El Correo

"El 'fracking' destrozaría Las Merindades, sería una auténtica catástrofe"

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Manifestación contra el 'fracking' el pasado agosto en Villarcayo.

  • Asociaciones de la comarca se rebelan contra el proyecto para extraer gas mediante esa técnica en cinco municipios de Burgos, entre ellos Medina de Pomar y Villarcayo

Que el 'fracking' genera controversia está claro. Las voces en su contra se han vuelto a alzar tras la presentación del proyecto de la compañía canadiense BNK, que aspira a convertirse en la primera en utilizar en España la polémica técnica de la fractura hidraúlica para la extracción de gas, cuestionada en amplios sectores por su eventual impacto en el medio ambiente y rechazada por la mayoría de los partidos españoles y vascos. El norte de Burgos se ha convertido en el objetivo de la compañía, que aspira a realizar prospecciones en seis emplazamientos de la provincia, varios de ellos en la frontera con Euskadi. Entre los municipios afectados figurarían Medina de Pomar y Villarcayo. "Lo único que van a conseguir es destrozar esta zona, su seña de identidad y su economía. Puede ser una auténtica catástrofe", advierte Hipólito Delgado, miembro de la Asamblea Antifracking de Las Merindades. "¿Quién va a venir a una zona que esté contaminada?", se pregunta tras subrayar que 22 de las 27 localidades de la comarca han aprobado mociones contra ese sistema.

La fractura hidráulica consiste en la apertura de pozos de entre tres y cuatro kilómetros de profundidad, más una perforación horizontal de unos dos kilómetros para romper la roca mediante agua a presión con arena y productos químicos, de manera que se libera y se puede extraer gas natural. La multinacional BNK hace hincapié en que "la gente tiene miedo de lo que no conoce" y en los importantes beneficios económicos que obtendrían los municipios en los que se encontrara gas pizarra, el nuevo oro negro. Por el contrario, el responsable de la asamblea apela a diferentes estudios que demuestran las graves consecuencias que suponen para la tierra la inyección de esta agua mezclada con sustancias químicas. "¿Qué será de los cultivos de la zona? ¿De qué vivirán los ganadores? ¿Quién va a querer venir a descansar a un sitio en el que el agua está contaminada?", se interroga Delgado.

El 'fracking' es una técnica muy extendida en Estados Unidos, aunque algunas empresas que han apostado por este fórmula con millonarias inversiones empiezan a cuestionar su rentabilidad. En primer lugar, por la brusco abaratamiento del petróleo -para cuya extracción también se utiliza- en los mercados internacionales. Y, además, "porque no hay todas las reservas que parece que hay", apunta José Ignacio Angulo, portavoz de más de 150 asociaciones que se unieron contra el fracking, quien muestra su preocupación por la hipotética contaminación de acuíferos de agua potable y el elevado uso del agua para las tareas extracción. "Parte del agua que abastece es el Gran Bilbao sale de aquí, del norte de Burgos", señala Angulo. "La contaminación no habla de autonomías ni admite fronteras. Tenemos un problema gordísimo", subraya.

Además, critica la decisión de la Mesa del Parlamento vasco -en la que sumaron sus fuerzas PNV y PP- de retrasar la tramitación de la iniciativa legislativa popular para prohibir el 'fracking' en Euskadi, avalada por más de 100.000 firmas, con la artimaña de citar a varios expertos en la materia para que comparezcan.

"El 'fracking' aquí ni en ningún sitio. La venta del puesto de trabajo a cambio de la destrucción del medio ambiente no se puede poner en ningún caso sobre la mesa", señala Pepe Casado, concejal de Villarcayo y líder de Iniciativa Merindades, la principal fuerza de la oposición en un municipio controlado por el PP. "No podemos permitirnos el lujo de destruir quizás la mayor riqueza que tiene nuestra municipio, nuestra comarca. Los políticos son representantes de los ciudadanos y deben oírles. Y además, existe una cosa que se llama principio de precaución: sencillamente, si no se conoce todavía cuales son sus efectos a largo plazo, vamos a dar ese tiempo para conocerlo", añade

Declaración de impacto ambiental

BNK tiene previsto invertir 250 millones de euros en los próximos cinco años. Su vicepresidente de Operaciones para Europa, Troy Wagner, explicó que los sondeos se situarán en emplazamientos que poseen una extensión media de 2,3 hectáreas y en los que se podrán realizar dos pozos en cada uno. Los primeros estarían situados dentro del área denominada Urraca, en los municipios de Medina de Pomar, Villarcayo y Merindad de Cuesta Urria. Todos ellos pertenecen a la provincia de Burgos. Los dos primeros se encuentran muy próximos a Bizkaia. Los otros se englobarían dentro del cuadrante minero de Sedano: dos en Merindad del Río Ubierna y uno de Valle de Sedano.

Ahora, habrá que esperar a la declaración de impacto ambiental. Según los plazos recogidos por la ley, el plazo máximo para su emisión es de cuatro meses, más una prórroga de si hay causas que lo justifiquen.