La Ertzaintza sospecha que el incendio en el garaje de Miribilla fue intencionado

Interior del garaje con los vehículos calcinados. / LUIS CALABOR

Los primeros indicios apuntan a que el fuego, que destruyó seis coches, empezó en dos vehículos aparcados a varios metros de distancia

JOSÉ DOMÍNGUEZ y AINHOA DE LAS HERAS

La Ertzaintza ha asumido la investigación del incendio ocurrido en un garaje de Miribilla que dejó seis vehículos calcinados en la madrugada de ayer, al sospechar que pudo haber sido intencionado. Al parecer, los primeros indicios apuntan a que hubo dos focos distintos en la planta -1, lo que abundaría en la hipótesis de que el siniestro fue provocado. Estos primeros vehículos incendiados son de alta gama -por un lado dos BMW y, por otro, un Mercedes- y estaban aparcados a varios metros de distancia, según ha podido saber este periódico. Las llamas se propagaron después a otros turismos, causando daños en algunos y dejando al menos a seis de ellos reducidos a cenizas.

Las primeras llamadas de los vecinos al 112-SOS Deiak se produjeron pasadas las dos de la madrugada. Los residentes alertaban de que olía a quemado y salía humo del portón del garaje, situado entre los números 10 y 12 de la calle Askatasuna. Un total de 24 bomberos del cercano parque de Miribilla y del de Deusto acudieron al lugar para enfrentarse a un incendio en un sótano, considerado como uno de los siniestros más complicados de este tipo. 54 vecinos, entre ellos ancianos, niños y enfermos convalecientes, tuvieron que ser desalojados en una fría madrugada. Seis de ellos fueron atendidos por intoxicación leve debido a la inhalación de humo, aunque no fue necesario su traslado a un centro hospitalario.

Una vez extinguido el fuego y con el garaje totalmente cubierto de hollín e inundado de agua, la Policía Municipal intentó localizar el punto donde se había originado el incendio. El rastreo se alargó durante horas. Y sobre la una de la tarde, tras reunir varios indicios que apuntaban a la intencionalidad de las llamas, fueron movilizados varios agentes de inspecciones oculares de la Ertzaintza, que se desplazaron desde la comisaría central de Erandio para encargarse de la investigación. ¿Qué motivos pudieron llevar a alguien a prender fuego a dos coches en un garaje de madrugada? Las pesquisas policiales intentarán resolver esta incógnita.

También se declaraba lleno de interrogantes José Luis Andrés, vecino del número 10, aunque reconocía sentir un gran alivio porque le habían confirmado que su automóvil, aparcado al lado del foco del incendio, «se ha librado de milagro porque en medio está el ascensor». En cualquier caso, admitió que había pasado un «mal rato, ya que salía una columna de humo tan negra que no veía el edificio al otro lado de la calle y, como nos alertaron de que era tóxico, salimos pitando».

También pasó momentos de gran nerviosismo Ricardo Díez, residente en el bloque número 12. «Me he puesto la ropa encima del pijama para no perder tiempo y mi mujer salió con las zapatillas en la mano y se las calzó en el portal», recordaba.

«Humo por los enchufes»

Ander Alicante se encontraba dormido y empezó a sentir entre sueños que su padre corría de un lado para otro «bajando las persianas». Luego alguien aporreó la puerta de su vivienda y gritó que era un bombero. Se levantó como un resorte de la cama y llegó a asustarse, «porque salía humo hasta por los enchufes».

Abajo les esperaba un hospital de campaña con botellas de oxígeno, mantas y agua. Sin embargo la noche lluviosa y fría y la ceniza que llegaba del incendio aconsejaron trasladar a los vecinos al gimnasio del cercano colegio Miribilla. «Mi mujer y yo preferimos quedarnos cerca, a cubierto bajo un parque infantil. Nos han dejado volver a casa a las seis menos cuarto», relató Ricardo Díez.

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