El servicio de internet móvil cubrirá en 2019 las industrias y hoteles de la Bizkaia rural

Una persona consulta su móvil en una estación del metro en Bilbao. /Fernando Gómez
Una persona consulta su móvil en una estación del metro en Bilbao. / Fernando Gómez

Una inversión superior a 12 millones de euros permitirá solventar la falta de cobertura de altas prestaciones en áreas industriales y turísticas alejadas de zonas urbanas

MIGUEL PÉREZ

De poco vale asomarse a un profundo valle de Bizkaia plagado de pastos y árboles si no se puede contar gráficamente en Facebook. El incremento del turismo rural registrado en los últimos años ha venido a enfatizar las lagunas de señal que, en una provincia de complicada orografía como la vizcaína, dan al traste con los pilares básicos del excursionista del siglo XXI: paisajes, aire libre y móvil. Hasta ahora. El Gobierno vasco ha puesto en marcha un programa para mejorar una cobertura que ya llega al 98% de las zonas urbanas, pero que aún tiene una deuda pendiente en el ámbito rural; ese territorio donde, por raro que parezca, todavía existen lugares en los que resulta una misión casi imposible ver una película o leer un periódico en el móvil o la tablet.

Este es uno de los déficits que destacan bastantes usuarios del colectivo de alojamientos campestres de Bizkaia y, por ende, de todo el territorio vasco, donde la sucesión de montes, colinas y depresiones dificulta la cobertura necesaria para utilizar el tráfico de datos por internet. Pero la cuestión no es únicamente de ocio: también se complican las labores de gestión de los negocios de agroturismo y, sobre todo, de las industrias, que «trabajan en un mercado globalizado y necesitan un buen acceso» a la red para competir con sus rivales, según el Ejecutivo.

«Vivimos en un territorio donde todas las operadoras invierten y tienen su proyecto estrella»

El escenario es el siguiente: el 49% de las naves y los polígonos industriales de Euskadi están situados en las denominadas zonas blancas, áreas donde no está previsto que la banda ancha de nueva generación llegue antes de tres años. En Bizkaia serían unas 300 firmas, la mayoría pymes. Como alternativa, la solución pasa por dotarlas de banda ancha ultrarrápida para aumentar las prestaciones en un sector «de alta conectividad» donde cada vez se requiere mayor capacidad digital a efectos de economía on line y mercado electrónico.

En el monte

El propósito marcado por el Gobierno vasco, en colaboración con las tres diputaciones, es que la mayoría de empresas, caseríos y alojamientos rurales dispongan de este sistema que facilite y acelere el manejo de datos en un horizonte de aquí a dos años. En el primer caso, se trata de llegar a 187 polos industriales vizcaínos -cien de ellos este mismo año-, 45 de Álava y 244 de Gipuzkoa, con un presupuesto de unos dos millones de euros. Respecto a los núcleos habitados rurales, el plan contempla inversiones durante este y los dos siguientes ejercicios de 10 millones de euros para llegar a las casas particulares y los alojamientos turísticos.

«Ahora mismo, la cobertura en nuestro territorio es buena porque vivimos en un sitio donde todas las operadoras invierten», afirma Zaloa Campillo, secretaria técnica del Colegio Oficial de Ingeniería de Telecomunicación en Bilbao. De hecho, el Cantábrico, la Comunidad de Madrid y el litorial mediterráneo son las zonas de España mejor cubiertas. «Lo que sucede es que nuestra orografía es complicada, existe mucha industria en núcleos rurales con grandes necesidades de banda ancha y hay bastantes hoteles desperdigados en el monte en los que disfrutar de 4G hoy es difícil. Y hoy todo el mundo necesita datos y lo que le importa a la gente es el 4G», agrega Campillo.

A diferencia de otras autonomías, las subvenciones en materia de telecomunicaciones llegan a ser un 40% superiores en Euskadi. El órgano colegial asegura también que «todos los operadores tienen su proyecto estrella» en Bizkaia, cuya rápida modernización ha supuesto un desafío a la tecnología. El 4G se ampliará a la Línea 3 del Metro y a los túneles de Artxanda en 2018, después de implantarse ya «en el 98% del mapa urbano». «Las inversiones son potentes y priorizan las áreas donde son más importantes: autopistas, metro, centros urbanos y edificios cerrados con gran afluencia de público, como el BEC, San Mamés o el Palacio Euskalduna», señala Campillo.

El próximo reto, dice, en la tecnología 5G, que pemitirá, por ejemplo, desplegar redes de sensores en las ciudades para ordenar sus actividades urbanas. Se supone que estará lista en 2020. Bilbao ya figura entre las «capitales de cabecera» en España donde las operadores podrían aplicarla.

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