Los Reyes Magos dejan 25 toneladas de cartones a su paso por Bilbao

Los trabajadores apilan el cartón para su recogida en la Plaza Moyua. / JORDI ALEMANY

EL CORREO acompaña a los servicios de limpieza de Bilbao la madrugada del domingo. «Olentzero gana la partida» a Sus Majestades de Oriente, coinciden los operarios

OLATZ HERNÁNDEZ | SAYURI NISHIME

Aitor Hernández apura su café en una pequeña zona tapada del parque de limpieza de Elorrieta. El reloj marca las diez y hay que ponerse en marcha. «Hoy va a ser un día duro...», murmura para sí mismo. Es la noche después de Reyes y, lo que para el resto de bilbaínos ha sido un día cargado de ilusión y regalos, para los trabajadores de Bilbogarbi se traduce en dos palabras: más trabajo. EL CORREO acompaña en esta jornada tan señalada a los servicios de limpieza de Bilbao, el coche escoba de los Reyes Magos.

Cajas de vino, envoltorios de juguetes, embalajes de televisores, de muñecas... el rastro de Melchor, Gaspar y Baltasar conduce directamente al contenedor azul. «En un día normal de navidades recogemos unas 25-35 toneladas. El día de Reyes son 50, aunque este año se han reducido a la mitad por la lluvia», explica el que es coordinador de los servicios de limpieza de la villa.

Suena el walkie-talkie. Un aviso: «Hay un coche en doble fila, el camión no puede pasar». Aitor reacciona rápido y manda al equipo a otro punto de recogida. «Cada noche es un desafío. Si se avería un camión hay que modificar las rutas, redistribuir los puntos de recogida...», pero siempre encuentra el modo de encajar las piezas de este complicado puzzle.

LA CLAVE

2.300
son los contenedores que se recogen en Bilbao cada noche, con un total de 260-300 toneladas de basura.
4
camiones con seis operarios se encargan de la recogida del cartón. Los vehículos grandes tienen capacidad para 10 toneladas.

En el turno de noche se recogen 2.300 contenedores, cargados con unas 260-300 toneladas de desperdicios. Los primeros camiones salen a las ocho de la tarde y recogen la basura del Casco Viejo. «Se hace antes porque, al ser calles estrechas, se genera mucho ruido». A las nueve salen los vehículos auxiliares, encargados de retirar el cartón que rodea los contenedores. «De esta forma dejan vía libre a los camiones grandes, de recogida lateral, que salen a las diez».

Menos basura por la lluvia

La noche de servicio se alarga hasta las 4.30 de la madrugada. «Algunos se quejan del ruido, pero si hiciéramos esto por la mañana.... ¡colapsaríamos Bilbao!», afirma. Cada uno de los cuatro camiones que realiza la recogida de cartón tiene una ruta establecida «que acaba en la TMB de Alonsotegi».

No todos los barrios de la ciudad son iguales. Debido a su situación geográfica, Peñascal y Altamira se hacen de día. «De noche llegamos al centro y a la mayoría de barrios». En zonas como Santutxu o Txurdinaga se recoge más basura que en el centro: «Tienen más densidad de población y se generan más residuos. También el día de Reyes», apunta Aitor.

Pero nada que los camiones no puedan afrontar: los grandes tienen capacidad para 10 toneladas de cartón. «Hoy tenemos más trabajo en el contenedor azul, pero en otras fechas como Santo Tomás tenemos mucho más de todo». En este tipo de eventos, utilizan camiones con mangueras para amontonar los residuos y después recogerlos.

Así como el día 25 de diciembre, tras recibir los regalos de Olentzero, muchos de los contenedores estaban a rebosar, los Reyes se quedaron un poco cortos. «Desde hace algunos años el carbonero les gana la partida». De todos modos, la lluvia también ha jugado un papel determinante: «Estoy seguro de que mañana recogeremos más». El rastro se diluye.

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