Dos robos de móviles en el centro de Bilbao se frustran al interceptar dos particulares a los ladrones

Uno de los sucesos se produjo en una parada de bus de Mazarredo y el otro en la Plaza del Ensanche, que se saldó con un taxista herido por enfrentarse al delincuente

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Dos robos de móviles en el centro de Bilbao se han frustrado en la última semana al interceptar dos particulares a los ladrones, que habían huido a la carrera del lugar de los hechos. El primer suceso ocurrió el sábado de la semana pasada. Un taxista de la plaza del Ensanche resultó herido después de haberse enfrentado a un hombre que huía con el teléfono que acababa de robar a una joven. Según ha informado el departamento vasco de Seguridad, el día 30, sobre las 6.20 horas, una chica transitaba por la calle Henao cuando se cruzó con un individuo, que la tiró al suelo de un empujón. Entonces, el hombre le arrebató el teléfono que la chica llevaba en la mano y salió huyendo. Al percatarse de lo sucedido, un taxista que se encontraba en la parada del Ensanche persiguió al autor del robo hasta darle alcance con la ayuda de otras personas que transitaban por la calle Ledesma. En ese momento, el ladrón le golpeó y propinó cabezazos y puñetazos, que precisó asistencia médica. Hasta el lugar se desplazó una patrulla de la Ertzaintza que detuvo al delincuente y devolvió el móvil a la joven.

El otro caso de intervención ciudadana se produjo ayer. Pasadas las cinco de la tarde, la Ertzaintza fue informada de que un individuo había sustraído un teléfono móvil a una mujer a la altura de una parada de autobús de la Alameda de Mazarredo y que el autor había salido huyendo del lugar. Una patrulla de protección ciudadana localizó en la plaza de Pío Baroja a un grupo de personas que tenía retenido al presunto implicado. Uno de los presentes relató a los ertzainas que, alertado por los gritos de la víctima, persiguió al autor del robo a la carrera. En el trayecto, se percató de cómo éste arrojaba un objeto en los jardines de Albia. La mujer reconoció al varón retenido cómo la persona que le había sustraído el teléfono mientras estaba en la parada. Al parecer, notó un ligero empujón a la altura del bolso dándose cuenta, seguidamente, del hurto. El móvil fue localizado en los jardines y entregado a su legítima propietaria. El varón, que no portaba ningún tipo de documentación, fue trasladado a dependencias policiales en calidad de detenido.

Para evitar este tipo de robos en la calle, la Ertzaintza ha aconsejado extremar las precauciones, principalmente en zonas con aglomeraciones de personas o entradas a transportes. Según advierten, es conveniente guardar las carteras y los teléfonos móviles en bolsillos que ofrezcan una mayor dificultad de acceso. «En el caso de los bolsos, llevarlos bien asidos y dentro del ángulo de visión, situando el sistema de apertura hacia su interior», ha señalado el Departamento vasco de Seguridad.

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