabo de un par de semanas ya se retrasó a las 22.15, luego un poco más y en esta temporada arranca a y media (antes ofrecen un resumen de los episodios anteriores). El año pasado representantes de la Comisión se reunieron con los directivos de TVE para pedirles un adelanto del 'prime time', el horario de noche, el de máxima audiencia y así, ayudar al descanso. Creyeron, optimistas, que si la pública daba el paso seguirían las privadas. No solo no ha ocurrido eso, sino que la propia TVE se está haciendo la remolona y programa casi como una privada. «En los años 90 el Telediario acababa a las 21.30 horas pero poco a poco nos hemos ido retrasando y ahora las películas y los programas los ponen casi a las once menos cuarto, una hora a la que las televisiones europeas tienen todo finiquitado. En España 'MasterChef junior', que es un programa también para niños, acaba a la una de la madrugada y cuando le pides explicaciones a TVE te dicen que lo repiten el sábado por la mañana. Pero el sábado por la mañana es el tiempo que las familias tienen para estar con los niños, no es el tiempo de ver la tele», critica José Luis Casero, que insiste en que la cadena pública debe liderar el cambio. «Tienen que dar el paso y achuchar a las privadas para que hagan lo mismo».

Hay que quedar con la cuadrilla antes

Sábado por la noche. Una cuadrilla queda para cenar. Primero unos vinos y acaban entrando casi a las once en el restaurante. «No es un buen hábito. Las once no es horario de cena, y si lo haces un sábado lo harás también el viernes, y luego el jueves en casa, y el miércoles... El fin de semana hay que respetar el horario habitual en la medida en que se pueda. Si no, es como el que hace dieta de lunes a viernes y el fin de semana se pone morado».

Los 'runners' nocturnos no lo hacen bien

Los corredores se han incorporado en los últimos años al paisaje urbano... a cualquier hora. También de noche. «Los médicos insisten en que no es bueno hacer deporte de alta intensidad antes de acostarse. Las seis y media de la tarde, por ejemplo, es una hora fantástica para ir a correr, pero para esto tendríamos que salir antes del trabajo».

¡Qué empeño por 'exportar' el horario!

«A las nueve y media de la noche en Katmandú solo hay turistas españoles». No solo allí. Nos cuesta hacernos al horario europeo incluso fuera y más de uno se habrá quedado sin cenar porque a las diez no había nada abierto. «Curiosamente nos reímos cuando estamos en un pueblo de la costa y vemos a los turistas extranjeros comiendo a las doce del mediodía. Es que ellos vienen a disfrutar de nuestro país, no de nuestros horarios irracionales», recuerda Cantero.

Estadios llenos a medianoche

En la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España reciben bastantes quejas de padres futboleros indignados con los horarios de los partidos porque sus hijos no pueden ir al campo a las diez de la noche y acostarse casi a la una (o no deben). «Solo somos europeos en la Champions League».

Datos

- El 21,6% de los ocupados trabaja más de 40 horas a la semana.

- Dos de cada diez trabajadores necesitan habitualmente más de 30 minutos para desplazarse de casa al trabajo y el 8% tarda más de 45 minutos.

- El 29% de los trabajadores españoles trabaja todo el fin de semana.

- Los españoles duermen 53 horas al año menos que la media europea.

- El 68,2% de los trabajadores suele desplazarse a su domicilio para comer con sus familiares.

- Los países que más alargan las jornadas de trabajo son Rumanía, Bulgaria, Croacia y Turquía.

- Las personas que trabajan 11 horas al día tienen 2,5 veces más posibilidades de deprimirse.

- Absentismo laboral en España: 10,7 días por trabajador y año.