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El fusilado Pedro de Asúa, nuevo beato vasco

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Un momento de la ceremonia de beatificación.

/ JOSE MONTES

  • El sacerdote ha sido beatificado en una multitudinaria ceremonia en la Catedral de Vitoria con la presencia de 18 obispos y presidida por el cardenal italiano Angelo Amato, enviado del Papa Francisco

Pedro de Asúa y Mendía ya es beato. El sacerdote y arquitecto vasco, fusilado durante la Guerra Civil, ha sido beatificado este sábado en la Catedral nueva de Vitoria que se ha vestido de gala para esta ocasión única. La celebración ha supuesto un día grande para la familia diocesana alavesa que ha vivido una emocionante e histórica eucaristía. La capital alavesa ha podido disfrutar por primera vez de una celebración de estas características, ya que las beatificaciones se suelen llevar a cabo en Roma. La ceremonia, de hecho, ha sido presidida por el cardenal italiano Angelo Amato, delegado del papa Francisco.

El rito de la beatificación se ha llevado a cabo al inicio de la eucaristía. El obispo ha pedido a Su Santidad el Papa la inscripción en el número de los beatos de Pedro de Asúa y Mendía. El postulador de la causa, Aitor Jiménez, ha leido una breve biografía del homenajeado, y el cardenal Angelo Amato, la carta apostólica por la que el papa Francisco ha inscrito en el número de los beatos al «venerable Siervo de Dios», Pedro de Asúa.

De Asúa participó en la construcción de varios centros escolares de Vitoria e ideó el Seminario, uno de los edificios más interesantes de la ciudad. Asúa murió asesinado por milicianos descontrolados de la República durante la Guerra Civil, en 1936, y el propio Papa Francisco ha promulgado su beatificación tras reconocer su "martirio", su "humildad" y su trabajo.

En enero, el obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, aprovechó la reapertura al culto de la catedral de Santa María, en junio, para anunciar que este sábado tendría lugar su beatificación. Se trata de un paso previo a la canonización.

La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Angel Amato, prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos y representante del Santo Padre. También participaron en el acto el obispo Asurmendi, el cardenal Antonio Cañizares -actual arzobispo de Valencia-; el nuncio del Vaticano en España, monseñor Renzo Fratini; el arzobispo de Burgos, monseñor Francisco Gil Hellín; el presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid, monseñor Ricardo Blázquez. Asimismo, participaron en el acto el diputado general de Álava, Javier de Andrés; el alcalde de Vitoria, Javier Maroto; y los consejeros vascos Ana Oregi y Ricardo Gatzagaetxeberria.

La obra de un genio

Pedro de Asúa nació en 1890 en la localidad vizcaína de Balmaseda y en 1906 se trasladó a Madrid para estudiar arquitectura. Con apenas 25 años ya era un reputado profesional y trabajó en la construcción de varios proyectos como el teatro Coliseo Albia de Bilbao, la iglesia de San Cristóbal y el frontón Jai-Alai de Madrid.

Se ordenó sacerdote en Vitoria en 1924. Aunque dos años antes recibió, del obispo Fray Zacarías Martínez, el encargo de idear un nuevo seminario para dar servicio al elevado número de vocaciones en la 'diócesis vascongada' de la época y jubilar el antiguo.

El resultado es de sobra conocido: el todavía seminarista levantó el edificio, una monumental planta que recuerda al monasterio de El Escorial con cinco pabellones, en cuatro años y con sus problemas de presupuesto de por medio. Para su edificación se utilizó piedra de Mendiola, Nanclares, Fontecha, yeso de Ribafrecha (La Rioja), de Llodio y Murguía. Algunos, como recogía EL CORREO en un reportaje publicado con motivo de la restauración del edificio, criticaron "el lujo y el confort" de este edificio de 10.000 metros cuadrados de imponentes muros de hormigón armado, de estilo regionalista y ecléctico. La obra de un auténtico genio.

Pedro de Asúa diseñó los planos del Seminario, pero también supervisó su construcción directamente y participó en la inauguración del edificio, en septiembre de 1930.

Homenaje en Balmaseda

Tanto en Vitoria como en Balmaseda este día se ha esperado desde hace décadas, pues el proceso comenzó en 1960. La villa vizcaína también homenajeará a Pedro de Asúa con charlas, una exposición en la que contarán con algunos objetos que pertenecieron al sacerdote y la instalación de una placa conmemorativa junto a su casa natal.

Además, se celebrará una misa en la iglesia de San Severino el día 16 de noviembre a la que acudirán los obispos de Bilbao y Vitoria, Mario Iceta y Miguel Asurmendi.

En la localidad, todavía recuerdan el carácter "cariñoso, cercano y humilde" del cura que diseñó e impulsó las escuelas Mendía, que construyó su tío, el acaudalado indiano Martín Mendía.

Don Pedrito, como le llamaban sus vecinos, estudió Bachillerato en Orduña y arquitectura en Madrid. Con una carrera prometedora sorprendió a muchos cuando dejó todo para dedicarse al sacerdocio.

En Balmaseda fundó la adoración nocturna, impartió catequesis y mejoró el programa de las escuelas Mendía con formación profesional para los jóvenes pionera en aquellos tiempos. No descuidaba a los que tenían pocos recursos y sacaba tiempo para componer y cantar en la coral. Tras ser fusilado en Liendo (Cantabria), sus restos fueron trasladados al seminario de Vitoria en 1956.

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