El Correo

Al Gobierno vasco no le gusta WhatsApp para conectar con los ciudadanos

El Gobierno vasco opta por Telegram en vez de por WhatsApp.
El Gobierno vasco opta por Telegram en vez de por WhatsApp.
  • El Ejecutivo de Urkullu alega razones de "seguridad" a la hora de optar por Telegram, mucho menos conocido que la aplicación de mensajería por excelencia, para crear el nuevo canal de comunicación del servicio Zuzenean que arrancará el lunes

El Gobierno vasco pondrá en marcha el próximo lunes un nuevo canal de comunicación basado en la aplicación de mensajería instantánea Telegram para atender a la ciudadanía. De esta forma, se hará necesario que los usuarios cuenten en sus móviles con este servicio de origen ruso que funciona igual que el popular WhatsApp, que no ha recibido el beneplácito del Ejecutivo de Urkullu pese a ser ampliamente utilizado en Euskadi, alegando razones de "seguridad".

Los usuarios que quieran solicitar información, asesoramiento y orientación sobre los servicios que presta la Administración Pública vasca a través del móvil deberán de descargarse la aplicación de Telegram, disponible para las principales plataformas del sector de la telefonía móvil (Android, iPhone y Windows Phone), así como a través del ordenador vía web. Una vez instalada en los smartphones, deberán incluir en su lista de contactos el número de teléfono 688.67.12.34. parar realizar sus consultas al servicio Zuzenean, al que también se puede acceder a través del teléfono, internet y en persona en cualquiera de sus oficinas de Bilbao, Vitoria y San Sebastián.

El problema es que, en comparación con WhatsApp, Telegram Messenger es prácticamente un desconocido para la mayor parte de los usuarios a los que el Gobierno vasco quiere dirigir este servicio de atención ciudadana. La aplicación nació en 2013 de la mano de los hermanos Nikolai y Pavel Durov, creadores de la red social VK, el Facebook ruso. Su funcionamiento es prácticamente idéntico a su principal competidor, ya que permite enviar y recibir textos, además de imágenes estáticas, animaciones o videos de alta duración y ubicaciones por GPS. Nada nuevo bajo el sol de las aplicaciones de mensajería instantánea.

Entonces, ¿dónde radica su diferencia respecto al mucho más utilizado WhatsApp?. En que Telegram, cuya sede principal se encuentra en Berlín pese a su origen ruso, ofrece una comunicación mucho más segura que el popular servicio de mensajería adquirido por Facebook en febrero de 2014 por la friolera de 19 000 millones de dólares. Un nivel de confidencialidad imposible de alcanzar por WhatsApp, ya que sus comunicaciones se encriptan al instante a salvo de posibles hackers.

Falta de seguridad y privacidad

Algo de lo que no puede presumir WhatsApp, ya que durante todos estos años de existencia ha sido objeto de multitud de ataques informáticos de los que sabido salir indemne a golpe de constantes actualizaciones que iban cerrando sus vergonzosas brechas de seguridad. Por si fuera poco, el director de la oficina alemana de regulación de la privacidad, Thilo Weichert, desaconsejó el año pasado su uso por no estar sujeto a la legislación europea en materia de protección de datos, quedando sus usuarios totalmente al descubierto y desprotegidos legalmente.

Asimismo, Telegram, una aplicación gratuita al igual que WhatsApp, ofrece otras ventajas añadidas como su API (Application Programming Interface) abierta y con un protocolo libre a disposición de todos. Es decir, que comparte su código fuente para ser constantemente mejorada por su fiel comunidad de programadores. La aplicación tuvo su momento álgido en España cuando el servicio de WhatsApp se cayó el 24 de febrero de 2014, siendo una de las más descargadas para suplir al popular servicio de mensajería instantánea. Pero fue un triunfo efímero, ya que Telegram apenas es utilizado por el grueso de los dueños de un smartphone. De hecho, muchos de ellos no saben ni lo que es.

Pero al Gobierno vasco parece que el detalle de la popularidad le da igual, ya que ha destacado la inmediatez en las comunicaciones, la sencillez en el manejo de la herramienta y la gratuidad del servicio. Lo más curioso es que en la prueba piloto, realizada entre octubre y diciembre de 2014 para atender a un grupo concreto de personas, sí se optó por WhatsApp para que los ciudadanos pudieran acceder a la información de las pruebas de los exámenes de EGA, dependiente del Departamento de Educación. El ensayo fue todo un éxito, pero está por ver si sucede lo mismo utilizando Telegram a partir de lunes. Por lo menos, en lo que se refiere a su uso masivo por parte de la ciudadanía vasca.