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Una chica trata de abrir un candado en 'Murder and Money', sala de escape en Barakaldo.
Una chica trata de abrir un candado en 'Murder and Money', sala de escape en Barakaldo. / D.H.

¿Podrás escapar de esta habitación?

  • Encerrado en una sala, deberás resolver decenas de enigmas para salir en el plazo de una hora. No es una historia de terror, solo juegos de escape en vivo, una de las opciones más populares entre el público adulto

Una habitación desconocida, tú encerrado y una cuenta atrás: tienes 60 minutos para escapar. No será fácil encontrar la llave; antes deberás demostrar dotes de ingenio y resolver las decenas de enigmas que te guiarán a la salida. No te asustes, es solo un juego: una aventura de escape en vivo. «Te conviertes en el protagonista de una película, te evades del mundo real», asegura Alberto, uno de los creadores de Mad Mansion, pionera en toda la zona norte de la península y en activo desde hace año y medio. Desde entonces, 7.000 personas han tratado de escapar de la mansión de los Crowell.

DESDE DENTRO

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La idea, nacida en Hungría hace cuatro años con la franquicia Para Park, ha ido escalando posiciones entre el público adulto hasta figurar como la tercera opción de ocio en Bilbao según el portal de ocio Trip Advisor, solo por detrás del Museo Guggenheim y el Casco Viejo. Es la capital vizcaína la que concentra la mayoría de la oferta en Euskadi: en poco más de año y medio, hasta siete salas han abierto en la ciudad, y una más en Barakaldo. En Vitoria se han estrenado hace menos de un mes con una y los guipuzcoanos aún andan a la espera.

Inspirados en las aventuras gráficas de los ochenta al estilo de 'Manic Mansion' o 'Monkey Island', ven en los seguidores de estas sagas su público inmediato, pero no exclusivo. Con juegos pensados para grupos de entre 2 y 5 personas, hasta aquí acuden cuadrillas, familias y empresas. «Fomenta la cooperatividad y el ingenio», explica Alberto. «Tuvimos, por ejemplo, un grupo de chicos con problemas de inserción social y sus monitores nos dijeron al salir que parecían otros». «Es un tipo de ocio completamente diferente y novedoso para los adultos», añade Asier, de Sala Enigma, en Vitoria. «Algo que no es tomar cañas, ir al cine o practicar paintball».

Aunque el tema del encierro suene a relato de terror, los aprensivos pueden respirar tranquilos. Los juegos de escape no están pensados para dar miedo, más allá de contar con una ambientación concreta. «No queremos asustar a nadie, solo hacerles pasar un buen rato y entrenar la lógica y la cooperatividad», asegura Asier. En Enigma, además, salir tiene premio: «Como buenos vitorianos, otorgamos las 'patatas de la victoria', de la mejor bocatería de la ciudad».

Escuche siempre a los niños

Por lo general, el orgullo de haber superado el reto es recompensa suficiente. Porque no todos lo consiguen. Si los jugadores se atascan, los organizadores conceden pistas. Aún así, solo alrededor de un 25% se proclaman vencedores. «Además, no todos tienen que salir. Si no, se perdería el reto», opinan desde Mad Mansion. «Muchos se pican entre sí. Es gracioso ver cómo vienen parejas para celebrar su aniversario: al principio son todo amor pero acaban tirándose los trastos a la cabeza», bromea.

Lo cierto es que existe un truco para salir victorioso: si va con niños, escúchelos. Los expertos coinciden: «Los adultos lo hacen más difícil de lo que es. Los niños tienen la mente más limpia y ven la solución antes», cuenta Jorge, creador junto a Natalia de Mystery Room, el último título en abrir en Bilbao. En Mad Mansion, coinciden: «Nuestra habitación esconde un truco para escapar mucho más rápido. Hasta ahora solo lo ha encontrado una persona... Y era una niña de 13 años». En la mayoría de locales, los menores tienen la entrada restringida a no ser que vayan acompañados de un adulto. En Mystery Room han desarrollado un nivel 'junior' donde un monitor les «guía». «No les da la solución, solo pistas, y motiva el juego en equipo y pensar con lógica».

En tu búsqueda, eso sí, no trates de escalar los muebles ni de utilizar la fuerza bruta. Aunque no serías el primero en intentarlo. Las habitaciones están monitorizadas y las cámaras han visto de todo. «Un chico comenzó a golpear un extintor porque pensaba que dentro había una llave. Le habíamos avisado de que estaba ahí por seguridad, pero creyó que tratábamos de despistar», recuerdan en Sala Enigma. «Otra pareja se quedó tan atascada que nos pidieron 60 pistas. Batieron el récord». «Nosotros tuvimos un grupo de danza que, cuando encontraron una contraseña, se acordaron de una canción y se pusieron a cantar y bailar en lugar de correr a desvelar el misterio», recuerda Alberto, de Mad Mansion.

Estos juegos, sin embargo, cuentan con una vida útil de 'usar y tirar'. Una vez superada la prueba, no tiene sentido repetirla. Es por eso que sus creadores andan en constante creación y lanzan nuevos niveles donde poder devanarse la cabeza una vez más. Un proceso de creación que puede llevar meses. «Cada vez hay más competencia, así que tratamos de crear enigmas diferentes. Muchos los vamos cambiando en función de si gustan o no al público», señala María, fundadora de The Lock junto a Álex, Bea y Xabi. Ellos, informáticos, se decantan por acertijos tecnológicos, con sensores y botones.

Todo depende de la historia. Sala Enigma se sitúa a principios de 1940 y sigue a un personaje célebre durante los años de conflicto; en Mad Mansion hay que huir de una familia de chiflados; en Mystery Room, evitar las trampas del Mago Vel Oz; en The Roomhunter deberá recuperar una joya del Museo de Bellas Artes; mientras que Escape Mania le llevará hasta la mansión del detective Charles D. Ward. Y esto solo por mentar algunas. Los nuevos niveles continuan el relato, lo que acrecenta la sensación de formar parte de la historia. ¿Te atreves a ser el protagonista?