El Correo

«El Gobierno español no tiene defensa ante los ciberataques»

Suárez afirma que el CNI sólo actúa «a la defensiva»..
Suárez afirma que el CNI sólo actúa «a la defensiva».. / E. C.
  • El experto en nuevas tecnologías Alejandro Suárez hablará del cibercrimen en el Aula de Cultura de EL CORREO

«El Gobierno español no tiene capacidad para defenderse de un ciberataque. A ese respecto estamos en pañales y cualquier agresión mínimamente sofisticada causa un daño tremendo», explica Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña, experto en nuevas tecnologías y empresario en internet. «En nuestro país hay 200 personas que protegen 8.000 estructuras críticas, mientras que en Estados Unidos son unas 60.000 las que se dedican a esta función y en China hay 100.000 dentro del ejército. Un país grande sin medios para defender sus sistemas informáticos tiene un talón de Aquiles».

El autor de ‘El quinto elemento’, ensayo recientemente editado que aborda el problema del cibercrimen en todas sus variantes, hablará hoy en el Aula de Cultura de EL CORREO en una nueva cita del actual ciclo de encuentros. El acto, que cuenta con la colaboración de Ediciones Deusto, tendrá lugar hoy, a partir de las ocho de la tarde, en el Salón El Carmen de Bilbao.

«Las empresas nacionales están a expensas de los servicios secretos extranjeros», denuncia el conferenciante, que asegura que las agencias de inteligencia trabajan para proporcionar ventajas competitivas a su respectiva industria. «En España se actúa bajo demanda, cuando ya existe el problema, tal y como sucedió cuando el asunto Repsol YPF. El CNI debe defender nuestros intereses, pero lo suele hacer de una manera muy defensiva».

A pesar de esta aparente debilidad, los cuerpos policiales también han llevado a cabo prácticas prohibidas, aunque habituales, como el uso de virus informáticos y ‘malware’ contra ordenadores de sospechosos. «Aquí espía, ataca y roba el que puede», lamenta, y añade que la falta de una regulación internacional favorece esta guerra de todos contra todos que tiene lugar en la red. El espionaje provoca pérdidas por valor de 12.000 millones de euros a la economía alemana y el 70% de los ataques suele provenir de Rusia y Asia. Expertos de Silicon Valley colaboran con las instituciones estatales y las universidades chinas con su aparato militar en esta labor de zapa.

Apoyo a las dictaduras

«No existen aliados en esta guerra que se disputa en internet», sentencia Suárez. El Ministerio de Asuntos Exteriores sufrió una intervención de origen desconocido destinada a copiar cables en servidores extranjeros y la fuente de las sospechas recayó en la NSA, una organización de espionaje de Estados Unidos. Según explica en su última obra, la denuncia de General Motors contra el promotor vizcaíno José Ignacio López de Arriortúa estaba basada en conversaciones grabadas al directivo mientras trabajaba para la firma.

Las empresas suministradoras de servicios informáticos también colaboran con los gobiernos, en algunos casos proporcionando medios a las dictaduras para su lucha contra la disidencia. «No existe una regulación específica de las armas cibernéticas, se aplica el embargo general de tecnología militar, pero muchas firmas se lo saltan», indica.

El timo también aparece entre las formas que adquiere el cibercrimen. El troyano Reveton reproduce una presunta página del FBI que acusa al usuario de haber violado las leyes contra la descarga digital y exige el pago de una multa. «Puede manifestarse a través de una página erótica y la gente prefiere pagar y olvidarse», explica. «Nadie denuncia, aunque sea consciente de que se trata de una estafa».

Pero la ‘darknet’, la cara más oscura de Internet, cuenta con otros contenidos. Ahí se puede cobijar la comunicación encriptada y codificada que utilizan los grupos políticos de resistencia, el comercio delictivo de sicarios, armas y drogas, o los códigos de sistemas militares. El yihadismo, en cambio, se vale de las redes sociales para captar adeptos y financiación para sus actividades. «Resulta difícil rastrearlos si tenemos en cuenta que, por ejemplo, el 10% de los 1.200 millones de perfiles de Facebook son falsos», explica el autor.