El Correo

La Ertzaintza prueba un nuevo radar láser para detectar los excesos de velocidad

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Así funciona el radar que prueba la Ertzaintza. / Youtube

  • El aparato, cuyo coste ronda los 5.000 euros, es "muy manejable" y de fácil instalación en los coches policiales que vigilan el tráfico en las carreteras vascas

La Ertzaintza está probando en Gipuzkoa un nuevo radar láser de tráfico del modelo TruCam, capaz de detectar los excesos de velocidad de los coches con gran precisión. Este aparato, cuyo coste ronda los 5.000 euros, tiene importantes ventajas respecto a los cinemómetros tradicionales. Una de las principales es que «son muy manejables» y no necesitan de una instalación compleja en los vehículos en los que van a ser utilizados. La idea del Departamento de Seguridad es probar también este radar en las carreteras de Bizkaia y, después, en Álava. Lo que no se sabe es si se acabarán adquiriendo. Desde la consejería se limitaron a señalar ayer que se trata de un «ejemplo de los recursos y materiales de que se analizan en el seno» de la Policía autonómica.

Los radares láser no son nuevos para la Policía autónoma, que cuenta ya con varios. La novedad es que la nueva incorporación sería capaz de controlar hasta ocho carriles en los dos sentidos de la circulación. Lo haría con precisión y si dar lugar al conductor a que frene al percatarse de su presencia. Probablemente para cuando accione el pedal del freno, el aparato ya tenga su foto registrada con la velocidad a la que iba sobreimpresa.

Este tipo de cinemómetros son móviles, es decir, tipo pistola, de los que se usan en mano o sujetos a un trípode. En el mercado hay varios modelos que se ajustan a estas especificaciones. Uno de los últimos en salir al mercado ha sido el de TruCam LTI 20/20, capaz de captar con su cámara de alta resolución el modelo de coche, la matrícula y hasta los rasgos faciales del conductor en milésimas de segundo. Y además de hacer la foto, también podría registrar el vídeo del momento.

La razón por la que Tráfico podría empezar a usar este tipo de aparatos no es otra que lucha contra los excesos de velocidad en las carreteras vascas, culpables de más de un accidente y una de las infracciones más recurrentes en el territorio. En el primer trimestre de este año, se pusieron 48.988, multas de tráfico, que reportaron unos ingresos al Gobierno vasco de 4,6 millones de euro. Siete de cada diez eran por superar la velocidad máxima permitida y la gran mayoría provenían de alguno de los 70 radares fijos que hay y que están convenientemente señalizados.

Imposibles de detectar

El nuevo modelo de radar láser no solo es más potente, sino también imposible de detectar. Si un conductor usara uno de esos dispositivos para descubrirlo, le sería imposible. La explicación es sencilla. Los radares normales están continuamente emitiendo una señal que es la que captan estos aparatos. Pero el láser no. Solo emite en el momento en que es disparado. Por lo tanto, en el caso de que el detector saltara, nunca lo haría a tiempo, sino una vez que ha sido disparado.

De todos modos, los detectores de radares están prohibidos en las carreteras españolas desde el 9 de mayo, día en que entró en vigor la nueva Ley de Tráfico. Sin embargo, hacer cumplir el artículo no siempre es posible. De hecho, hasta agosto la Ertzaintza carecía de la tecnología necesaria para demostrar su uso, por lo que no era posible imponer la sanción. La norma habla de que no se pueden usar, pero no dice nada sobre su posesión.

De hecho, muchos conductores tienen uno porque desde 2009 hasta este año eran perfectamente legales. La anterior ley de tráfico los dejó en el limbo de la legalidad al no hablar expresamente de ningún tipo de limitaciones (anteriormente estaban prohibidos expresamente). Ante esta situación, creció la demanda y hubo quien no dudó en desembolsar hasta mil euros por hacerse con el aparato.